¿Qué es lo que estás pagando realmente cuando contratas a un DJ?

Información que cura: un DJ hace mucho más que “picar play”.
21.7.16

Este artículo fue publicado originalmente en THUMP.

Definitivamente, los problemas para cobrar no son exclusivos de los diseñadores o fotógrafos. Los DJs, como muchos otros que trabajan de freelance, muchas veces se enfrentan al poco conocimiento que los demás tienen de su trabajo y notan como esto afecta a la hora de querer ponerle un precio.

Siendo DJ, a veces piden que toques a cambio de exposición y no vamos a juzgar a quienes quieran aceptar esos términos (aunque ayuden a acostumbrar a los promotores a que este trabajo no tiene un valor monetario) pero bueno, imaginemos que estos DJs que aceptan estos tratos son personas principiantes que muy pronto también querrán ver retribuido su trabajo.

Si eres de los otros tantos que prefieren valorar su trabajo comparte esta nota donde enumeramos aquellas cosas que se están cubriendo en el pago de un DJ, todo lo que un buen disc jockey necesita para llegar cualquier noche a cualquier fiesta "solamente a picar play".

- Las canciones utilizadas en el DJ set: Este es nuestro primer punto pues es el más fácil de valorar ya que cada rola tiene un precio tangible. Considerando que la mejor opción para asegurarte de que la calidad de todas las canciones que se van a tocar sea buena, lo ideal es que todas ellas hayan sido compradas en alguna tienda online de música. Cada rola cuesta aproximadamente 30 pesos en las tiendas más comunes como Beatport y un set de hora y media tiene como mínimo unas 17 rolas. Partiendo únicamente de este punto, un DJ invierte 510 pesos en cada set. Partiendo de esta cifra, se consideran los siguientes puntos que un tornamesista debe cumplir para poder desempeñarse bien en cualquier fiesta.

- El tiempo invertido en la búsqueda de nueva música: Un buen DJ pasa muchas horas detrás de la computadora navegando la web en busca de nuevos ritmos. Por lo general el público de la electrónica es exigente y no se conforma con el "top 10" que escuchan los demás. Por esto mismo, resulta toda una labor navegar entre las millones de rolas que inundan la red y escoger las mejores ya que es necesario tener siempre música nueva y llevar a las fiestas una propuesta fresca.

- El tiempo invertido en aprender a utilizar las tornamesas: Dominar el arte de mezclar correctamente dos canciones es mucho más complicado de lo que parece. No simplemente por picar "play" quiere decir que las canciones se van a empatar mágicamente. Además de tener la habilidad de empatar dos rolas a puro oído, hay que tener también una buena noción del ritmo y la métrica para lograr que la música fluya y genere un ambiente chido.

- El equipo que se usará para mezclar: ya sea una computadora con un controlador, una mixer con 2 o más CDJs o cualquier otro gadget que pueda utilizarse para mezclar música, por lo general el DJ es quien pone este equipo. Hay que considerar que estos aparatos no son precisamente baratos, por lo que cuando le pagas a un DJ, estás ayudando a retribuirle su inversión en estas herramientas.

- El tiempo y gasolina invertido para llegar al venue y las horas que se vaya a mezclar.

- El buen gusto musical y el saber leer a los asistentes: Como mencionamos antes, el público electrónico es exigente y debe saber leerse a tu audiencia. Un DJ debe saber qué canciones poner y cuando hacerlo, ya que si se pierde la vibra de la fiesta la pista puede vaciarse de un momento a otro. Esta habilidad se gana solamente con el kilometraje recorrido detrás de los decks.

-Los nervios de acero: No podemos negar que el saber manejar un escenario, por más chico que sea, es una habilidad difícil de dominar. Una vez alguien me dijo: "Pero si ser DJ solamente es poner play y ya" Me gustaría ver a esta persona frente a cientos de fiesteros profesionales sedientos de baile con los ojos sobre él esperando a que logre ambientar el evento con su propia música.

Así que ahora lo sabes, cuando le pagas a un DJ no estás pagando únicamente por la hora y media o dos horas que va a tocar en tu evento, sino por todos los puntos que se tocaron anteriormente. Trabajo que se hace desde antes de llegar al evento y que es totalmente ajeno a si hubo mucha gente o no en la fiesta.

El pago de un DJ es tan importante como el pago de cualquier otro servicio contratado para llevar un evento a cabo. Que no te apliquen la de "Uy no habrá pago por que vino poca gente y no salió la fiesta". Tomando en cuenta todos los puntos anteriores, puedes ver que como DJ se invierte mucho en llegar a cualquier evento cada noche a tocar y se hace mucho, pero mucho más que "solamente picar play".

Definitivamente este no es un trabajo sencillo, ¡pero alguien tiene que hacerlo!

Marcela Villanueva es una periodista de música electrónica de Monterrey , Nuevo León . Fundadora y única integrante de la Sociedad Regiomontana del After y Amigos del Dancefloor y la Parrilla A.C.

Este artículo fue publicado el 21 de julio del 2016.