Les Claypool -
Les Claypool |Foto por: Juank Díaz - Cortesía Flora Music 

“La línea que une toda la historia de Primus ha sido el no conformarse”: Les Claypool

En el marco de la gira “Ambushing the storm Tour”, la delirante música de Primus se presentó en vivo por primera vez en Colombia. Antes del show cruzamos algunas palabras con el emblemático bajista y líder de la banda, Les Claypool .

En una entrevista de 2011, con espejo retrovisor en mano, Les Claypool, bajista líder de la emblemática agrupación Primus, explicaba que al final de la década del 90 ya no era divertido lo que hacían como banda. Complementaba la afirmación explicando que este era un sentimiento en varios niveles: que no era divertido creativamente, pues sentían que se habían estrellado contra un muro, que surgían ciertas dudas frente a lo que hacían y que a nivel personal las cosas no estaban fluyendo.

Publicidad

Quizás esto explique el porqué los primeros cuatro álbumes de estudio de Primus se dieron en un periodo entre 1990 y 1995, para luego desacelerar la máquina y sacar, entre 1997 y el 2017, cinco producciones, incluyendo el disco Primus & the Chocolate Factory que es realmente una reinterpretación musical, como bien lo ha señalado el mismo Les Claypool.

Sin embargo, cuando Primus se subió el pasado 22 de enero al escenario del Royal Center en Bogotá, se sintió toda la contundencia de la banda californiana. Extraña, voluble y explosiva, fusionando rock, funk, metal, rock progresivo, o cuantos géneros queramos meter para intentar definir lo indefinible de su sonido, la agrupación brindó un concierto en el cual esa cadencia con toques medio infantiles, se desbordaba de manera caótica, sorpresiva, hasta llegar a ese delirio al que tantos nos volvimos adictos.

Con Tim Alexander en la batería -que no participaba en grabaciones desde 1995- y Larry LaLonde en la guitarra, fueron casi tres horas de concierto -con un intermedio ambientado por tres capítulos de Popeye-, que mantuvieron en constante histeria al sediento público bogotano. Habiendo cumplido sus citas con México y Colombia, el siguiente destino del “Ambushing the storm Tour” será Chile.

Un par de horas antes de salir al escenario, tuvimos la oportunidad de conversar con Les Claypool. A sus 55 años, lejos de ser un adulto adormilado, nostálgico y baladista del pasado, es un hombre con el impulso creativo intacto, que mira con sabiduría pero sin nostalgia al pasado y que responde con precisión y sin adornos a lo que se le pregunta. Hablamos del último álbum de Primus, The Desaturating Seven, sobre la fuerza creativa, la familia y la apuesta estética que es Primus.

Publicidad

***

Arranquemos hablando del último álbum. The Desaturating Seven , es un disco temático basado en el libro para niños The Rainbow Goblins del autor italiano Ul de Rico, que según entiendo tu solías leer a tus hijos, ¿por qué decides agarrarlo como influencia? ¿Por qué este libro?
¿Lo has visto?

Sí…
Exacto, es una pieza increíble, con unos dibujos preciosos y una narración extraordinaria que efectivamente se la leía a mis hijos, entonces pensé ¿por qué no ponerle música o hacer música con ella?’. Realmente es una idea que tengo hace 20 años, y pues finalmente lo hice.

En Primus lo audiovisual, en especial la animación, tiene mucha relevancia, ¿por qué lo encuentras tan importante dentro de la creación de la banda?
La música y la letra crean narrativas, y las letras que yo hago cuentan historias, entonces siempre me ha parecido que simplemente tiene sentido darle ese complemento, darle esa cara al asunto.

Dentro de esas narrativas adoptas diversos personajes a la hora de la interpretación, ¿Por qué es importante para ti esa diversificación de la personalidad?
Diversificación la personalidad ¡ufff! Profundo, está bien. Bueno, el asunto es que nunca me sentí cómodo como cantante. Desde joven mi voz me resultaba difícil de asimilar, entonces el crear personajes me ayudaba a afrontar esa incomodidad y sentirme mejor con esta. Y como las letras, como te comentaba, cuentan historias, como las de Johnny Cash o tantos otros, estaba esa puerta abierta a adoptar dichos personajes en la interpretación y hacer que fuera más fácil para mí.

