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Vice Blog

Libros - Space Is The Place

Wernher von Braun empezó lanzando cohetes artesanales al cielo de Berlín; las hordas hitlerianas le pusieron luego un brazalete de las SS y le dieron pasta para que los cohetes se los tirara a los aliados, y éstos se quedaron con él al final de la...
1.12.09

LIBROS - SPACE IS THE PLACE

En el espacio nadie puede oirte pedir más presupuestos

TEXTO: JESÚS BROTONS

FOTO: CORTESÍA DE JAVIER CASADO

Wernher von Braun empezó lanzando cohetes artesanales al cielo de Berlín; las hordas hitlerianas le pusieron luego un brazalete de las SS y le dieron pasta para que los cohetes se los tirara a los aliados, y éstos se quedaron con él al final de la guerra para que construyera uno muy grande, en el que cupieran varios americanos, con el objetivo de llegar a la luna y mirar desde allí por encima del hombro a los rusos. Una vida de aúpa, la de von Braun, que Javier Casado Pérez, ingeniero aeronáutico y jefe de diseño de la empresa aeroespacial Aernnova, revisa en un libro de lectura amena y título elocuente:

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Wernher von Braun, Entre el Águila y la Esvástica.

Javier Casado

Vice: ¿Qué ha supuesto Wernher von Braun para ti? ¿Una inspiración, un mo-delo a seguir, una figura a reivindicar?

Javier Casado:

Nada de todo eso, excepto que creo que es un personaje bastante desconocido (sobre todo en nuestro país), y con muchísimo interés. Su figura es admirable en algunos aspectos, “muy curiosa” en otros, y quizás hasta despreciable en algunos, pero su vida y personalidad son apasionantes para cualquiera, aficionado a la astronáutica o no. Yo destacaría aspectos que son siempre muy importantes en nuestra vida profesional: sus habilidades de liderazgo, por un lado, y sus errores de tacto, en algunos casos.

El cohete que llevó al hombre a la Luna partía de los diseños de la bomba volante V2. E internet es la evolución de una red privada que hace décadas utilizaban los militares norteamericanos. Bueno, esto es un mito pero es plausible. Si no fuera por la industria armamentística puede que siguiéramos en la Edad de Piedra.

Es una cuestión de motivación política, que se traduce en inversiones y presupuestos. Los científicos e ingenieros no tienen mejores ideas cuando hay guerra… Pero sí disponen de más dinero para llevarlas a cabo. Lamentablemente, las guerras motivan más a los gobiernos para invertir en I+D que las situaciones de paz. El avance tecnológico se dispara en las épocas de conflicto, o en los ambientes militares, simplemente por eso: porque hay más presupuestos para investigación. Triste pero cierto.

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La conquista espacial mantuvo entretenidos a los americanos en los 60, y en su declive político George Bush anunció que querían enviar una nave tripulada a Marte: la exploración del espacio como muleta de una administración política, no como fin en sí misma.

Cierto. La exploración espacial nació por razones políticas, llegó a su culmen como consecuencia de tensiones políticas, y desde mediados de los 70 se mantuvo más o menos al ralentí, con algo más de componente científico pero sin dejar de lado las motivaciones políticas. No olvidemos que los programas espaciales son gubernamentales, pagados por los gobiernos, dirigidos por políticos, y por ello casi siempre se busca algún rédito político de esta actividad. ¿Recordáis la conversación televisada de Aznar con Pedro Duque? Esto es algo que se repite en multitud de ocasiones en muchos países, en un intento de utilizar propagandísticamente la actividad espacial. Afortunadamente, también da réditos científicos.

