Cultura

Estos son los tipos de tío a los que no te quieres parecer cuando sales por la noche

Para ayudar a los pichas locas a ir por el buen camino, elaboramos una lista con las tipologías más repugnantes de tío que hay en la noche, de forma que eviten convertirse en esa clase de tipos cuando salen.
19.7.16

Colegas al acecho. Foto vía usuario de Flickr Mate Zec

En los cinco años que pasé trabajando como segurata de un club, he sido testigo de todo tipo de comportamientos indeseables en los tíos. Los he visto acercarse torpemente a las mujeres, pensando que las tenían en el bote, cuando realmente lo único que estaban consiguiendo era incomodarlas.

He visto a tíos fingir que era su despedida de soltero para recibir besos gratis, otros con camisetas con el mensaje "MAMOGRAFÍAS GRATIS AQUÍ" y mi favorito: un tío sacudiendo la polla y preguntando a las mujeres qué les parecía.Algunos de ellos eran relativamente inofensivos, pero otros eran completos gilipollas o rozaban la delincuencia.

Cada fin de semana era como leer una nueva entrega de una versión deprimente de Elige tu propia aventura. Por eso he decidido, para ayudar a los pichas locas a ir por el buen camino (el que pasa por mantener el nabo dentro de los pantalones), elaborar una lista con las tipologías más repugnantes de tío que he encontrado por la noche, de forma que eviten convertirse en esa clase de tipos cuando salen.

El solitario

Este tío va siempre solo a los bares porque al parecer no tiene nada que perder y quiere asegurarse de que nadie es testigo de sus patéticos intentos. En uno de los bares en los que trabajé había un solitario en serie que solía dejarse caer dos o tres veces por semana y siempre decía lo mismo: "Vengo solo para encontrar mujeres guapas porque soy el más feo de mis amigos". ¿Estás de broma, tío? Con ese rollo seguro que trasmites mucha confianza y cordura a las mujeres…

Para evitar caer en esta categoría y evitar incomodar a la gente con tus miradas babosas, ¿qué tal si te buscas unos cuantos amiguetes? O si no, cuando vayas al bar, ponte a hablar con el camarero. Te aseguro que resulta mucho más interesante un tío que se acerca a una mujer con su grupo de amigos que si va solo.

El acorralador

Detalle: las mujeres no son cebras, y tú tampoco eres ningún león intentando arrinconar a tu presa para saltar al ataque. Sin embargo, hay demasiados tíos que sienten la tentación de ir apartando del grupo a las mujeres mientras bailan o que las cogen del brazo para llevarlas a un sitio más solitario y "charlar". En uno de los bares en los que trabajé había un tío mayor que estaba un poco sordo e intentaba usar esa táctica con todas las mujeres que se le ponían a tiro.

Una vez incluso cogió a una chica por el brazo con tanta fuerza que le dislocó el hombro del tirón cuando ella intentó zafarse. Os aseguro que no es nada agradable intentar colocarle el hombro a una chica en un club con un tema horrible de Justin Bieber de fondo. De hecho, es una locura. Quizá sería más apropiado hablar con la chica que te interesa Y con sus amigas.

El pesado

¿Eres de los que no aceptan un NO por respuesta y crees que rogando un poco conseguirás que la otra persona ceda? Eso tiene un nombre: manipulación emocional. No solo no funciona en ningún caso, sino que genera bastante mal rollo.

No supliques a ninguna tía que se tome un chupito contigo, ni que baile contigo o que te dé su número de teléfono. Ya es hora de que te entre en la cabeza que NO significa NO, aquí y en Sebastopol.

Creo que la reacción más patética que he oído ante el rechazo de una chica fue la de un tipo que le pidió que le devolviera el dinero de todas las copas a las que la había invitado. Porque claro, era una inversión y si ella no estaba dispuesta a nada más, era como "tirar" el dinero. Por favor…

Me enteré de esto porque el tipo vino a mí para quejarse de que le habían hecho perder tiempo y dinero y de que era nuestra obligación evitar "fraudes" como ese. Yo creo que no hay pérdida de tiempo mayor que la de insistirle a una chica que no está interesada en ti.

Una de tíos de toda la vida. Foto vía usuario de Flickr mbadsey

El despilfarrador

Lo de fardar de tener pasta es una estrategia muy trillada, pero una cosa es invitar a alguien a una copa y otra muy distinta, intentar emborrachar a ese alguien lo más rápido posible.

Regla de oro: si vas a invitar a alguien a una copa, deja que te acompañe a la barra. Entiendo que haya tipos que despilfarran el dinero para compensar otras carencias, pero intentar emborrachar a una chica es absolutamente patético.

Yo he visto a tíos dejarse un pastizal enorme en copas solo para acabar por no conseguir lo que querían. Habré visto una decena de veces a hombres despechados tirarle calderilla a mujeres que los acaban de rechazar para degradarlas y hacerlas sentir mal.

El pulpo

Este es el peor tipo de hombre que pulula por los locales nocturnos con diferencia. Sus toqueteos no son muestras de afecto, sino de perversión. Se le suele ver por el club tocando "accidentalmente" el culo a todas las chicas a su alcance o restregando el paquete en medio de la confusión.

En mi segundo día de trabajo en un bar, vi un cliente que se paseaba con la mano metida en el pantalón mientras con la otra intentaba tocar tanta teta y culo como podía. Cuando me acerqué a él para recriminarle, me dijo que le picaba mucho y que no era lo que parecía. Lo siento tío, me da igual lo grave que sea tu enfermedad venérea, pero las manitas, quietas.

El de los insultos

A estas alturas del milenio, los insultos denigrantes ya deberían haber sido erradicados de la sociedad, pero de vez en cuando alguien te sorprende con un arrebato retro. Una vez me tocó trabajar en una rave y, en un cacheo, a una chica se le cayeron del bolso las píldoras anticonceptivas, y el tipo que estaba a su lado en la cola se puso a gritar: "¡LOS ANTICONCEPTIVOS SON PARA LOS CAPULLOS Y LAS TÍAS FEAS! PERO BUENO, CONTIGO FOLLARÍA IGUAL". Como podéis imaginar, sus palabras no hicieron surgir el amor en la chica a la que iban dirigidas.

El stripper

Un año, el día de San Patricio, un tipo empezó a desnudarse hasta quedar en calzoncillos para impresionar a un grupo de mujeres. Le pedí que se vistiera y por toda respuesta, se sentó en el suelo y me dijo que si quería echarle, tendría que arrastrarlo hasta la puerta. Obviamente, lo arrastré tal cual estaba y el tipo acabó en pleno centro de Toronto en invierno y medio desnudo.

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Traducción por Mario Abad.