Fast Food Week

Por qué siempre hay horribles leyendas urbanas sobre KFC

Un análisis de por qué la rata frita y los pollos monstruosos parecen ser inmortales.

por Jelisa Castrodale; traducido por Elvira Rosales
27 Julio 2017, 9:15pm

Illustration by Lia Kantrowitz

Este artículo fue originalmente publicado en MUNCHIES Estados Unidos.


Cuando eres la víctima de un rumor o de una leyenda urbana, puede ser difícil si no es que imposible, apartarlo de tu mente. Nada más lee los primeros párrafos de esas cadenas que manda la tía rara. O menciona la historia que escuchaste del amigo de un amigo sobre KFC y espera que alguien termine tu oración diciendo "¿los pollos genéticamente modificados?" o "¿el tipo que comió rata frita?"

Por alguna razón, KFC parece encontrarse en medio de una tormenta de rumores, una situación nefasta que ha persistido durante décadas. A pesar de que Snopes hace lo mejor que puede para desmentir estas historias antes de que lleguen a todos los rincones del internet, algunas leyendas están tan extendidas que KFC se ha visto obligado a confrontarlas directamente. En una sección de su página en línea llamada "Chicken Chattin", KFC aborda ocho de estos misteriosos relatos, haciendo lo mejor posible por manejarlo de forma amable.

La historia del "pollo mutante" (o una variante relacionada con "pollos araña" de seis patas") apareció apenas este año, pero sus orígenes se han rastreado a la era pre-internet, en 1995. La leyenda de la "Criatura Frita del Kentucky" sin patas y con plumas comenzó a circular en internet cuatro años más tarde y como muchas otras leyendas, parece que nos hace dudar de los avances científicos y tecnologías emergentes.

Imágenes de "pollos mutantes" en una búsqueda por Google.

"Probablemente no es coincidencia que el tema de los alimentos transgénicos haya generado esos rumores" escribió ThoughtCo. "Los llamados 'Frankenfoods' son un tema puesto a discusión y el público se interesa por demás en él".

Pero más de una década después, la historia continuó extendiéndose, acompañada de fotos perturbadoras y estudios inventados de la Universidad de New Hampshire. (La Universidad suspiró y publicó un comunicado de prensa negando que tales estudios existieran.)

De cierta forma, KFC es víctima de su propio éxito: si escuchamos un historia de pollos araña, decidimos que KFC es responsable.

En lugar de responder con el hashtag #FAKENEWS, KFC llamó a su abogado. En 2015, KFC China presentó una demanda contra tres compañías responsables de difundir la historia del pollo mutante —con todo e imágenes photoshopeadas de un ave supuestamente transgénica— en sus cuentas de WeChat. Según la demanda legal, KFC encontró 4.000 "mensajes difamatorios" en el servicio de mensajería leídos más de 100.000 veces. En enero de 2016, una corte de Shangai se declaró en favor de KFC, ordenando que las compañías pagaran $127.000 dólares por daños y, quizá lo más importante, que se disculparan por haber difundido la historia. (Eric Wayne, el artista que creó la imagen del pollo mutante, se quejó de "no haber ganado un centavo" por la foto alterada.)

Ilustración de Lia Kantrowitz.

La supuesta rata frita parece ser la segunda historia más popular de KFC y se rehúsa a morir, y quizá no vaya a morir pronto, sobre todo si la gente sigue publicando imágenes extrañas en línea. El sociólogo Gary Alan Fine comenzó a deconstruir este mito en 1980, en su ensayo "The Kentucky Fried Rat: Legends and Modern Society" (La rata frita de Kentucky: las leyendas y la sociedad moderna). Cuando se publicó, Fine ya había catalogado 115 versiones diferentes de la historia.

"Cuando la leyenda comenzó, la historia decía que eran una madre y esposa —la persona proveedora en una visión del mundo en los 60— decidió comprar la comida en KFC en vez de cocinar", explica Brodie. "Muerde un trozo, sabe raro y resulta que es una rata. Lo importante es que se castiga a una persona en específico: la madre. Quien debería cocinar para su familia y no comprar alimentos industriales".

