La semana pasada, la reina del raquetbol, la mexicana Paola Longoria, dijo en una entrevista al periódico Reforma que planea ponerse a practicar bádminton para participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, toda vez que su deporte difícilmente entrará pronto en el programa.
Es más, les actualizo, ¡ya está entrenando bádminton! Apenas el fin de semana presumió en su cuenta de Twitter su primera práctica. Y lo más probable es que ella no piense esto, pero habrá gente que crea que su éxito en el raquetbol lo va a repetir en el bádminton. ¿Por qué? Porque Paola Longoria.
WROOONG!
Si ustedes piensan que el bádminton es como ese juguete de Mi Alegría que salió hace muuuchos años, están muy equivocados. El verdadero bádminton es cosa seria y es incluso el deporte nacional en algunos países asiáticos como China. Sí, China, segundo lugar del medallero de Londres 2012, el más poblado del mundo.
Es deporte olímpico desde Barcelona 1992, además de una aparición como evento de exhibición en Münich 1972. Ningún país latinoamericano ni de habla hispana ha ganado una sola presea en esta disciplina, no obstante, ya hay una esperanza pues apenas el pasado domingo la española Carolina Marín se coronó campeona mundial por segundo año consecutivo. La gran potencia mundial es precisamente China, con 16 de los 29 oros olímpicos que se han disputado en sus arcas.

Para entender la complejidad de este asunto basta un dato contundente. Solo dos mexicanas han participado en Juegos Olímpicos en bádminton: Deyanira Angulo en Beijing 2008 y Victoria Montero en Londres 2012. Aquí en VICE no queremos cortarle las alas a nadie, a Paola le sobra mentalidad y decisión, no por nada ha ganado 10 títulos mundiales en singles (ocho juveniles y dos ya en categoría mayor) y se mantuvo invicta por tres años y medio en el Tour Mundial, pero pese a que ambos son deportes de raqueta, el panorama es muy diferente.
"Las principales cosas que se desarrollan en el bádminton son la agilidad y una técnica que te lleva trabajar toda una vida", comenta Cynthia González, doble medallista de oro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010.
El bádminton es, ni más ni menos, el deporte de raqueta más rápido que existe. No señores, no es el tenis, donde el australiano Sam Groth tiene el récord del servicio más rápido de a historia con 263 kilómetros por hora. Un smash (remate, pues) en el bádminton puede alcanzar más de 400km/h y de hecho, el Récord Guinness está en 493, aunque fue resultado de un experimento controlado y no de un partido.
El gallo –también llamado volante, pluma o mosca– tiene la punta de corcho y está flanqueado por 16 plumas de ganso. Ah, y no bota en el piso. Y si no me crees en lo de la velocidad y además piensas que es inofensivo, checa en este video lo que puede hacer con una sandía:
Pero bueno, pongámonos (más) serios. Cynthia ha practicado también squash, un deporte más parecido al raquetbol y por experiencia sabe que pasar del bádminton a otro deporte es bastante complicado.
"He intentado jugar squash y la técnica es totalmente diferente. En el squash y el raquetbol pegas contra una pared, hay un bote y creo que la técnica para quienes han intentado jugar estos deportes sí es bastante diferente", comenta Cynthia.
A ella le ha tomado 14 años de su vida (tiene 22 de edad) desarrollar la técnica que le ha permitido estar en la Selección Nacional y participar en eventos internacionales. Naturalmente, esta etapa también consta de una preparación física que supuestamente tendría resuelta Paola, pero la parte del juego es lo que lleva más tiempo, según coincide también el director técnico de la Federación Mexicana de Bádminton, Erik Betancourt:
La gran diferencia entre un atleta que tiene condiciones y un talento es precisamente en el despliegue técnico, en la precisión de golpeo y la técnica que se tiene que desarrollar desde que son infantiles. Habría que ver qué tan rápido lo asimila porque la técnica del golpeo es muy diferente
Además, el biotipo del bádminton suele ser de jugadoras de estatura más o menos altas y extremidades largas. Paola mide 1.64 metros, apenas abajo del rango recomendado de 1.65 y 1.75 para mujeres, y la musculatura que ha desarrollado en los últimos años y que le ha servido para ser la mejor del mundo, de poco ayudaría para pegarle al gallo. Por eso, tanto Betancourt como González insisten en que desarrollar la técnica es más importante que la fortaleza del cuerpo.
"El bádminton se juega con la muñeca y el antebrazo, es lo que más se desarrolla para la defensa y el remate, no ocupas todo el brazo como en el tenis y esos deportes que ocupan el impulso del cuerpo", añade Cynthia González. "El 'caminado' (recorrido en la cancha) es una parte súper importante en el bádminton, puedes estar perfectamente bien parada en el centro, donde es tu punto de arranque hacia cualquier lado de la cancha, en singles no te puedes mover antes que el gallo porque realmente arriesgarías mucho el punto, lo realmente importante es tener el caminado correcto."
Otro aspecto a considerar es el alcance de ambos deportes. Mientras la Federación Mundial de Bádminton tiene a 190 países afiliados, su homóloga, la Federación Internacional de Raquetbol, tiene a 99. Esto sin considerar que el 'raquet' tiene solamente un nivel alto de juego en el continente americano, mientras que el bádminton no solo es competitivo en Asia, sino en todas las regiones del mundo. No es por hacer menos lo dominante que es Paola en su deporte, que es más que sobresaliente, pero sí es más difícil lograrlo en el que quiere incursionar.

El plan de Paola Longoria está encaminado hacia Tokio 2020, cuando estaría cumpliendo 31 años, una edad ya algo avanzada para este deporte. Sin embargo, más allá de ese factor, Betancourt estimó que en realidad a Paola le quedan tres años y medio para estar entre las mejores de mundo. Para ello, debe hacerse de un lugar en la selección nacional (que implica ser la mejor de su estado y luego del país) y con ello poder entrar en el proceso de clasificación para Juegos Olímpicos, que sería de mayo de 2019 a mayo de 2020.
Para la primavera de 2019, Longoria deberá escalar lo suficiente en el ranking mundial para aspirar, un año después, a estar por ahí del lugar 60 que le permita ir a los Olímpicos.
Y aunque señaló que la conoce personalmente, Betancourt dijo que Paola Longoria aún no se acerca a la federación nacional para tratar su incursión al bádminton.
"En la federación todos son bienvenidos para participar y entrar en los procesos, qué mejor que entre una deportista tan destacada como Paola, naturalmente se le brindarían las facilidades para practicarlo", expresó el director técnico de la federación.
Es la mejor del mundo en su deporte, la más dominante de la historia y además no le va mal económicamente considerando que su deporte apenas está siendo conocido a nivel masivo. ¿Vale la pena dejar todo esto por un sueño olímpico? Paola tendrá que decidirlo.