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El ébola vuelve a propagarse por África Occidental, pero esta vez hay un plan para frenarlo

En las últimas semanas ya se han denunciado 9 casos de fiebre hemorrágica. Sin embargo, parece que el descubrimiento de una nueva vacuna y la adopción de nuevas medidas están ayudando a prevenir que el virus se propague.
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Imagen por Ahmed Jallanzo/EPA

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Son ya 9 los casos de ébola denunciados en el África Occidental en las últimas semanas, lo que ha hecho revivir los temores a que se produzca un nuevo brote del violentísimo virus en las castigada región africana. Hace poco más de dos años, la fiebre hemorrágica se convirtió en una epidemia letal para miles de vecinos de la zona.

El último caso se ha registrado en Monrovia, la capital de Liberia. Una mujer enferma fue trasladada desde una clínica situada en la ciudad de Paynesville, a solo unos kilómetros de la capital, hasta el hospital Redemption, el epicentro del estallido en 2014. Las autoridades sanitarias declararon el viernes que la mujer, de unos treinta años, murió el jueves pasado.

"Murió al llegar. Se le hicieron las pruebas pertinentes y se concluyó que estaba contagiada", ha proclamado Tolbert Nyenswah, ayudante del ministro de Salud del país. "Estamos investigando la fuente".

Se trata de la primera infección de ébola en el país desde enero, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), dio por finiquitado oficialmente el estallido, un brote que, solo en Liberia, había matado a 4.800 personas.

El ébola apareció por primera vez en el África Occidental en diciembre de 2013, después de que un niño de dos años contrajera el virus en la aldea de Maliandou, en la zona selvática de Guinea. Pronto la enfermedad se propagaría por toda la aldea. En marzo de 2014 las autoridades informaron públicamente del estallido después de que la enfermedad se hubiese extendido a las vecinas Liberia y Sierra Leona, donde terminaría matando a más de 10.000 personas. Los últimos contagios se produjeron en mayo del año pasado en Liberia, después de que se registrara una ausencia de ningún caso durante 42 días. Sierra Leona y Guinea siguieron idéntico rumbo a finales de año.

El virus del ébola permanece en el semen hasta nueve meses después del contagio. Leer más aquí.

Los últimos descubrimientos han revelado que el ébola podría quedarse en el cuerpo durante hasta más de nueve meses después de que la persona infectada lo haya contraído, de manera que alguien con aspecto de estar completamente recuperado podría no estarlo en absoluto. Se trata de una dramática revelación, habida cuenta de que se creyó durante meses que la incubación nunca se manifestaba después de los 90 días. Lo que también se ha descubierto es que el semen sería la vía de infección más habitual.

La OMS ha subrayado la necesidad de adoptar ciertas medidas de precaución para prevenir que la enfermedad vuelva a brotar fuera de control. Las medidas incluirían redoblar la vigilancia en las fronteras, proteger a los profesionales médicos con trajes aislantes adecuados, y activar los protocolos de cuarentena en las instalaciones médicas, especialmente entre aquellos pacientes de quienes se sospeche que pueden estar incubando la enfermedad.

"Se espera que en los próximos meses se reaviven los casos, en gran parte debido a la persistencia del virus en algunos supervivientes". Según proclamó la OMS el viernes pasado "los tres países tienen que permanecer en alerta máxima y estar preparados para reaccionar".

La organización planea mantener desplegados a los 1.000 miembros de su contingente humanitario en la zona para que puedan ayudar en las tareas de contención.

Mira el documental de VICE News 'La lucha contra el ébola (parte 1):

La agencia de salud de Naciones Unidas rebajó el nivel de amenaza el jueves pasado. Pero si bien el asunto ya no se trata como "una emergencia de salud pública de alcance internacional", se están declarando nuevos focos. Se cree que solo durante el mes pasado habrían muerto otras cuatro personas en Guinea, mientras que más de 1.000 personas que habrían estado en contacto con los infectados han sido declaradas en cuarentena. Liberia ha cerrado sus fronteras con Guinea y las autoridades sanitarias trabajan para dirimir si los dos últimos estallidos están relacionados.

Se cree que la velocidad en el desarrollo de las vacunas será un factor clave para prevenir que el virus se vuelva a propagar. La OMS ya ha anunciado que el viernes pasado administró una nueva vacuna contra el ébola entre cientos de vecinos de la prefecturas del sur del país, cerca de las zonas en las que se habrían registrado los últimos estallidos.

Objetivo cero: en busca de los últimos enfermos de ébola en Liberia. Leer más aquí.

"La vacuna que está siendo administrada actualmente se llama VSV-EBOV y está demostrando ser altamente efectiva para prevenir la infección del ébola. Tales comprobaciones se han hecho durante un dilatado ensayo llevado a cabo por el ministerio de salud guineano, la OMS y algunas agencias asociadas", según ha relatado la organización a través de un comunicado. "La estrategia de vacunación consistirá en vacunar a todo aquel que haya estado en contacto con pacientes contagiados, y a todas las personas de su círculo".

La estrategia coordinada de vacunación ha sido usada en Guinea y en Sierra Leona, aunque todavía no se ha anunciado para cuando se espera incluir a Liberia.

Si bien desde que se registró el primer estallido de ébola, en el ya lejano 1976, han sido muchos los medicamentos y las vacunas que se han desarrollado, la gran mayoría han sido abandonadas en las estanterías de laboratorios, o han quedado a expensas de un plan de financiación que jamás se ha consumado. La situación se volvió a poner de manifiesto con el estallido del brote en el África Occidental de 2013.

Las autoridades sanitarias han denunciado repetidamente a las compañías farmacéuticas y a su despiadada vocación recaudadora, como a las máximas responsables de no haber comercializado todavía el medicamento necesario para combatir el ébola. La escalada del estallido ha motivado que la OMS haya presionado para que se aceleren los programas de desarrollo de tratamientos y de vacunas. Gracias a su insistencia, la vacuna VSV-EBOV empezó a ser testeada en humanos en el África Occidental el año pasado.

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