Celso Piña: La cumbia salió del pueblo para ir a todo el mundo

Nos encontramos con “El Rebelde del Acordeón” en medio de su gira “Cumbia por el Mundo”.
12.5.17

Este artículo fue publicado originalmente en Noisey, nuestra plataforma de música con noticias diarias, videos y reseñas que no son aburridas.

Celso Piña es un hombre pegado a un acordeón. Eso fue lo que pude comprobar cuando me encontré con él en Buenos Aires para entrevistarlo. La enorme ventana de la casa en la que se hospeda junto a su banda, La Ronda Bogotá, está abierta de par en par y hasta la calle llegan las notas de su acordeón. Celso lo toca sin ningún esfuerzo mientras ve televisión sentado en el sofá, como si el instrumento fuese una extensión de su propio cuerpo y como si tocarlo fuese algo tan mecánico como respirar. Me asomo a la ventana y desde afuera le digo: "Hola Celso, vengo a entrevistarte" y él muy amable y con un inconfundible acento regiomontano me responde "¡Pues pase nomás!".

Publicidad

Vino para promocionar su más reciente disco Aquí Presente Compa (2015) . Estuvo en Brasil, donde se presentó por primera vez con dos shows en Saõ Paulo y Belo Horizonte. Y luego tuvo una seguidilla de conciertos por cuatro ciudades de Argentina y Uruguay en cuatro días: La Plata, Montevideo, Córdoba y finalmente Buenos Aires, antes de volver a su Monterrey natal para celebrar su cumpleaños número 64 y luego seguir con presentaciones en Zacatecas y Sinaloa. Desde el 2011 hasta hoy ha tocado en más de 20 países de todo el mundo con su infinita gira Cumbia por el Mundo: Europa, Asia, África, América, donde quieran. Celso está acostumbrado a este ritmo frenético aunque confiesa que nunca imaginó darle la vuelta al planeta a fuerza de cumbia.

Luego de un embarazoso episodio de varios minutos tratando de meter mi bicicleta por la angosta puerta de la casa y sobre el que no vale la pena profundizar, finalmente me senté frente a él en la sala y empezamos a conversar. Su aspecto era bonachón, robusto y con una poblada barba casi completamente blanca que contrastaba con su abundante cabello oscuro. Nunca deja de sonreír. Ya listos para comenzar, Celso apagó el televisor y dejó su acordeón Hohner Corona II rojo a un lado pero siempre al alcance de su mano. De tanto en tanto mientras hablaba, lo acariciaba o le daba un par de palmaditas, como para que el instrumento no se impacientara mientras charlábamos.

Noisey: ¿Cómo fueron tus primeros acercamientos a la música? Tengo entendido que nada tienen que ver con la cumbia y el acordeón. Celso Piña: Sí, yo crecí con la música de los Beatles y mucha banda americana. Escuchaba Jimi Hendrix, The Doors, Janis Joplin; y más pa'cá, empecé a escuchar a Black Sabbath, ACDC y todo eso. Fíjate que allá en mi tierra, en Monterrey, había un programa de radio que se llamaba "La Hora de los Beatles", y yo la escuchaba. Me parecía padre. Hasta que un día viene un tipo y me dice:

  • "Oye Celso, ¿Ya escuchaste "La hora de los Corraleros de Majagual"?".
  • Y yo: "¿Qué? ¿Los corraleros de qué?". Hasta el nombre se me hizo raro.
  • Y me dice: "No hombre, tocan bien padre".
  • "¿A qué hora es?"
  • "No pues a las 7"
  • Pero a las 7 es "La Hora de los Beatles" ¿Cómo le hago?… Pues oigo una u oigo otra…

Lee el artículo completo en: Noisey