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BJ Penn: una pelea más, por última vez

BJ Penn regresa después de aquella horrible derrota de 2014. Analizamos la disciplina, sus intentos de cambiar su estilo, su guardia y las posibilidades del hawaiano contra Yair Rodríguez.
12.1.17
Photo by Todd Lussier/Zuffa LLC

Pocos peleadores han sufrido una caída tan estrepitosa como la de BJ Penn. Nadie que esté familiarizado con las peleas está obsesionado con su récord de 16-10, no tiene nada más que demostrarle el mundo. Penn pasó muchos años siendo memorable de muchas maneras, y continuó intentando regresar a ser el BJ Penn motivado en lugar de enfocarse en los problemas que debía arreglar. Después de intentar recuperar su magia en peso wélter –división en la que tiene sólo dos victorias y sobre el mismo peleador— y finalmente regresar a peso pluma después de pasar años odiando los cortes de peso, muy pocos fans quieren verlo en la jaula. La única ocasión en la que Penn se alejó de su zona de confort en Hilo e intentó algo nuevo, salió a pelear luciendo como una parodia de Renan Barao en aquella horrible e innecesaria tercera pelea contra Frankie Edgar. Parecía que había muchas cosas para cambiar tan tarde en su carrera.

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Penn siempre ha sido considerado excelente en la posición superior. Un peleador que pasa la guardia con gran habilidad y tan único que las técnicas que utilizaba hace quince años aún no han sido replicadas en el MMA. Era excelente desde la media guardia y tan único que no sólo buscaba abrir la guardia de su oponente y pasar con una rodilla hasta que su oponente se sentía obligado a atraparlo en la media guardia, al estilo Marcelo Garcia o Benson Henderson. Penn tampoco colocaba una pierna en el suelo como lo hace Demian Maia para apoyarse. Penn usaba un gancho por arriba de la rodilla del oponente, para después sentarse sobre la pierna que tenía atrapada.

No analizaremos esa técnica a detalle porque el maravilloso BJJ Scout ya estudió la posición de manera muy completa, análisis que vale la pena programar en un iPad y luego enmarcarlo para verlo todos los días. Efectivamente la posición cambia el ángulo de las caderas de Penn de estar apoyado en sus manos y rodillas, a un ángulo como si estuviese apoyado en una nalga, liberando su pierna atrasada para pasar por encima y colocarse en una guardia de mariposa, donde Penn está cerca de colocarse en la montada. Ningún peleador ha realizado pases de guardia tan precisos y bonitos en los niveles más altos del deporte. Entre obligar al oponente a colocar una guardia de mariposa y atraparlo con un gancho y pasar a lo que él llamaba "dope mount", Penn conocía dos veces más transiciones de las que necesitaba en una pelea.

Mientras que Penn era famoso en los círculos de jiu-jitsu por su guardia "impasable", nunca fue una gran amenaza desde esa posición. Penn nunca sometió a nadie importante en el MMA desde su espalda, ya que la mayoría de ellos regresaban a pelear de pie. Era Penn quien buscaba la trinidad de la guardia en el MMA: barrer, someter o ponerse de pie. La última parte fue infravalorada y poco comprendida durante mucho tiempo mientras Penn peleaba y muchos peleadores aún caen presa de enfocarse en sólo una parte. Incluso al acercarse sus últimos días en el deporte, Penn pudo usar la guardia de mariposa para levantarse cuando tuvo a Frankie Edgar encima. Y podemos recordar la extraña transición de guardia de pulpo sobre la espalda de Matt Hughes cuando Penn amenazó su guardia, antes de esquivar un codo. Pero la guardia de Penn casi nunca era necesitada ya que podía detener derribos mejor que nadie en peso ligero en esa época. Incluso los pesos wélter tenían que trabajar para llevarlo al suelo. Al quedar atrapado en un derribo a una pierna, Penn podía trabajar estando apoyado en una sola pierna, conectando uppercuts mientras su oponente intentaba finalizar su intento de derribo.

El boxeo de Penn continuó desarrollándose con él durante el tiempo que pasó en la jaula. Empezó siendo un golpeador que cuadraba sus hombros para conectar ganchos de izquierda, pero Penn adoptó una guardia más angular para utilizar su jab y contras de derecha con un estilo más cuidadoso y clásico. Pero el secreto de la carrera de Penn fue su alcance. En sus intentos de pelear en divisiones más pesadas, Penn nunca derrotó a alguien que tuviera gran alcance. En su primera pelea contra Georges St-Pierre, Penn sorprendió al inexperimentado peleador al adelantarse con jabs cuando St-Pierre se adelantaba con el mismo golpe. Cuando los dos se enfrentaron de nuevo, Penn quedó por completo a mercer del mejorado jab del canadiense, sus fintas y la manera en la que sacaba provecho de su alcance.

Los jabs de contra le causaron muchos problemas a Georges St-Pierre.

De hecho, la fascinación de Penn por pelear en una división más pesada siempre fue extraña para un peleador que adoraba su jab, disfrutaba los intercambios de boxeo y parecía que ni siquiera entrenaba sus patadas. El récord de Penn contra pesos wélter de élite es de 2-5-1, las dos victorias de Penn fueron contra el mismo peleador, que es el mejor peleador en esa división en la historia de UFC. Penn parecía conocer la manera exacta para derrotar a Hughes. Podía boxear y Hughes batallaba para llevar al hawaiano al suelo cada que podía atraparlo.

