FYI.

This story is over 5 years old.

Nadé en una piscina de vino tinto en Japón

Las aguas termales en Japón son tan populares que existen algunos spas donde puedes bañarte en vino, té verde, sake o café.
28.11.15
Photo by Chris Maggio

Tokio se siente como la capital mundial del entretenimiento, donde el aburrimiento es imposible. Ya sea ir a un lugar de máquinas tragamonedas, cuidar de una mascota virtual en tu teléfono celular o ir a un café de peluches, el entretenimiento personal se obtiene bajo demanda, de un número infinito de maneras. Pero con toda esta lista inagotable de opciones de placer, también parece haber una disciplina silente en Japón; un código silencioso que dicta que la diversión debe ocurrir estrictamente antes y después de tus obligaciones diarias.

Publicidad

Es debido a esa mentalidad que ciertos tipos de escapadas de entretenimiento tienen más éxito en Japón que en Estados Unidos. Las aguas termales (llamadas Onsen en japonés) son uno de los destinos preferidos entre los japoneses. Con más de 25,000 aguas termales naturales en el país, las áreas geotérmicas de Japón abastecen a 3,000 spas. Las aguas termales abarcan desde las naturales hasta las artificiales y están distribuidas en todo tipo de tamaños y variedades. Los onsen tradicionales son una variedad de piscinas de poca profundidad donde hombres y mujeres disfrutan desnudos por separado y se relajan de la rutina diaria. Ofrecen una variedad de jacuzzis, cascadas y débiles corrientes eléctricas que recorren sus aguas rejuvenecedoras.

Arriba, la piscina de vino.

En un viaje reciente a Tokio, Japón, la posibilidad de bañarme en un onsen temático apareció en mi radar. Mi amiga y yo decidimos hacer una visita a Hakone Kowakien Yunessun, un hotel familiar a dos horas de la capital, donde puedes nadar en una alberca de té verde, café, vino tinto o sake.

Elena en una piscina gigante de té verde.

Como cualquier otro onsen, los tatuajes visibles están prohibidos en Yunessun. Vi muchos parches cubriendo brazos, tobillos y la parte baja de la espalda de muchas mujeres. Si vas a Yunessun y tienen un tatuaje muy grande que cubrir, eres forzado a usar una camiseta blanca de spandex y tienes que usarlo mientras permanezcas en las instalaciones.

Un guardia del spa mantiene el orden.

Mientras que otros spas tradicionales permiten la desnudez total en aguas termales del mismo sexo, estar desnudo no está permitido en Yunessun, por lo que ambos sexos pueden disfrutar de las piscinas de té verde, café, sake o vino tinto. Muchos adultos rentan ponchos teñidos para usar cuando están afuera del agua. El uniforme hace ver a todo el lugar como una clase de culto acuático de algún tipo.

Rodeo Mountain y su lago de té verde.

Conforme caminamos la sección "Yutopia" , pasamos por la sección "Dios del Mar Egeo", una piscina gigante rodeada por un imponente mosaico de la campiña griega. Justo después del falso mar estaba "Rodeo Mountain", un gran peñasco artificial con un tobogán en el que la gente se echaba y caía en una piscina de té verde. Adentro de la estructura hueca de la montaña había una gruta donde los jóvenes universitarios japoneses se tomaban selfies.

Publicidad

En "Yutopia" había aguas agitadas que contenían toda clase de líquidos tradicionales, todos considerados "buenos para la piel". A pesar de la presencia de la presencia de los baños de sake y café, la piscina de vino tinto parecía la opción más obvia para la máxima experiencia de relajación.

Spa de agua con vino y cloro.

Arriba de una piscina de agua púrpura turbia había una botella gigante de Merlot vertiendo vino diluido en la alberca del tamaño de una minivan. Cuando nos metimos a las aguas cloradas infusionadas con alcohol, un chico nos siguió cargando una bolsa sellada con cinta adhesiva. Se veía como una botella magnum de detergente. Después comenzó a echarle vino tinto a todos en la piscina, incluyendo un bebé recién nacido. La mamá del niño le cubrió los ojos mientras el vino le caía en la boca. Todos lamimos el alcohol barato de supermercado que escurría de nuestras caras a pesar de las advertencias del chico que gritaba en un inglés malo "¡No beber!" en nuestra dirección.

En la recta final de nuestro día en el spa, decidimos probar una de las aguas termales tradicionales. Al ir caminando a la piscina vimos una chica adolescente con otro adolescente gordito que traía una camiseta de spandex inmersos en una sesión de sexo en las aguas poco profundas.

La gruta.

Observamos y esperamos.

Cuando la pareja finalmente terminó, nos metimos al agua para cerrar un día de relajación. Como muchas parejas lo hicieron antes que nosotros, sólo nos sentamos en la piscina en completo silencio.

Observa más de la fotografía de Chris Maggio's en ChrisMaggio.biz