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El fotógrafo Dennis Morris nos habla de Bob Marley y Johnny Rotten

Dennis Morris ha sido una de las piezas clave de la cultura musical británica no solo por sus emblemáticas fotografías si no también por el papel activo que tuvo en ella durante décadas.

por Gavin Haynes
14 Marzo 2016, 4:00am

La portada del primer disco de PiL tomada por Dennis Morris. Todas las fotos por Dennis Morris

Dennis Morris es el Forrest Gump de la cultura pop británica.

Gump viajó por el mundo para conectarse con el momento cultural: le enseñó a Elvis cómo mover la pelvis e inventó el jogging. Morris tenía 11 años cuando tomó la foto de uno de los líderes de la OLP y por una coincidencia terminó publicada en el periódico Daily Mirror. A los 16 años, tuvo la suerte de estar en el lugar oportuno para hacer una foto de Bob Marley fumándose un porro que ahora decora las paredes de millones de habitaciones. Después de eso se convirtió en fotógrafo de los Sex Pistols y descubrió a The Slits y a Lynton Kwesi Johnson. Diseñó el emblemático álbum Metal Box de Public Image Limited, fotografió la portada del álbum Broken English,de Marianne Faithfull, organizó el primer evento de Stone Roses en Londres y su banda, Basement 5, fue de las primeras con integrantes negros en la escena punk británica, donde predominaba la tez blanca. Y todo esto lo logró un chico de Hackney huérfano de padre y cuyo asesor en la escuela dijo que "no existían los fotógrafos negros".

Cuando nos enteramos de que se iba a exponer una retrospectiva de sus fotos de PiL en el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres a finales de marzo, nos pareció un buen momento para ir a su estudio de Londres y regresar con una serie de anécdotas de gran relevancia cultural.


John Lydon en Jamaica, 1978

VICE: Hola Dennis. En 1978 fuiste de vacaciones a Jamaica con Richard Branson y John Lydon, justo después de que hubiera dejado a los Sex Pistols. ¿Cómo os recibieron?
Dennis Morris:
Hubo muy, muy buen rollo. Llegamos al Aeropuerto de Kingston y un grupo de rastas vio a John y dijo: "¡Johnny Rotten, mon! ¡God Save the Queen, mon!" . En ese momento supe que me lo iba a pasar muy bien.

¿Por qué fuiste?
Virgin Records decidió involucrarse en el reggae y querían que fuera a Jamaica con Richard. En la reunión, comenté: "¿Por qué no nos llevamos a John? Le gusta mucho el reggae y acaba de irse de los Pistols...". Por eso fuimos los tres.

¿Entonces fuiste en busca de nuevos artistas?
Fue asombroso. Nos alojamos en el Hotel Sheraton y todos los productores musicales de allí iban a visitarnos. Les preguntábamos: "¿Cuánto queréis?", y nos decían la cantidad. Después, Richard decía "Vale, volved mañana". Y cuando llegaban, él ya tenía su dinero preparado en efectivo. Lo que más les gustaba de Richard y de Virgin era que siempre pagaban en efectivo. Corrió la voz y, poco después, todos los artistas de reggae de Jamaica estaban haciendo cola a la puerta del Sheraton.

John Lydon en el patio trasero de U-Roy, 1978

En parte como consecuencia de ese viaje, cuando regresaste de Inglaterra, tu amigo Johnny se metió de lleno en su nuevo proyecto: Public Image Limited, que culminó con el concierto de presentación en Navidad en el Teatro Rainbow. Tú te encargaste de la producción. ¿Sentiste mucha presión?
Ese concierto fue un caos total. Era autofinanciado, algo totalmente nuevo, y estaba programado para Navidad, lo cual también era nuevo. El concierto en sí fue muy inestable. Jah Wooble no podía tocar el bajo de pie porque todavía estaba aprendiendo. Y todos pensaron: "¡Qué radical es que toque sentado!". Lydon tenía las letras escritas en sábanas en un atril. Y de nuevo, todos creyeron que era algo supertransgresor y novedoso.

¿Es cierto que tu asesor escolar dijo que "no existían" los fotógrafos negros?
El asesor me preguntó, "¿A qué te quieres dedicar?" y yo respondí que quería ser fotógrafo. Y el consejero dijo, "No seas tonto, no existen los fotógrafos negros". Y le empecé a nombrar una lista de fotógrafos negros que me inspiraban. Él me contestó: "¿Quieres ser fotógrafo de bodas?", y le dije, "No, no quiero fotografiar bodas. Quiero ser fotógrafo". Fue muy difícil porque no estaba haciendo nada y mi familia empezó a presionarme para que buscara un trabajo de verdad.

