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Lo sexy y lo cruel

Arráncate un cacho de útero para salvarte del papiloma

El VPH es el bicho más común en la colita de los seres humanos, y entre otras cosas puede provocar cáncer.
21.11.13

El virus de papiloma humano (VPH) es la enfermedad de transmisión sexual más común. Muchos médicos afirman que entre 70% y 90% de las personas están o han estado infectadas. ¿Estamos hablando de una epidemia?

Una vez más llegó la época del año en que me toca ir al ginecólogo a ponerme la batita desechable, subirme a la mesa que diseñó algún inquisidor español y adoptar esa pose humillante con el consabido: “Baja más la cadera… más… más… Abre bien, no te tenses”. No te tenses, sólo estás expuesta frente a un semidesconocido que de un momento a otro te va a meter un aparato de metal por la vagina y va a arrancarte un pedacito de útero… No te tenses, Mariana. (Sigo sin conocer a alguien que disfrute esas visitas médicas).

La cosa con el VPH es que lo encuentran en más del 90% de los casos de cáncer cervicouterino (CaCu), y ese cáncer está en el top tres de causas de muerte de las mujeres mexicanas. Ah y, morritos: no se sientan excluidos, aunque los casos de cáncer de pene y ano (ajam, leyeron bien: cáncer de pene y ano) provocados por VPH son mucho menos comunes, encuentran VPH en 72% de los casos de cáncer de boca y garganta.

Vamos a darnos una micro lección de ciencia para ver qué chou: Todavía no decidimos si los virus son seres vivos o no y hay chingos de cosas que no entendemos sobre ellos. Lo que sí sabemos es que tienen ADN y la capacidad de implantar proteínas en las células que invaden: alteran cromosomas, afectan las respuestas inmunológicas y cambian la forma en que las células se reproducen (por eso pueden provocar cáncer).

Hay más de cien tipos de VPH y de esos se han encontrado más o menos 35 variantes que se transmiten sexualmente —según el Instituto Nacional de Cancerología—. Esos 35 tipos se dividen en dos: los benignos, que (ahí nomás) provocan verrugas genitales y los malignos, que provocan cáncer.

Topar estadísticas claras de cuánta gente tiene VPH resultó ser todo un reto, por ejemplo: el doctor Aurelio Cruz Valdez del Instituto Nacional de Salud Pública dice que “Hay cifras muy reveladoras sobre la salud en etapas juveniles, como el hecho de que 95% de las mujeres menores de 30 años con vida sexual activa ya hayan tenido una infección con virus de papiloma humano”; el Instituto de Salud del Estado de México afirma que “cerca del 75% de las mujeres lo han sufrido en algún momento de su vida”.

Únicamente el Anuario Ejecutivo de Información Epidemiológica de Morbilidad (2010) toma en cuenta ambos sexos y dice que hay un promedio nacional de 29% (en este mismo estudio, el DF presenta 56%, Jalisco 57% y Quintana Roo está cerca del 83%). Un estudio del laboratorio Merck estimó que en México hay 800 mil menores de 18 años infectados con VPH (300 mil mujeres y 500 mil hombres).

La prueba más segura para saber si estás infectado se llama “PCR por secuenciación”, funciona como una prueba de paternidad y hasta te dice cuál es el tipo de virus que tienes. El papanicolau, la colposcopia y la citología uretral son las pruebas más comunes pero son celulares, así que sólo detectan las consecuencias del VPH (los virus no se pueden ver en un microscopio).

La neta, todas las pruebas son invasivas, involucran cepillados genitales, de cuello de útero y a veces hasta de la uretra (el comprensible terror de cualquier hombre). En un sondeo rápido, me topé con que la mayoría de mis amigas lleva más de tres años sin hacerse un papanicolau y que ninguno de los hombres que conozco se ha examinado…

La buena noticia es que, en muchísimos de los casos, el VPH no presenta ningún síntoma e incluso desaparece solo, pero si te sale una verruga en los genitales o el ano es importante que vayas al doctor, y como morra, es todavía más importante que te cheques cada tanto, por más pinche que sea esto de que te arranquen un pedacito de las entrañas.

Ahora, la mala noticia es que los condones ayudan mucho pero no protegen totalmente del VPH (y tampoco del herpes, btw). El VPH se transmite por contacto, a ver, tampoco vayan a creer que por sentarse en una taza de baño, compartir comida o besar a alguien ya van a infectarse; el contacto tiene que ser genital y de piel a piel, no tiene que haber penetración, chavos (por eso el condón, que sólo cubre el pene, no protege al cien) así que basta con hacer tijeritas o echar restregamiento sin ropa para contraerlo.

¿Cómo chuchas le hacemos, entonces? Bueno, hay dos vacunas que te protegen contra las ramas cancerígenas y se administran en dos o tres dosis; eso sí, baratas no son: según el Instituto de Salud del Estado de México, el costo de cada dosis es de 120 dólares, según el gobierno del DF cada dosis cuesta 600 dólares; en las clínicas privadas el precio va desde los mil hasta los dos mil dólares. Sí, es mucho varo, aunque si de casualidad eres virgen o tu prueba sale negativa es una inversión que vale la pena.

De hecho, como papá gobierno nos cuida, desde 2008 lanzó una campaña de vacunación gratuita que está enfocada a niñas de entre 9 y 12 años (morritas que no hayan iniciado su vida sexual, pues). Por cierto, si ustedes pensaban que aquello del miedo a la ninfomanía por Lybrido era una exageración ¿qué creen? Hay papás y mamás a los que les preocupa que la vacuna promueva una actitud promiscua en sus hijas, ‘tons mejor no se las ponen.

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