¿Cuál de todas es la mejor Guinness?

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¿Cuál de todas es la mejor Guinness?

Probé algunas variantes de la cerveza más amada de Irlanda para descubrir cuál es la mejor para celebrar San Patricio de ahora en adelante.

Ha pasado casi un año desde que mi novio y yo salimos de las laderas de Croagh Patrick usando impermeables y shorts deportivos, cargados con pan de soda y una tienda de campaña, para recorrer Irlanda en bicicleta hasta Dublín, unos días después del centenario del Alzamiento de Pascua y San Patricio.

Mi novio es muy irlandés. Ambos lados de su familia son originarias del mismo condado en Irlanda del Oeste, su cabello se torna cobrizo bajo el sol y su madre bebe Guinness cuando está enferma en lugar de tomar pastillas. Pero fue mi idea viajar en bicicleta a lo largo del país sin nada más que ropa deportiva para mantenernos secos, calientes y en movimiento.

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Ahora en 2017, podrás encontrar la misma pareja, sentada frente a una mesa de triplay en Londres, usando pants grises y pijama que parecen de los 70, bebiendo cinco diferentes tipos de stout.

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Probando distintos tipos de Guinness. Todas las fotos son de la autora.

Verás, Guinness no es la gran excentricidad que su dueño quisiera que pensaras. Guinness se destila en casi 50 países y está disponible en más de 100, en especial Nigeria, el Caribe, Malasia y Sierra Leona. La Guinness Foreign Extra Stout se vende en Europa, África, el Caribe, Asia y Estados Unidos. Y si bien nosotros lo intentamos, el padre de la stout, Arthur Guinness, difícilmente podría considerarse un ferviente nacionalista irlandés. Según The Economist (y quién soy yo para discutirlo), Guinness era un unionista comprometido y se oponía al nacionalismo irlandés. Su compañía "fue acusada de haber prestado hombres y equipo al ejército británico para ayudar a acabar con los rebeldes irlandeses durante el Alzamiento de Pascua en 1916". Dios.

Pero, como era de esperarse, Guinness ha fluido en Dublín desde 1759. Son 39 años antes de que Wolfe Tone liderara su protesta contra el gobierno inglés en Irlanda, a menudo llamada la Rebelión Irlandesa. Y tomando en cuenta el motivo del harpa tomando como modelo el Trinity College Harp de 1862 y los increíbles números de ventas en Irlanda (aún si Guinness no era dueño de ningún pub durante los primeros 127 años de su comercialización), es evidente porqué la bebida se ha convertido en sinónimo del Día de San Patricio.

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Me interesaba probar la Guinness clásica de barril y compararla con las encarnaciones más exóticas de agua, granos, malta y levadura; para ver la diferencia (si es que hay) entre la Guinness Extra Stout, la Guinness Foreign Extra y la Jamaican Dragon Stout, por decir. De manera que a las 3 de la tarde, recorrí el camino hasta un supermercado y compré todas, además de una Super Malt y una lata de Guinness. Los niños apenas estaban saliendo de la escuela y los bebés iban en sus cochecitos. El hombre detrás del mostrador apenas se inmutó.

Guinness Draught.

Desde principios de los 90, la Guinness de lata viene con un aditamento (desarrollado originalmente en 1988) que supuestamente sirve para que la cerveza sea como una de barril sin tener que vestirte y salir de casa. Me doy cuenta, mientras sirvo la Draught Stout, que hay una Línea de Ayuda promocionada al reverso de la lata. Dios sabe qué clase de emergencia tendrías que sufrir para tener que llamarlos. Además de verterla sobre una herida abierta, realmente no puedo pensar qué papel podría jugar una Guinness en un drama doméstico que requiera una línea de ayuda.

"Se supone que así debes beber la Guinness", aconseja mi novio, flexionando su codo en un ángulo recto y su antebrazo a la misma altura que la nariz. Se ve ridículo. "Entonces hundes tus labios en la espuma y das un sorbo".

El sabor es casi exactamente como lo recuerdo, si acaso un poco más aguada. Está presente el clásico sabor amargo, dulce y malteado, como el olor de una fábrica de galletas recién abierta.

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Guinness Original XX.

A continuación probamos la Guinness Original XX. Según la espantosa leyenda a un lado de la lata, "Si estuvieras en un pub entre 1821 y 1970, ésta es la Guinness que estarías bebiendo". Claro. Seguro. Si bebieras una Guinness entre 1821 y 1970, igual podrías haberla tomado en 1962, en la recién independiente Nigeria, donde abrieron la primera destiladora Guinness fuera de Irlanda y Gran Bretaña en Lagos. Lo mismo podrías haberla bebido en Kuala Lumpur, donde la primera destilería Guinness en Malasia abrió en 1965. Pero esta noche estamos en Londres, donde nació la "porter", la bebida gracias a la cual Guinness fue inventada. La Guinness Original XX tiene una espuma más oscura, más beige que blanca y es más carbonatada. Me gusta, pero bueno, siempre me ha gustado lo beige.

