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Si estás haciendo algo de esto, no tienes ni idea de cómo tener una relación

Hoy día, el tema de las citas está fatal. Por eso creo que hace falta establecer una serie de normas sencillas para evitar que todo sea menos horrible.

por Hannah Ewens, y Lauren O'Neill; fotografías de Emily Bowler; traducido por Mario Abad
20 Junio 2018, 3:45am

Tener una cita hoy día puede ser descorazonador, difícil y a veces bastante doloroso. Antiguamente también lo era, pero la tecnología ha facilitado que seamos horribles unos con otros.

Las citas son como un mercado en que todos exponemos nuestro mejor corte de carne, por lo que nos tomaremos cualquier desaire a título muy personal. Pero claro, también somos compradores en busca de un buen filete que llevarnos a casa para cenar, y en ese papel nos volvemos despiadados y exigentes, sobre todo si podemos hacerlo tras el velo de la tecnología.

Ya seas hetero (una o dos citas en un bar cutre seguidas de un cunnilingus hecho sin esmero) o gay (¡vamos a contestar las stories de Instagram del otro con emojis hasta morir o casarnos!), hoy día hemos perdido la ilusión por las citas, porque es tan fácil conocer a gente como darles puerta.

Nos gustaría remarcar que ya no tenemos por qué ser así. Hace ya un tiempo que tenemos internet y hemos aprendido la lección. Las citas éticas en 2018 son posibles. A continuación explicamos cómo.

errores en las citas

Deja de hacerle el vacío a la gente

Empecemos por este gran problema. Uno de los peores aspectos de la tecnología aplicada a las citas es que nos permite cortar el contacto con alguien por completo sin tener que darle explicaciones de ningún tipo. La mayoría de nosotros seguramente hemos sido culpables y víctimas de ello. Pero si sigues haciéndole el vacío a la gente en el año 2018 de nuestro Señor, es hora de que te preguntes por qué.

Obviamente, no hace falta que le sueltes un rollo de ruptura a cualquiera que te hayas llevado a la cama una noche, pero recuerda que eres una persona adulta perfectamente capaz de enviar un mensaje del tipo “¡Hey! Creo que ya no siento lo mismo por ti. Lo siento mucho y espero que te vaya bien” a alguien con quien has salido un par de veces, sobre todo si ha habido sexo de por medio. Es hora de madurar.

No vayas dejando ‘migas de pan’

La escena te resultará familiar: subes a Instagram la foto de un perro salchicha que has visto en el metro y luego vas curioseando quién lo ha visto. Los primeros son tus cuatro amigos, seguidos de varias personas que simplemente echaban un vistazo. Y luego, en medio de todos ellos, está ese rollete que tuviste el año pasado y que dejó de hablarte hace meses, pero que sigue viendo tus stories y dándole “me gusta” a tus tuits religiosamente.

Todos lo hemos hecho, pero eso no significa que esté bien. Aunque no es tan cruel y manipulador como salir con varias personas a la vez, ese rollo de mantener la comunicación abierta, en la distancia, de vez en cuando, es lo que hace que las citas hoy en día sean una mierda.

Silencia a esa persona y pasa página

Así que, en lugar de ir dejando migajas de “me gusta” y corazones a antiguos rollos a la una de la madrugada, o te lo curras para trabar amistad con esa persona o la silencias / dejas de seguirla / ser su amiga en redes y pasas página. Si dejas de enviarle señales a esa persona, dejarás también de confundirla, y eso es lo mejor para todos.

Por lo que más quieras, hazte una prueba para detectar posibles ITS

Por muy apetitoso que se presente el bufé de sexo este verano, antes de lanzarte de lleno a comer, quizá convenga que te laves las manos, ¿no? Estar al día con tu salud sexual, sobre todo si tienes muchas citas / polvos ocasionales, es superimportante, y no todo el mundo lo hace.

Y realmente no es tan complicado hacerse las pruebas cada varios meses. Luego ya puedes ir a tirarte a quien te dé la gana con toda tranquilidad.

errores en las citas

No vayas dando “me gusta” a todos y cada uno de los posts de un desconocido

Yo: *publico un tuit sobre una canción que me gusta*.
Un imbécil: “jaja, me encanta ese tema”.

Yo: *publico un selfi*
Un imbécil: *marca mi tuit como favorito en menos de diez segundos*

Yo: *pido recomendaciones sobre cosas que hacer en una ciudad que no conozco*
Un imbécil: “nunca he estado, pero he oído que es muy bonita. Pásalo genial J”.

Ese imbécil… ¡Pero si solo está siendo amable! ¡No está haciendo nada malo! ¡Soy yo, que no puedo ser más borde! Pues no.

Es muy probable que tú también tengas a alguien a quien no conoces en tus redes sociales que muestra una extraña devoción por absolutamente todo lo que publicas y da respuestas inútiles incluso al tuit más tonto, pese a que tú siempre lo ignoras. Naturalmente, está bien ser agradable y debería haber más gente así en el mundo, pero resulta muy evidente cuando ese “ser agradable” es algo más. Hablar constantemente a alguien a quien no le interesas está mal. Capta la indirecta y a otra cosa.

No líes a la gente

La época dorada de Tinder (et al.) ya ha pasado, y estas son algunas de las razones:
— La gente se siente como la mierda, así que deja de enviar mensajes.
— La gente se siente como la mierda y no responde a los mensajes, incluso aunque los reciban.
— La gente tiene abiertos perfiles incluso cuando tienen una relación seria, con lo cual no están realmente “ahí”.
— Mucha gente, sobre todo LGBTQ, a veces usa aplicaciones de citas para hacer amigos o salir con alguien durante las vacaciones y luego se olvida de borrar el perfil.