La versión más reciente parece menos relacionada con los roles género que con la viralidad de internet. En 2015, Devorise Dixon publicó fotos y un video de un objeto parecido a una rata que recibió junto a su orden de KFC. "REGRESÉ A KFC AYER Y HABLÉ CON LA GERENTE, DIJO QUE ERA UNA RATA Y SE DISCULPÓ, ¡¡¡ES HORA DE CONSEGUIR UN ABOGADO!!!", afirmó en Facebook.

Dixon consiguió un abogado y KFC replicó sus afirmaciones. Dixon envió la "rata" a un laboratorio independiente, donde determinaron que la criatura era… por desgracia una pieza de pollo. "Este cliente debería disculparse por levantar falsos sobre la marca KFC" dijo la empresa. Parece que muchas personas le deben disculpas a KFC, pero no todos se quejan tan activamente como Dixon.

"Estas leyendas tienden a confirmar el modo en que algunas personas perciben el mundo. Si sospechas constantemente de la comida industrial —como muchos lo hacen— y escuchas una historia de contaminación o que confirme que las empresas hacen cualquier cosa por cubrir sus faltas, solo confirmas que éstos son lugares peligrosos", dijo Ian Brodie, profesor adjunto de Folklore en la Universidad de Cape Breton y coeditor del diario Contemporary Legend, a MUNCHIES. "No es que estemos rodeados de conspiraciones, sino que pronto aceptamos las historias que encajan con nuestras expectativas y rechazamos las que no".

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El temor constante es una de las razones de que existan estas leyendas desde la década de los 70. KFC reconoce que la historia de los pollos mutantes ha corrido desde hace "varias décadas", gracias a una cadena de correos originada en la era AOL. ("NO UTILIZAMOS POLLOS MUTANTES EN EL PROCESO DE PREPARACIÓN DE NUESTRO DELICIOSO POLLO FRITO", insiste KFC en su sitio web, con mayúsculas y negritas). KFC y su compañía matriz ,YUM! Brands, declinó varias veces su participación en esta historia.

Pero, ¿por qué parece que KFC es víctima de estos rumores todo el tiempo y no otras grandes cadenas? Hay un par de posibilidades, incluyendo el hecho de que la comida en sí esté relacionada con varios rumores. "Para Estados Unidos, el pollo frito tiene connotaciones sureñas, hasta cierto punto se considera una comida afroamericana adaptada al público blanco", explicó Brodie. "La connotación suena extraña en 2017, pero no lo era cuando surgieron estas leyendas alrededor de los 60 y 70".

Otra explicación podría ser la repetición de los mismos rumores, a pesar de que sepamos que no son ciertos". Es la misma razón de por qué la gente encuentra rostros en las nubes o las rocas; el cerebro humano busca un significado y un significante " escribe Seeker. "Una pregunta mucho más interesante es, ¿por qué la gente como Dixon está tan dispuesta a creer que es una rata? La respuesta se halla en el folklore y las expectativas culturales: muchas personas están conscientes de que existen leyendas urbanas". Otros psicólogos descubrieron que las leyendas urbanas más extendidas son las que requieren una respuesta emocional; entre más desagradable sea una historia, más la recordaremos.

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O también porque KFC es el vendedor más grande de pollo frito. "A menos de que haya ocurrido un evento específico, las leyendas como ésta tienden a asociarse con el jugador dominante", explicó Brodie. "Existen muchas historias sobre Coca Cola y menos sobre Pepsi, en parte porque Coca es líder de mercado". De cierta forma, KFC es víctima de su propio éxito: si escuchamos un historia de pollos araña o aves mutantes o artículos fritos sospechosos, tienen que ser de KFC, porque hemos decidido que eso es lo más creíble. Pero la realidad es que ninguna es cierta.

Excepto aquella en que el Coronel Sanders maldice al equipo japonés de beisbol. Eso es verdad.