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Vice Blog

EH, AFRICA ¿ESTÁS DE COÑA?

11.1.10

¿Sabes qué es el "leblouh"? ¿No? Pues atiende que esto te va a abrir el apetito. El Leblouh es una costumbre de Mauritania que consiste en alimentar a las mujeres a la fuerza hasta que están enormes, hermosotas, preciosas y apetecibles.

Aunque desde hace tiempo somos partidarios de la nueva tendencia del "Yes Fat Chicks" (algo así como QUE VIVAN LAS GORDITAS), nos parece exagerado forzar a niñas de cinco años a beber leche de camello hasta que potan y después utilizar rodillos de madera para provocarles estrías.

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Mauritania es un país pobre, incluso para el nivel de vida de África. Una quinta parte de la población vive con menos de 1,25 $ al día. Ha sido un país nómada desde siempre (más o menos, el 90% lo era cuando Mauritania dejó de ser colonia francesa en 1960), lo que explica por qué algunos mauritanos han seguido la tendencia de África Occidental de preferir mujeres corpulentas hasta límites insospechados. Cuando lo mejor que te puede pasar en la vida es dar vueltas por el desierto, ¿qué puede resultar más atractivo que alguien que parece lo suficientemente rico como para poder permanecer en el mismo lugar durante meses? Básicamente es el mismo motivo por el que los hombres occidentales solamente se fijan en los cuerpos que solamente pueden conseguirse con una dieta estricta a base de cocaína y horas de gimnasio. La imagen de ricas que dan las gordas está tan arraigadas en la cultura mauritana  que los poetas clásicos se referían a las  "tetbath" (estrías) de su amada como "las joyas de mi dama".

Muchas ancianas de Mauritania todavía creen que estar gorda es la única forma de conseguir un marido como Dios manda y ellas son los pesos pesados en la lucha por mantener viva la tradición del "leblouh". Según un estdio realizado en 2007 por la Social Solidarity Association, el 70% de los mauritanos de cuarenta años, creían que el "leblouh" era necesario para casarse. No que fuera de "ayuda", sino que era necesario. Si este dato parece malo, la situación ha ido a peor.

Mauritania iba por el buen camino con las campañas de sensibilización del leblouh hasta agosto de 2008, cuando un golpe militar hizo que el General Mohamed Oviz Abdelaziz gobernase el país, derrocando al presidente electo sidi Oviz Cheik Abdallahi. El General y los suyos defienden "la vuelta a los valores tradicionales" y lo que denominaríamos "la vuelta de los campos de alimentación forzada para niñas que en Mauritania llaman irónicamente "Granjas de gordas". En estas granjas, se les obliga a las niñas a comer hasta reventar y cuando vomitan leche de camello (en serio), maíz, huevos por toda su ropa y el suelo y los que las ceban, las obligan a tragárselo. Sí, el vómito.
Como si esto no fuera suficiente para producirte escalofríos, existen otras formas de leblouh que incluyen la inserción de rodillos en los muslos de las jóvenes para reventar los tejidos y hacer que engorden más rápido y el Zayer que consiste en colocar trozos de Madera en los dedos de los pies y torturar a la chavala cuando dice que ya no puede comer más.

La Asociación de Madres Cabeza de Familia ha desempeñado un papel importante a la hora de explicar a la gente lo terrible que es el leblouh pero temen que el Nuevo gobierno militar, en su afán de que hombres y mujeres mauritanos retomen las costumbres tradicionales, fomente la obesidad promocionando estas granjas para gordas. Como ya declaró Fatimata M'baye recientemente para The Guardian: "Nunca he podido denunciar la práctica de alimentar niñas a la fuerza. Los políticos tienen miedo de que se cuestionen sus propias tradiciones."

A pesar de la persimividad del nuevo gobierno ante el leblouh, todavía quedan jóvenes cosmopolitas que no siguen esta práctica. La mayoría de las granjas están en zonas rurales por lo el leblouh es más común entre las madres que viven en el campo. Los hospitales de Mauritania atienden todas las semanas a pacientes con enfermedades que van desde problemas de corazón a aterosclerosis. El hecho de ver cómo llegan estos pacientes al hospital en camilla (así como tener un fácil acceso a la atención sanitaria) puede explicar la baja tasa de obesidad en las zonas urbanas de Mauritania. Esa podría ser la única opción que le quede a grupos como la Asociación de Madres Cabezas de Familia para conseguir que sus compatriotas dejen de creer que el camino correcto para llegar a tener un buen marido es a través del estómago de una niña de cinco años.

Texto: Jonathan Smith
Traducción: Janire M. Cabrera