Edgar Mitchell, astronauta que pisó la Luna en 1971, afirma que los Estados Unidos ocultan OVNIS. Tiene que molar lo suyo, investigar los mecanismos de una nave extraterrestre…

Mitchell lleva años diciendo chorradas. Haber sido astronauta no vacuna contra la estupidez o el deseo de ganar dinero fácil. En fin, hablar de conspiraciones ocuparía media revista. En cuanto a lo de la nave extraterrestre… Ojalá existan y podamos investigar una algún día, pero no lo veo fácil. Estoy convencido de la existencia de vida más allá de la Tierra, pero aunque puede que haya vida inteligente en otro lugar del universo, pensar que nos visitan seres extraterrestres es más un deseo que una realidad.

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¿Crees que, de haber nacido en Valencia, a von Braun se le recordaría como un gran renovador de la industria pirotécnica y una figura clave para la evolución de las Fallas?

No, von Braun era demasiado listo para haberse conformado con eso; se habría marchado a otro lugar donde aplicar sus esfuerzos con resultados más prácticos. El área espacial en España es aún muy pequeña; está creciendo, pero en el área de la propulsión cohete estamos prácticamente a cero. Tenemos muy buenos científicos e ingenieros, pero en otras áreas.

Wernher von Braun, Entre el Águila y la Esvástica

lo ha publicado la editorial Melusina.

LEDA Y EL CISNE

Sandor Makarius

Ed. Logos. Col. Heresiarcas

Leda y el cisne

es el único libro que se le conoce al húngaro Sandor Makarius (1769–18??), escritor aficionado y vividor de peripecia personal bien curiosa: regente de una confitería en Váci Utka, el corazón de Budapest, cuyo producto estrella era un dulce de mazapán que él publicitaba como “divino”, a Makarius se le sabía visitador frecuente del convento de clarisas situado al otro lado del Danubio, en las colinas de la ciudad, en teoría para ofrendar con sus productos a las religiosas. La voz popular, sin embargo, no dudó en poner en circulación una versión lúdica y descabellada que le atribuía un romance múltiple con todas y cada una de las monjas del monasterio, quienes a cambio de favores carnales y de un diezmo devoto y regular proveerían al restaurador del ingrediente secreto para sus afamados mazapanes: orín de novicia. Aún así (o quizás por eso) los dulces triunfaron durante varios años en la ciudad, y de alguna manera similar, aspirando a lo exquisito a partir de la ordinariez, Makarius construyó su libro.

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Leda y el cisne

, que reinventa al estilo eslavo la leyenda griega del dios violador, se presentó en 1812 como “novela esotérica de interés semita”, pero antes de su publicación ya había logrado alborotar a la comunidad judía de Budapest que, alertada por la divulgación de la obra que el propio autor hacía desde el mostrador de su confitería, se apresuró a condenarla a priori y decretó a Makarius ciudadano indeseable. Un cachondeo que terminó con la quema del convento donde se le creía oculto, aunque más tarde se le descubriría exiliado en Austria y allí se perdería su pista en los albores de la Primera Guerra Mundial. La edición española de

Leda

es justita y tristona, traducida sin audacia del magyar (la única lengua que—dicen—merece el respeto del diablo), pero conserva sus valores y sorprende que una lectura contemporánea destile todavía tanta blasfemia. Pese a haber sido escrita antes de la constitución del Imperio Austrohúngaro,

Leda y el cisne

, de estructura clásica pero capaz de un asombroso juego de equivalencias con nuestro tiempo, nos lleva a diagnosticar, con la cabeza gacha y compungidos, que Makarius está vivo y colea como un salmón fresco, mientras nosotros, víctimas de la Revolución Industrial, morimos hace tiempo y va a ser por eso que apestamos. ¡Un gran libro, demonios!

