Extranjeros nos cuentan qué odian de vivir en Ciudad de México
Christian Rodríguez/Getty Images
CDMX

Extranjeros nos cuentan qué odian de vivir en Ciudad de México

"Odio la mezcla de olores entre la carne, chile, la contaminación de los coches y el ruido mientras caminas por ciertas calles, y huele a vómito".
11.8.17

Una de las cosas importantes para tener éxito al cambiar de país es dejar tus costumbres y lo que conocías atrás para amoldarte a tu nuevo hogar. Un país nuevo significa adaptarte a comida distinta, acentos extraños y una nueva cultura.

Me mudé de Venezuela a la Ciudad de México hace casi ocho meses, y aunque el cambio de costumbres no fue tan difícil de aceptar, sí hay algunas cosas que aún no termino de entender o que quizá no será capaz de aceptar el resto de mi vida.

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La hora del almuerzo, en México, a veces termina siendo más una merienda que el almuerzo mismo. Estuve 26 años de mi vida acostumbrado a comer entre las 12:30 y las 13:00, ya que si no, mi mal humor se apoderaba de mi cuerpo, pero aquí están acostumbrados a almorzar después de las 14:30; incluso conozco personas que comen a las 16:00.


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Pero lo que más me molesta en esta ciudad es que no hay papeleras o contenedores de basura en ningún sitio. Sí, sé que pasa un camión de basura, pero a veces no le da la gana de pasar o ese día el conductor se levantó frustrado con la vida y decidió hacer la mía un poco más difícil y no pasó por mi casa. Esto se podría arreglar si cada 500 metros hubiera una papelera y listos.

¿Por qué diablos no la hay? Es una ciudad gigante y obviamente se necesita. He hablado de esto con amigos mexicanos, y ninguno me sabe dar una respuesta convincente. Me ha tocado varias veces caminar casi un kilómetro con bolsas de basura porque no encuentro un lugar donde tirarlas.

Tal vez no solo es cosa mía, así que decidí preguntar a algunos extranjeros qué es lo que menos les gusta de vivir en la Ciudad de México.

VIEJOS VERDES, EL TRANSPORTE PÚBLICO EN HORA PUNTA, EL OLOR DE LAS CALLES Y LOS VENDEDORES AMBULANTES

Me molestan varias cosas de la Ciudad de México. Por ejemplo, el transporte público en hora punta, ya que el número de personas que se meten en un Metrobús o el metro es demasiado. Y aun viendo que está lleno, ¡las personas siguen intentando meterse!

Al ser mujer, están los viejos verdes que te gritan cosas desagradables cuando vas por la calle. ¿En serio? ¿Cuántos viejos de estos piensan que pueden lograr algo con una chica joven?

"La mezcla de olores entre la carne, el chile, la contaminación de los coches y el ruido mientras caminas por ciertas calles y huele a vómito"

La mezcla de olores entre la carne, el chile, la contaminación de los coches y el ruido mientras caminas por ciertas calles —por ejemplo en Insurgentes—, y huele a vómito. El hecho de que los camareros en los restaurantes y cafés siempre te pregunten, "¿Cuánta propina quieres dejar?", incluso cuando te atienden como una mierda. Es como si recibir propina es algo obligado a sus ojos, pero realmente es opcional y depende del tipo de servicio que te den.

Por último, cuando te preguntan un millón de veces en las calles si quieres comprar algo incluso cuando ya les dijiste de manera educada en reiteradas ocasiones que no quieres nada.

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—Zaayan Jappie, 33 años, Sudáfrica. Siete meses viviendo en el DF.

OLOR A AGUAS NEGRAS, TAXIS CALLEJEROS, MIRONES EN EL METRO Y PROPINAS A MESEROS

Una de las cosas que menos me gusta de la Ciudad de México es un olor particular a aguas negras que hay en algunas calles, es muy desagradable y cuando llueve se pone horrible. El hecho de que no haya contenedores de basura en la calle también, hay muy pocos.

Si quieres tirar algo tienes que caminar y caminar hasta encontrar uno, o tirarlo en el basurero de alguna tienda. No entiendo por qué no hay uno por cada calle, haría todo más fácil. Sin embargo, la ciudad no está sucia, pero es muy incómodo tener que cargar o guardar en tu bolso lo que vayas a tirar.

Hay algo que también me molesta y creo que solo lo he visto aquí. En todos los restaurantes —incluso en peluquerías—, siempre te preguntan, "¿Cuenta cerrada?", y eso no me parece bien. El camarero no debería pedirte en la cara la propina, porque debería ser uno quien decide si se le da o no. Si un día no tienes para pagar propina, ¿qué haces? Es algo que no me gusta.

"Cuando vas en el metro sientes que algo te va a pasar, aunque haya vigilancia. Hay mucha gente fea, muchos hombres te miran de pies a cabeza y es horrible"

Normalmente doy propina, pero hay momentos en que no me gusta cómo me atendieron o no tengo dinero para darla y no es agradable decirle que no en la cara. En otros países sale en la factura que el servicio son 10 por ciento, pero que te lo pida el camarero en la cara es algo que me molesta.