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Otra de las grandes debilidades de Penn fue que odiaba los golpes al cuerpo. Penn tenía buen movimiento de cabeza, pero un par de golpes al abdomen lo hacían sufrir. Georges St-Pierre lo demostró lanzándole jabs al abdomen, mismos que causaron que Penn bajara las manos, y también conectando codos desde dentro de su guardia. Los golpes al cuerpo que conecta Nick Diaz son de los mejores en el MMA y rápidamente se convirtieron en un problema para Penn. Rory MacDonald paralizó a Penn con patadas frontales y ganchos al cuerpo en la última aparición de Penn en peso wélter.

Las brillantes combinaciones de Nick Diaz contra Penn frente a la jaula.

La guardia clásica de Penn le costó mucho al enfrentar al hombre que se convertiría en su némesis: Frankie Edgar. Penn se vio obligado a girar alrededor de su pierna adelantada cada vez que Edgar se movía, y no podía cortar la distancia para generar intercambios. Edgar estaba libre para moverse alrededor de él, hacer fintas y amenazar con cambios de nivel sin ponerse en peligro o sentirse presionado. La pierna adelantada de Penn y su guardia le permitían a Frankie buscar su derribo favorito, el derribo a una pierna, patear a Penn o incluso colocarse atrás de él. El movimiento de Penn, variedad y ritmo le permitieron a Edgar superarlo por completo en su segunda pelea.

El tercer combate entre BJ Penn y Frankie Edgar es la razón por la que muchos fans de Penn quieren verlo de regreso en la jaula. También es probable que Penn sienta que necesita otra pelea. Cuando Penn por fin intentó adaptarse y mostrar algo nuevo, salió a pelear luciendo incómodo, fácil de conectar, cuadrado y nada amenazador. Penn trotó extrañamente hacia Edgar, moviendo su pie atrasado antes que el adelantado, incapaz de esquivar golpes o detener derribos. Parecía que el tiempo que pasó en Nova Uniao lo inspiró a intentar moverse como Renan Barao. Pensarías que la guardia que tenía era para bloquear patadas y sacar provecho de su altura, pero Penn falló completamente al intentar eso:

Y en cuando a usar su altura, tener tal ventaja deja de ser útil cuando la cabeza de tu oponente está por debajo de tu hombro. El alcance ideal se encuentra justo a la altura del hombro —un oponente poco menos alto es perfecto— pero si es más bajo terminarás lanzando los golpes hacia abajo: perdiendo el alcance y quedando expuesto a recibir contras. Pero Penn estaba completamente erguido y cada vez que lanzaba la adelantada, golpeaba hacia abajo quedando con la cara al descubierto, permitiendo que la mano de Edgar lo conectara por encima de su golpe.

Por primera vez en su carrera, Penn lució mal.

El oponente de BJ Penn este fin de semana en Yair Rodríguez, quien tal vez es el peleador más emocionante en la actualidad. Conocido por su arsenal de golpes giratorios, Rodríguez peleó 25 minutos contra Alex Caceres ya que se dio cuenta de que si retrocedía, Rodríguez tendría que adelantarse. Mientras que la mayoría de los taekwondoínes usan maneras de posicionarse para lanzar los golpes giratorios, Rodríguez gira una y otra vez.

Desafortunadamente para Penn, Rodríguez es uno de los pateadores más activos y pelea desde una distancia más larga de la que Penn prefiere. Si Rodríguez no quiere, y Penn no muestra un buen método para presionar, no hay razón para que Rodríguez se adelante colocándose al alcance del hawaiano. Pero no nos equivoquemos, el boxeo de Rodríguez es salvaje como el del peleador que derrotó Penn en 2009: Diego Sanchez.

Mientras que Rodríguez no estaba logrando mucho éxito al saltar para intentar golpear a Caceres, aún tiene la condición necesaria para hacerlo, lo cual es una gran hazaña. Especialmente considerando que la pelea fue en Salt Lake City. La resistencia cardiovascular de Penn no ha sido constante durante su carrera y ahora tiene 38 años y ha pasado mucho tiempo fuera de la jaula.

No es una pelea imposible para Penn. Yair Rodriguez todavía es un diamante en bruto. Puede ser obligado a retroceder después de lanzar patadas y si Penn logra presionarlo, podría sacar mucho provecho de su boxeo sucio o trabajar en su lucha.

Todos recordamos cuando Penn sorprendió a Jon Fitch en una pelea llena de lucha. Los derribos de el "Prodigio" siempre han sido bien calculados y efectivos. Demonios, si no fuera BJ Penn podríamos hablar de que la estrategia correcta sería patear a las piernas o conectar golpes al cuerpo mientras Rodríguez circula la jaula, ya que el estilo del mexicano depende mucho de su resistencia y su agilidad.

Pero no me gusta pensar en una victoria de Penn porque la idea de "una última pelea" casi nunca dura si esa pelea termina en victoria. Envejecer no debería dar pena, o perder el ritmo, o no ser capaz de aprender trucos nuevos en un deporte que cambia constantemente. El problema es que a menudo se requiere de una serie de derrotas para que un peleador acepte el hecho de que el retiro es la mejor opción. Si Penn pierde, la derrota seria la cuarta al hilo desde 2011.

La historia parece estar escrita para BJ Penn; todos recordamos lo buena y memorable que fue su carrera, pero sigue intentando reescribirla. Incapaz de alejarse del deporte, Penn regresa este fin de semana por una última pelea, otra vez.