¿Cuándo dejaron de presionarte para que consiguieras un "trabajo de verdad"?
Probablemente cuando empecé a trabajar con Bob Marley.

¿Pero eso no fue cuando tenías 16 años?
Sí. Me acuerdo de que una vez Jah Wobble me contó que cuando estaba en PiL, los salarios eran de 28 dólares a la semana. Cuando volvió a casa, su padre se enfadó porque estaba ganando más que él.

Publicaste un libro de fotografías de tus primeros años como fotógrafo, en los años 60 y 70, titulado Growing Up Black. ¿Cómo es crecer siendo negro?
El título es porque cuando era joven, nos llamaban "personas de color". Después surgió el movimiento Black Power en EUA y todos queríamos ser negros, no "personas de color" como en la generación de nuestros padres.

El mismísimo Dennis Morris

Creciste en Hackney. ¿Qué opinas de su transformación?
Ahora es de esos sitios en los que sus verdaderos habitantes no tienen ni voz ni voto.

¿Es algo que lamentas?
No es que lo lamente. Simplemente son cosas que pasan. Ahora Bill Clinton tiene su oficina en Brooklyn. Hace unos años, ningún blanco se habría atrevido a pisar ese lugar.

Tú eres el autor de la legendaria serie de fotos de Bob Marley fumándose un porro gigante que ahora adornan las paredes de millones de dormitorios universitarios. El porro parece enorme. ¿Usasteis algún truco para hacer esa fotografía?
[Risas] No, fue todo natural. Un día me dijo, "Dennis, déjame enseñarte cómo se fuma un porro". Tomé una, dos, tres fotos. Para la cuarta foto ya no podía. Estaba fumadísimo.

¿Ser dueño de un pedazo de historia como este es gratificante en el ámbito financiero? Los derechos de reimpresión deben de ser estratosféricos.
Esa foto ya se volvió como la del Che Guevara. Es casi de dominio público. No la puedo controlar.

Entonces, ¿no recibes ninguna ganancia por ella?
No la puedo controlar. Ya pertenece al dominio público.

También estuviste presente en el momento histórico en el que Bob Marley vio la nieve por primera vez.
Eso también pasó en la primera gira en 1973. Un día abrieron las cortinas del hotel y estaba nevando. Peter Tosh dijo, "¿Qué es eso?", y yo respondí, "Es nieve". Pero no estaban muy contentos y tanto Peter Tosh como Bunny Wailer dijeron que era una señal de Jah para que dejaran la gira y regresaron a casa.

¿Regresaron a casa?
Sí, odiaban este lugar. Se sentían miserables.

¿Por qué odiaban Inglaterra?
Por muchas cosas. En primer lugar, odiaban el frío. Querían la comida a la que estaban acostumbrados, comida vegana, y era imposible de conseguir entonces. Pero Bob estaba decidido porque sentía que tenía un mensaje que dar. Así que regresó dos años después con una banda diferente e hizo Live! en el Lyceum y a partir de ahí se hizo famoso.

PiL en la azotea de casa de John Lydon, 1978

Incluso en las fotos de Bob Marley tu estilo parece más de reportaje que de fotografía musical. Leí que querías ser fotógrafo de guerra. Ese estilo casual y sin poses es muy común hoy en día, pero supongo que entonces nadie lo hacía.
Sí, mi fotografía estilo reportaje no estaba de moda en la industria de la música en esa época. Pero yo estaba obsesionado con personas como Don McCullin y Robert Capa. Eran mis héroes. Tomé esa influencia, ese estilo. Utilicé una Leica. Entonces nadie usaba Leicas.

¿Hay una técnica para pasar desapercibido?
Buscas la forma de volverte invisible y encajar para que la gente no esté incómoda contigo. El 99 por ciento de las fotos que tomé de Marley y de los Pistols fueron sin flash.

Entonces ¿podría decirse que eres muy bueno para encajar y pasar desapercibido?
Soy muy bueno para encajar entre la gente. Mi esposa dice, "No hablas japonés pero sí hablas en japonés" porque siempre encuentro la forma de encajar cuando estoy trabajando y las palabras no importan.

