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Fabric se salvó, pero la policía impuso estrictas medidas de seguridad

Se imponen estrictas condiciones a la licencia de Fabric, incluyendo perros olfateadores y escaneo de identificaciones.

Fabric fue salvado luego de un susto con respecto a su futuro. Durante una asamblea municipal, una serie de condiciones severas fueron impuestas a la licencia del club de Farringdon, pero logró evitarse su cierre.

Siguiendo las recomendaciones de los representantes de la policía metropolitana durante la asamblea, Fabric ha sido forzado a introducir medidas de seguridad más estrictas, incluyendo un sistema de escaneo de identificaciones y perros olfateadores, que han convertido la entrada al club en algo muy parecido a la seguridad de los aeropuertos.

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Se convertirá en el primer club de Londres en utilizar perros olfateadores todas las noches, lo cual, de acuerdo con los representantes de Fabric, costará alrededor de 2100 libras por noche con el costo de los perros y los manejadores de los mismos. Aunque, eso levantó las dudas con respecto a la fiabilidad de las revisiones.

Los Clubbers también tendrán que someter su identificación a un escaneo en la entrada. Un representante de Fabric dijo que el club ya había probado el sistema y rechazó a un clubber cuando su identificación reveló que ya había sido vetado de un club nocturno previamente. Un procurador fungiendo en nombre de la policía dijo que el sistema metropolitano de policía solicitará datos del club, sólo "si se ha cometido alguna ofensa".

La revisión fue solicitada luego de la muerte de una chica de 18 años por una sobredosis de MDMA en septiembre, la cuarta muerte relacionada con drogas en ese establecimiento. La gente dijo que existe "un riesgo excepcional para la clientela del club".

Un clubber de años en Fabric asistió a la junta, y dijo que únicamente le han ofrecido drogas "una de las 200 veces" en las que había asistido a ese establecimiento durante los últimos 15 años. Llamó al sistema de escaneo de identificaciones "una asquerosa violación de la privacidad".

Keith Reilly, propietario del establecimiento, le dijo a Evening Standard: "En 15 años hemos tenido seis millones de asistentes que han cruzado las puertas y tristemente ha habido cuatro muertes".

"Hacemos todo lo posible para que la gente deje de consumir drogas en el club. Lo que ocurrió recientemente ocurrió porque el país está inundado con drogas".

Una petición para renovar la licencia del club obtuvo 3,500 firmas en menos de un día. Un grupo de Facebook "Save Fabric London", fue creado para respaldar al club.

La renovación de la licencia de Fabric ocurrió casi un año después de un conflicto similar relacionado con Ministry of Sound. En diciembre de 2013, Ministry logró llegar a un acuerdo con la constructora Oakmanye Properties luego de que planearan construir apartamentos frente al club.