Los pliegues casuales de inspiración floral de las esculturas de origami de Keiko Mori se encuentran muy lejos de las creaciones de papel mucho más definidas de Robert Lang o Ross Symons. Mori explica aThe Creators Project que su proceso de plegado es "relajado y divertido", casi como una pintura abstracta, puesto que confía en un trozo de papel que no mantiene su forma durante mucho tiempo. "Durante la sesión de fotos siempre cambian de forma muy rápidamente", explica.
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La artista añade: "Me preguntaba si la gente lo percibiría como un simple trozo de papel arrugado, porque de algún modo lo es… Pero si dejas de mirarlos y empiezas a verlos, te quitarás esa idea de la cabeza y notarás lo delicados que son. Empezarás a intentar sacar algo de ellos, como hacemos con las nubes".Esta serie, producida por el estudio de diseño japonés Kilo Industries, se titula simplemente Origami, y su inspiración viene en parte de la caída de las flores de cerezo en Tokyo. "Las flores se convierten en pétalos que se convierten en basura, al igual que el origami se convierte en papel arrugado… Hubo un momento en el que empezamos a pegar los pequeños trozos de papel en la ventana y a observarlos en contraste con los edificios de hormigón a lo lejos”, explica Mori. "Para mí, los edificios son los verdaderos origami y los míos son más bien las nubes sobre ellos".
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