Simplemente resultas muy convincente.
Por ejemplo, una vez fui a Southall para documentar a la comunidad sij local. Y cuando fue la exposición, un anciano sij me dijo, "Estas fotos son muy buenas. ¿Quién es el fotógrafo?", y le respondí que era yo. Hizo una pausa y dijo, "No entiendo. ¿Cómo te las apañaste para que te abrieran las puertas?", y le respondí, "Pues simplemente llamé a la puerta". He estado en lugares muy extraños porque la gente me ve y asume que soy inofensivo.


The Slits

¿Esa actitud te ha causado problemas?
Me han amenazado con pistolas.

¿En serio?
Una vez, en Jamaica, un mánager salió, me amenazó y me apuntó a la cara con una pistola. Lo único que le dije fue, "Adelante. Aprieta el gatillo".

¿Era necesaria tal provocación?
Pues bajó la pistola.

Qué suerte.
Es porque estaba confundido. No sabía qué hacer. Esperaba que me arrodillara y rogara por mi vida. Pero era un riesgo que tenía que asumir.

Hablando de hombres con pistolas, tus discos de Basement 5 fueron producidos por Martin Hannet, quien, como todos saben, trató de disparar a Tony Wilson...
Dios, qué genio era ese hombre. Un día me dijo: "¿Sabes, Dennis? ¡Algún día van a regalar las revistas y los periódicos!". Las drogas eran su mayor problema.

¿Cómo era la reacción del público negro que iba a las presentaciones de Basement 5?
Nos odiaban. ¡Esperaban que fuéramos una banda de reggae! Yo llevaba una cresta y cuando los negros me veían, se cruzaban al otro lado de la calle porque creían que estaba loco.

Basement firmó con Island Records al mismo tiempo que U2.
Sí, solían tocar con nosotros. Nos veían desde uno de los lados del escenario. Nuestro guitarrista, JR, usaba un sombrero de vaquero y tocaba una Gibson Flying V. Y yo hacía lo mismo que hace Bono en el escenario. ¡Cuidado con los teloneros!

Tu siguiente proyecto, la banda de drum 'n' bass Urban Shakedown, firmó contrato con el sello de Paul Weller. Después, a finales de los años 80, estabas con un proyecto de rap. ¿Tienes talento para ver los huecos en el mercado?
Solo estaba explorando los caminos que se abren cuando alcanzas cierto nivel de éxito. Por ejemplo, Bollocks, el primer libro de fotos de los Pistols, lo publiqué yo solo. Fui a Virgin y el encargado de los libros dijo: "El punk ha muerto". Así que decidí hacerlo solo. Lo hice cuadrado, del mismo tamaño que el disco, para que la gente lo pudiera guardar entre sus discos. Imprimí 2.000 copias y durante una semana las tuve todas apiladas en mi casa. Poco después ya las había vendido todas. Por ese tipo de cosas tuve que buscar la forma de promocionarme a mí mismo.

Hoy has tenido una sesión con la banda Skinny Girl Diet. ¿Por qué quisiste trabajar con ellas?
He trabajado con muchas bandas de chicas. L7. The Slits. Me encanta su look. Me encanta esa energía.

¿En qué más estás trabajando ahora?
Estoy reviviendo mi música. Estoy colaborando con Billy Morrison, el guitarrista de Billy Idol, con uno de los Queens of the Stone Age y con Twiggy Ramirez, de la banda de Marilyn Manson. Perso solo hemos grabado una canción bajo el nombre de D5.

De todo lo que has hecho, ¿qué consideras que es tu legado? ¿Qué quieres dejarle a este planeta?
No sabría decirlo. Algunas personas aman mi música. Hay a quienes les gusta mi etapa reggae y otros que prefieren el lado punk. O incluso los reportajes. En Japón me llaman "la leyenda viviente".

¿Por qué te llaman así?
En Japón es como la beatlemanía cuando salgo del avión...

Pero es una beatlemanía agradable y respetuosa, ¿cierto?
Por supuesto.

Entonces, volviendo a la pregunta, ¿cuál es tu legado?
No sé, es difícil. El otro día, alguien me preguntó que a qué me dedicaba y le respondí, "A disparar el obturador. ¿Conoces la película El francotirador ? Pues yo soy un francotirador jamaicano. Disparo el obturador y capturo los momentos de las personas. Suena el teléfono. Lo cojo. hago las maletas. Disparo. Regreso".

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