Publicidad

¿Hay diferencias entre el Les Claypool que toca bajo, el que hace letras y el que piensa lo audiovisual?
Es el mismo tipo (risas).

¿En qué se diferencia el Les Claypool de la década del 90 y el de hoy?

En el corte de pelo (risas). Y eso que ahora pienso que quiero volver a tener el corte de ese entonces, quizás lo haga. Pero en realidad cambia la perspectiva, no mucho más.

Para la década del 80, en la denominada área de la bahía, en San Francisco, nacía una fuerte movida de trash metal, con bandas como Metallica, Anthrax o Testament, al tiempo que aparecían en escena agrupaciones como como Red Hot Chilli Peppers o Faith No More, ¿Qué recuerdas de esa época y qué papel tuvo para ti Primus en ese momento?
Recuerdo que era difícil encontrar bandas que tocaran con nosotros (risas), éramos raros. Es verdad que fue una época muy vibrante en San Francisco, sonaba mucha música y surgían muchas agrupaciones, pero de verdad que Primus no encajaba mucho en lo que estaba sucediendo.

¿No se podría considerar que estaba parado entre las dos movidas?
No necesariamente entre esas dos movidas. Claramente Primus es una respuesta a lo que sucedía en ese momento, pero también a lo que había sucedido. Era una respuesta a Peter Gabriel, a Johnny Cash, a The Residents. Si vas a hacer una salsa le metes todo lo que puedas y eso fue lo que hicimos. Entonces, claro que respondíamos a lo que estaba sucediendo a ese momento, pero éramos un reflejo de muchas cosas que podían venir de antes, de todo tipo de referentes.

Publicidad

Al principio de tu carrera tu padre fue fundamental para producir el primer disco. Hoy eres además padre de familia, ¿Qué significa para ti justamente la familia?

Claro, no es que mi padre fuera un magnate, un Trump que le financió el disco a su hijo. El que nos prestara ese dinero fue un gran asunto en esos días. Le expliqué que la gente estaba yendo a los conciertos, que los demos se estaban vendiendo y que podía funcionar. Él lo hizo y funcionó. Salió el disco y le pudimos devolver todo.

Ahora, sobre la familia… dejando de lado la familia que se ha metido en problemas y eso (risas)… Para mí la familia es mi descendencia. La paternidad te cambia por completo, te vuelves este ser protector de otra entidad. Cuando no eres padre todo gira y se centra en ti, con hijos pasas a ser más un satélite de tu historia. Te centras en ellos y toda tu perspectiva cambia. También como artista.

En algún momento mencionas sobre la fuerza de la juventud y su importancia para la creación, ¿cómo lees esa fuerza hoy en día cuando ya tienes tantas experiencias encima?
Creo que se trata más de una fuerza creativa. Somos personas creativas y como tal tenemos que crear. En lo personal, si no lo hago, me deprimo. Tengo que pintar, componer, escribir. Lo de la juventud… pues como artista uno va cambiando de perspectiva, pasan cosas, y afortunadamente es así.

¿Qué sentías en ese entonces que debían comunicar como banda cuando arrancaron y qué sientes hoy?
Nunca pensamos mucho en eso, quizás. Sí pasa que de joven uno tiende a intelectualizar mucho las cosas,y finalmente, afortunadamente, simplemente te conviertes en un ser humano. Pero me atrevo a decir que la línea que une toda la historia de Primus ha sido el no conformarse. No queríamos pertenecer a una fábrica de sándwiches de queso, responder a los afanes de las compañías discográficas que producían “Bon Jovis” o cosas de ese estilo. Nos resultaba muy cheesy, empalagoso. Nunca hemos sido eso y quizás ese es el hilo conductor. Repito: no conformarse.

***
Sigue a Noisey enInstagram