No puedo hacer que te sientas mejor —¡lo siento, no puedo!—, así que: respuestas en una postal para los primeros dos. Y para los otros dos, la solución es simple: desactiva tus cuentas cuando ya no las necesites, ya sea porque estés saliendo con alguien en serio, porque no estés en la ciudad que pone en tu perfil o simplemente porque ya no te apetezca conocer gente.

Y no basta con que borres la aplicación: desactiva tu cuenta. Ya bastante jodidas son las aplicaciones de citas como para encima tener que averiguar si hay gente o no al otro lado de un perfil.

errores en las citas

Deja claro lo que quieres

Si te presentas a una primera cita como persona queer, lo más seguro es que acabes encontrándote con la ex de algún amigo o amiga. El mundo de las citas es muy pequeño, así que cuando ves una cara nueva que te llama la atención, te falta tiempo para indicar que te gusta.

Sin embargo, cada 20 o 30 segundos que pases curioseando Tinder, pasará lo siguiente:

* bajar pantalla, bajar pantalla, bajar pantalla *

Amy, 28 años – ¡Chica guapa con un cachorrito! ¡Chica guapa en la playa! ¡Chica guapa ruborizada con cóctel de frutas! ¡Chica guapa en bar con tío pálido (¿amigo?)!

* aprobar perfil inmediatamente*

Amy te envía un mensaje y te propone hacer un trío y entonces te das cuenta de que no habías visto el emoji del unicornio —que indica que es una mujer bisexual que busca hacer tríos— entre los otros cientos de emojis que salen en su bio. Que no tengo nada en contra de eso, pero sería de agradecer si dejas un poco más claras tus intenciones. O mejor aun: usa una app específica para tríos.

Punto de bonificación: evita los acercamientos a personas bisexuales / de género fluido que han mostrado abiertamente su orientación dando por sentado que les gustan los tríos o el poliamor.

Evita los comentarios negativos

Desde el principio de los tiempos, los hombres heterosexuales han usado comentarios que merman la autoestima de las exquisitas criaturas míticas que son las mujeres con la intención de rebajarlas a su nivel.

Esta técnica de seducción a base de comentarios negativos ha ido adaptándose a los tiempos y se ha vuelto más sutil, ahora que todos sabemos lo increíbles que somos las mujeres, pero no ha desaparecido y sigue siendo usada por todo tipo de tíos, incluso hombre que se jactan de ser de izquierdas, “aliados” de las feministas o amigos de la ironía.

Juega a la ironía todo lo que quieras con nosotras, pero sin despreciarnos. No metas el dedo donde más duele o en cosas que sabes que para nosotras son importantes. Es fácil ligar sin ser un capullo, si te lo propones.

Punto de bonificación: si eres de los que en su bio pone “¿Tan difícil es encontrar a una mujer que no se haga selfis, que sea capaz de tener una conversación, de tomar una comida normal y que no piense solamente en ella misma?”, has de saber que ya te has dado de bruces con el primer obstáculo.

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Evita el ‘love bombing’

Solo lleváis dos citas y él ya está haciendo bromas sobre los nombres de vuestros tres hipotéticos hijos, haciendo planes para el negocio ético que montaréis juntos en la costa y mandándote fotos supermonas de chow chows (¿vuestra raza favorita?) cuando no estáis juntos.

Desgraciadamente, esa misma persona que te bombardea con sueños idílicos muchas veces es la misma a la que, en el fondo, le da pavor el compromiso en una relación. Varias semanas después de que te hubiera enviado un mensaje a las seis de la madrugada para decirte que ya tiene el nombre perfecto para vuestra zapatería vegana, de repente te deja de llamar cuando dijo que lo haría. La confusión que sentirás será tal que empezarás a preguntarte si no lo habrás malintepretado todo.

Haz de tu cuarto un lugar mínimamente habitable

No hay nada malo en convivir con un poco de basura cuando estás sola, viendo episodios de Queer Eye mientras te desencajas la mandíbula para meterte una pizza entera en la boca. El problema es que ya has superado la fase de las citas con esta persona y querrás que se tumbe en tu cama desnuda contigo. Lo menos que puedes hacer es recoger tus bragas del suelo y lavar esas sábanas roñosas.

No busques y añadas a la gente en otras redes sociales

No digo que tengas que buscar el consentimiento explícito de alguien para añadirlo en una red social, sino que uses un poco la cabeza. ¡Tenemos un match en Tinder! ¡A lo mejor charlamos un rato! ¡Genial! Por ahora, eso basta. No me sigas en Twiter ni me añadas en Facebook.

Lo mismo vale para el Tindstagramming, mensajear por Instagram a alguien que te ha rechazado en Tinder. Lo mismo vale para la gente que sigue a alguien durante medio año después de haber echado un solo polvo y no haber vuelto a hablar nunca más.

Las citas después del #MeToo o ‘Por favor, no te olvides de hablar con las mujeres en persona’

Casi todo lo dicho anteriormente se puede evitar ligando en persona. No pasa nada. No todas somos pieles de animales que sobreviven casi exclusivamente de la atención ajena. Puedes pasar a saludar ;-)

@hannahrosewens y @hiyalauren

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Este artículo apareció originalmente en VICE UK.