Feminisme

¿Podemos culpar a la carne de que exista el patriarcado?

Según un estudio los hombres empezaron a dominar cuando aumentaron la cantidad de carne en sus dietas, mientras que las mujeres comían sobre todo cereales.
17 Mayo 2017, 9:10am
Photo by Kirsty Begg via Stocksy

El año pasado se puso de moda la dieta paleo. Los entusiastas de la dieta paleo comen carne, frutas y verduras, intentando recrear los comportamientos alimentarios de nuestros ancestros: los hombres de las cavernas. Pero un reciente estudio que ha sido debatido en Scientific American denosta las dietas antiguas, asociando algunos de los primeros hábitos alimentarios de nuestra civilización con el poder ejercido por los hombres sobre las mujeres.

El estudio fue originalmente publicado el pasado mes de enero en el diario Proceedings of the National Academy of Sciences USA (Procedimientos de la academia nacional norteamericana de ciencias). Kate Pechenkina, profesora de arqueología en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, inició su investigación para analizar cómo se introdujeron determinados alimentos en China. Se centró en el final del Período Neolítico (aproximadamente el año 2000 a. C.) y el inicio de la Edad de Bronce (en torno al año 1700 a. C.). Durante una entrevista telefónica, nos describe sus hallazgos como "muy inesperados". No tenía el tema del género en mente. "Esperaba que [todas] las dietas estuvieran mayoritariamente basadas en el trigo", explica.

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La cuestión del género surgió cuando Pechenkina y sus colegas analizaron los huesos de habitantes de China que vivieron hace aproximadamente 10.000 años. Según Scientific American, el contenido de nitrógeno en los tejidos óseos apuntaban a una relación con el consumo de carne y el contenido de carbono se correspondía con dietas basadas en trigo. Los primeros hallazgos coincidían con la hipótesis de Pechenkina —tanto hombres como mujeres dependían del trigo durante el Período Neolítico―, pero los huesos mostraron un enorme giro con el inicio de la Edad de Bronce.

"Descubrimos de forma muy inesperada que las dietas femeninas estaban mayoritariamente basadas en el consumo de trigo y cebada, pero las dietas masculinas mostraban la misma elevada proporción de productos de origen animal", afirma Pechenkina.

En otras palabras, habían adoptado los hábitos alimenticios de machote que definen gran parte de la masculinidad incluso hasta el día de hoy mientras sus parejas femeninas continuaban consumiendo alimentos derivados del trigo. "Este descubrimiento fue muy sorprendente", indica Pechenkina. "Empezamos a buscar fuentes históricas y sobre igualdad para dar sentido a nuestros hallazgos".

Nadie ha asociado jamás los productos derivados del trigo con el desarrollo de los músculos y mucho menos con el poder y Scientific American sitúa este cambio en el contexto de las vidas de las mujeres en la Edad de Bronce.

A partir de aquella época, en China se enterraba a las mujeres con menos tesoros que a los hombres y ese cambio, los nuevos hábitos alimentarios y la conclusión de la Edad de Bronce, todo coincide con el período de los Reinos Combatientes. Las Dinastías empleaban la guerra para construir sus gobiernos y las batallas proliferaron por todo el país. En la economía china, los hombres luchaban por su derecho de poseer los preciados metales que dieron nombre a la Edad de Bronce. La lucha y el dominio masculino definieron aquel período y, según Scientific American, la sociedad idolatraba a los guerreros por sus atributos varoniles.

Sin una máquina del tiempo o más evidencias por escrito, los académicos probablemente nunca sabrán exactamente por qué los hombres adoptaron patrones de alimentación más complicados durante el final del Período Neolítico y el inicio de la Edad de Bronce. Nadie puede hallar la verdadera raíz del dominio de los hombres sobre las mujeres. Sin embargo, está claro que las mujeres se quedaron atascadas con el débil trigo conforme sus capacidades sociales iban disminuyendo... Y no les habría ido mal una dieta paleo.