RUBÉN LARDÍN

OOOH MY SOUL!!! LA EXPLOSIVA HISTORIA DE LITTLE RICHARD

Charles White

Penniman Books

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“El hombre no sólo vive de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” Mateo 4:4. “Pasen y vean el mayor espectáculo del mundo.” Esta frase que hemos oído en infinidad de ocasiones es la más adecuada porque

Oooh my soul!!!

habla del más increíble, prodigioso y pasado de rosca showman que el mundo ha conocido: Little Richard, la reinona del r’n’r. La vida del pequeño genio tiene todos los elementos propios de un circo ambulante. Nada de lo que aquí se explica tiene desperdicio; nada dejará indiferente a los lectores que no conozcan las aventuras del pequeño monstruo que escandalizó a una nación entera. Si no me creéis, escuchad alguna de sus perlas: “Madame Oop siempre te la chupaba. Te hacía una mamada y te decía que en realidad tenía una vagina y que si te portabas bien te dejaría disfrutar un poco con ella […] se lo había montado con tantos hombres que tenía el recto destrozado. Los médicos lo habían operado y puesto una bolsa de colostomía en el costado, por lo que empezó a usar el recto como si de una vagina se tratase.” ¡Toma castaña! Seguro que al lector de Vice le encantará esto, pensé al leerlo. Como buen circo, en la vida de Little Richard hay extensas giras, mucho alcohol, orgías, drogaína, bellacos discográficos que se aprovechan del pobre chico negro, el cual además se gana la antipatía de la patriota clase media blanca por representar la lascivia y el pecado de la fogosa chusma afroamericana. También hay arrepentimiento y retorno a la casa del Señor (el joven Richard llegó a ordenarse como predicador adventista del séptimo día) con su correspondiente renacimiento, pero no en el seno del Señor sino en los escenarios; un cuarteto de Liverpool que fue telonero por sus giras por el Reino Unido y del cual el amigo Lennon no sale muy bien retratado (aunque mucho mejor que su esposa Yoko, el talento artístico de la cual es descrito en estas palabras: “Cuando Yoko se puso a berrear, sus chillidos llevaban a pensar en una mona en celo. Era horrible. Sonaba como si le doliera todo”); un joven Jimi Hendrix al que echan de la banda por llegar tarde y por ser un vago de tomo y lomo; Ike, Tina… Todos los habidos y por haber de la época, y todos ellos puestos a los pies de Little Richard. Esta es una vida y un libro como un circo de tres carpas, trapecio sin red, leones, tigres sodomitas, travestis vengativos y vendedores de ungüentos milagrosos. Dios Santo, cómo engancha este libro.

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NANDO WATERGATE

IMBÉCIL Y DESNUDO

Rubén Lardín

Ediciones Leteo

El autor de este libro es el mismo señor que cada mes pone en esta sección los puntos, las íes y los cojones, que falta hacen, al hecho de escribir sobre literatura. Por decencia, por pundonor y porque no, es probable que Lardín, de habérselo propuesto nosotros, hubiese rehusado reseñarse a sí mismo; lástima, porque mejor crítico no conocemos y lo de Rubén comentando su libro

Imbécil y Desnudo

hubiese sido un fenómeno

doppelgänger

interesante de ver y nuestra excusa para decorar la página con un uróboros, que es un bonito símbolo cabalístico y Rubén, además de erotómano y aficionado a la tauromaquia, tiene algo de alquimista; como Alan Moore pero sin barba. Yo, en mi papel de suplente, os digo aquí y lo firmo abajo que esta recopilación de las entradas que publicó en un blog que mantuvo durante año y medio y clausuró porque le dio la gana me ha deparado una de las lecturas más estimulantes de los últimos tiempos. Me dan envidia sus textos, que él escribe como quien se rasca mientras que yo tardaría horas, y me deja pasmado lo mucho que se expone, el muy temerario, diciendo siempre lo que opina sin cortarse ni importarle un huevo lo que piensen los apóstoles de la corrección. Otra cosa que hace falta. Resumiendo:

Imbécil y Desnudo

viene a ser un fragmento de la vida de Rubén Lardín, un dietario de sus idas y venidas y de sus haceres y dejares para mañana, y un testimonio, de una honestidad que tumba, de sus contradicciones y sus cambios de humor, que son iguales a los de todos pero él sublima en literatura como nadie. Y además de la buena.

JESÚS BROTONS