Siento que en el metro es donde más mirones hay. Cuando vas en el metro sientes que algo te va a pasar, aunque haya vigilancia. Hay mucha gente fea, muchos hombres te miran de pies a cabeza y es horrible.

"Cada vez que voy caminando me llega un olor a fritura horrible y supercondimentada"

El olor de los puestos de comida en la calle no me gusta, soy muy delicada con los olores. Cada vez que voy caminando me llega un olor a fritura horrible y supercondimentada: es el olor a tacos de la calle. No digo que sean malos, pero es un aroma muy fuerte.

Por último, odios los taxis de la calle, los blancos y rosados. Sus conductores me parecen unos tipos amargados a los que no les importa nada. A mí casi me atropella uno.

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—Andrea Rodríguez, 23 años, Venezuela. Dos meses viviendo en el DF.

EL TRÁFICO, LA BASURA Y EL RUIDO DE LOS CAMOTES

Cuando los mexicanos te dicen "ahorita" significa "nunca" el 99 por ciento de los casos. No me gusta que en la época de lluvias llueva diariamente, y que casualmente esta empiece siempre a la hora de salir del trabajo. El trafico de la ciudad es insoportable, la verdad, aunque esto pienso que es algo en común que todos odiamos.

El tema de la basura y la campanita es otro. Al no haber horarios fijos para recolectarla o contenedores, si no estás en tu casa se te acumula un montón de basura. La cuestión con los camotes [los carritos que venden comida y se anuncian con una campanita] es bien odiosa. Si vienes caminando te saca de quicio y te deja sordo de un oído, o si estás en tu casa escuchando música o viendo una serie te corta completamente lo que estás haciendo. Uno tarde o temprano se acostumbra. Pero sí resulta bastante molesto ese pitido intenso, y más cuando no sabes bien qué es.

—Juan Cesareo, Argentina, 30 años. Seis años viviendo en el DF.

CONTAMINACIÓN, FORMA DE CONDUCIR Y POCA SEÑALIZACIÓN EN LAS CALLES

Lo que más me molesta como ciudad donde vivir, principalmente, es la contaminación. Ahora, la forma en cómo conducen debido a lo fácil que es conseguir un automóvil en esta ciudad, es terrible. La actitud de algunos policías cuando les pides indicaciones tampoco me gusta, al igual que la poca señalización: desde la nomenclatura de las calles hasta las señales de tránsito y la falta de cultura ciudadana.

Respecto a la sociedad no me quejo demasiado, debido a la gran cantidad de afinidades que tenemos los latinoamericanos. Quizás mi única queja es lo conformistas que puede llegar a ser la mayoría.

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—Juan Villamizar, 25 años, Colombia. Dos años viviendo en el DF.

EL USO DE LA PALABRA "AHORITA", CAMAREROS EN RESTAURANTES Y ETAPAS DEL LIGUE MEXICANO

Después de vivir 10 años en México, hay cosas a las que aún no logro acostumbrarme.

Lo primero es que a los mexicanos les cuesta decir "no". Les puedes invitar a una fiesta y aunque sepan que no podrán ir por equis razón, prefieren decirte que sí van. Y si el día de la fiesta les preguntas que dónde están (porque ya es obvio que van a llegar tarde), prefieren decirte que están en camino o en medio de un atasco que confesar que no piensan ir. Sería mucho más sencillo ser honestos desde el inicio aunque entiendo que lo hacen por un tema de educación.

También por este mismo tema de educación, siento que los mexicanos no son directos. A mí esto me complica la vida, porque cuando soy directa lo toman como una grosería. Yo lo veo más como una comunicación eficiente que, sobre todo en el trabajo, ayuda a no tener confusiones.

"El uso de la palabra 'ahorita' aún me causa conflicto. Puede significar 'en este momento', 'en una hora', 'mañana', 'en una semana' o 'nunca'"

Luego el uso de la palabra "ahorita" aún me causa conflicto. Puede significar "en este momento", "en una hora", "mañana", "en una semana" o "nunca". Y lo usan muy frecuentemente. En los restaurantes me choca que los camareros te retiran tus platos cuando casi acabas de comerte el último bocado. Para mí, eso es una falta de respeto y una grosería. Siempre me da la sensación de que están intentando que dejes la mesa lo ante posible para que pueda llegar un nuevo cliente.

Por último, hasta la fecha se me hace muy raro eso de las etapas del ligue mexicano: salir, andar y ser novios. Es muy confuso todo eso. Y que la mujer tiene que esperar a que el otro le haga la pregunta de "¿quieres ser mi novia?" . La primera vez que me pasó me reí mucho porque no me lo esperaba y se me hace una pregunta que podría hacerle un niño de primaria a la niña que le gusta.

—Isa Rau, Francia, 34 años. Diez años viviendo en el DF.

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