Guinness Foreign Extra.

Luego está la Guinness Foreign Extra. Según Helen Thompson, escribiendo para el Smithsonian, "La enorme mayoría de Guinness consumida en África se llama Foreign Extra Stout. En esencia, es la misma cerveza que Guinness empezó a exportar hasta los límites más lejanos del Imperio Británico en el siglo XVIII […] primero en toda Inglaterra y luego hacia Barbados, Trinidad y la Colonia Británica de Sierra Leona". Para 1827, la "West Indies Porter" había llegado a África Occidental. En resumen, "cada vez que el Imperio Británico establecía colonias y estacionaba soldados, Guinness trasladaba la cerveza".

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En este punto, me consuelo pensando que (al menos, según lo que leí en internet) Guinness solo contiene 198 calorías por pinta imperial; apenas menos que la leche descremada, el jugo de naranja y la mayoría de las cervezas. Mi madre, por cierto, bebía Guinness cuando estaba amamantando, al igual que otras amigas mías de la infancia, lo cual es su decisión. De cualquier manera, según la página web de Guinness, la Foreign Extra Stout fue "destilada originalmente para soportar largos viajes", de manera que el "uso de una gravedad más alta y más lúpulos resultó en una cerveza más atrevida con un perfil de sabor complejo". La Guinness Extra Foreign Stout que se bebe en bares africanos a menudo se infusiona con maíz o sorgo, en lugar de cebada y viene con un descontrolado 7.5 por ciento de ABV. Ésta es, para mi gusto, mucho más pesada y espesa; es más como la Guinness que recuerdo beber junto al canal en Abbeyshrule a mitad de nuestro recorrido por Irlanda.

Nigeria también produce Malta Guinness, una bebida de malta infusionada con sacarosa, maíz, sorgo, cebada, caramelo, lúpulos, agua, "muchas vitaminas y minerales " que según los dueños "incrementa tu energía cuando sea, donde sea". Por desgracia, aún no está disponible en el supermercado. Al menos no en el que está cerca de mi casa.

Dragon Stout.

Ahora es momento de centrar mi atención en la otra stout famosa: Jamaica's Dragon Stout, elaborada en Kingston e importada a Reino Unido por Heineken. Dragon Stout se sirve como una coca cola; mucho más burbujeante y afrutada, más sacarosa. De hecho, al tiempo que intento describir el sabor tenue a aspartame, mi novio la relaciona con la Pepsi de dieta. Los ingredientes incluyen, anoto, "caramelo amoniaco" y cebada malteada. Es deliciosa, pero muy diferente a Guinness. No solo una versión barata de la original, sino de la misma receta, más ácida, más dulce y un poco más fermentada. Aún así, con un contenido de alcohol de 7.5 por ciento solo bebo un cuarto del vaso. No estoy lista para perderme celebrando el Día de San Patricio, en casa, entre semana.

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Supermalt.

Para que se me baje y porque he vivido en Londres lo suficiente para entender el alcance de esta etiqueta naranja, marrón y blanca, prosigo para terminar con la Supermalt. Permíteme decirte que amo la maldita Supermalt. Es como la hermana mayor del Horlicks (una bebida de leche de malta), disfrazada como cerveza. Los ingredientes son similares a la Guinness (malta de cebada, azúcar y dióxido de carbono), pero el resultado es no alcohólico, suave y muy dulce. Mi novio la relaciona con el diente de león y la bardana, mientras yo me retiro al sillón para descansar mi estómago inflamado por el CO2.

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Quizá no haya roto récords Guinness este San Patricio (una idea que data de 1925, cuando el director general de Guinness encargó hacer un libro de hechos y medidas diseñado para tranquilizar las discusiones en los pubs), pero al menos hice mella en las reservas de malta y cebada del este de Londres.

Para mí, la Guinness Original XX, la Foreign Extra, la clásica Draught y la Dragon Stout son seres muy diferentes que podrán agradarte, no tanto por cuestiones de sabor, sino por nostalgia, diseño, identidad nacional, autoimagen y, básicamente, publicidad. Puedes creerte un peleador de Dublín en los 20 o un jamaiquino rudo; un empresario nigeriano o un publicista ejecutivo de Londres en los 90. Sea cual sea la razón, beberás la cerveza y verás que sabe justo como debe saber.

Si el Día de San Patricio —el día festivo de un santo británico, nacido bajo el imperio romano, y enviado a Irlanda como esclavo, quien luego de escaparse regresó a la parte de Inglaterra, Escocia o Gales de donde salió— festeja algo, es la migración. Se celebran la fe, los viajes, el movimiento de la gente y la identidad. Entonces, bebe lo que gustes, canta lo que quieras y vístete como se te antoje. Todos somos amigos aquí.