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Cultură

Futuro imperfecto

Estoy seguro de no estar solo al decir que el 2011 fue un año horrible para mí. Comenzó con mi novia dejándome por Facebook y terminó conmigo tan pobre que compro naranjas con monedas que encuentro y esa es mi cena
13.1.12

Estoy seguro de no estar solo al decir que el 2011 fue un año horrible para mí. Comenzó con mi novia dejándome por Facebook y terminó conmigo tan pobre que compro naranjas con monedas que encuentro y esa es mi cena. En los últimos 12 meses me han asaltado, pasé una noche en la cárcel, jodí tanto mi computadora como mis anteojos, me retrasé en mi renta, me llamaron pendejo más veces de las que puedo contar, y vomité en más ocasiones que en las que cogí. Problemas de primer mundo, claro, pero el efecto acumulativo hace que se sienta como si estuviera pasando lentamente a través de un molino. Tengo un pequeño cúmulo de estrés alojado permanentemente en la parte trasera de mi cerebro. Cuando tenía 18, recuerdo que pensaba que tener 24 sería grandioso, y eso muestra la clase de idiota que era a los 18.

Algo que me resultó muy claro en el último mes: necesito un guía. Una serie de pasos para sentirme mejor, o por lo menos algo que me asegurara que mi bajón de 365 días era sólo temporal. Algunas personas buscan a Cristo o Alá o Vishnu en tiempos problemáticos; pero las religiones organizadas normalmente te dicen que no seas un pendejo y no comas ciertos animales. Quería algo más específico y personal. Así que como toda persona lógica, fui a ver a un psíquico. Ahora bien, creer que hay ciertas personas, o cartas o monedas que pueden saber cosas antes de que sucedan es algo zafado, pero si quieres conocer el futuro, no hay manera no-zafada de hacerlo. Solo tenía que acudir a un buen número de adivinos con la esperanza de que alguno de ellos me diera una respuesta a la pregunta: "¿Mi próximo año será mejor que este último?". El primer método que intenté también era el más barato: el I Ching. EL I CHING
Los chinos han utilizado este libro durante miles de años. De acuerdo con la introducción de mi edición, es "un espacio imaginativo creado para un diálogo con los dioses o espíritus, la base creativa ahora llamada inconsciente". Ah. Básicamente, se utiliza el azar para dibujar una serie de líneas, y estas líneas te dan uno o dos símbolos llamados hexagramas. Tradicionalmente, se supone se deben usar 50 tallos de milenrama para encontrar las líneas, y no tenía milenrama a la mano, así que lancé tres volados con tres pennies, seis veces. El primer hexagrama que produje fue Pi, o Obstrucción, lo que me dijo que había cosas impidiendo mi camino, que en realidad no era mi culpa y que sólo tenía que aceptarlo. Estoy parafraseando. El segundo hexagrama, era más positivo Chi Chi, o Vadeando, un símbolo que "describe tu situación en términos de un movimiento importante de una posición a otra". De acuerdo a eso, debo permanecer obstruido hasta que pueda vadear; o en otras palabras, que no haga nada hasta que las cosas mejoren. Con esa clase de consejos, voy a regresar a esta clase de sabiduría durante siglos. Aunque fue algo positivo, necesitaba algo más humano. Así que fui con unos gitanos. ADIVINO DE CONSULTORIO
Bueno, no estoy seguro de que hayan sido gitanos; pero ciertamente lo parecían. Los dos consultorios psíquicos que visité tenían al típico adivino que encontrarán en todo el Lower East Side de Manhattan, y probablemente en todas las ciudades occidentales muy pobladas, con su anuncio de neón, consultorio lleno de chucherías new age, el tipo de lugar donde imaginas que la persona vive en un cuarto trasero. En el primer lugar pude ver unos pies con calcetines en el cuatro trasero; en el segundo, un hombre veía una entrega de premios de música country. El nombre de la primer gitana era Sara, según decía su tarjeta, y tenía dinero guardado entre sus gigantescas tetas. Por 15 dólares, vió las palmas de mis manos y me dio una letanía de predicciones en una voz aburrida: viviría hasta los 80 años, tendría dos hijos, comenzaría mi propio negocio, mi lucha no era culpa mía, sino el resultado de la sombra que ocasionaban las emociones negativas de otros, y que todavía tenía una conexión con la última mujer que amé. "De hecho" interrumpí, "no, fue un rompimiento muy limpio, una decisión mutua de…". "Digo, hay una conexión con los lugares que solían visitar", agregó apresuradamente. "Supongo", dije. Al final de mi lectura, me dijo que varios de mis chakras estaban bloqueados, pero que si le daba $300 dólares para unos cristales, los podía desbloquear. "¿Me dejarás ayudarte?" preguntó en la suave voz de un vendedor que sabe lo que hace. Le dije que lo pensaría. La segunda gitana, sorprendentemente, se sintió todavía más como una estafa. Después de tomar mis 55 dólares, volteó desinteresadamente unas cartas mientras me preguntaba si nombres comunes de chica como Stephanie o Jennifer significan algo, nada; y si había abortado a un hijo o sufrido un trauma de niño, no creo. Cuando me dijo que sería millonario le dije que en realidad no quería tanto dinero. Me respondió: "Todos quieren dinero". Creo que aprendí más sobre ella que sobre mi futuro. Igual que la primer gitana, intentó venderme baratijas místicas por cientos de dólares, y me pregunté cómo estos lugares atraían todavía clientes. PSÍQUICO ONLINE
Cuando le conté a mi amigo fotógrafo sobre la historia que escribía, me mandó un link a un sitio llamado justanswer.com que declaraba: "Haga una pregunta de guía psíquica y reciba una respuesta ASAP". Pregunté si mi próximo año sería mejor que mi último, puse la información de mi tarjeta de crédito y me pidieron que volviera a ingresar el número de mi tarjeta. Incluso después de ir con gitanos a que leyeran mi fortuna, esto se me hizo más sospechoso. LECTOR PROFESIONAL DE CARTAS DE TAROT
Liat Silberman, una expatriada australiana que lee la fortuna de las personas en TriBeCa, no era nada sospechosa. Cobra 100 dólares por lectura, y frecuentemente hay que hacer una cita con meses de anticipación y lee las cartas en lugares de buen ver. Fue muy segura y agradable, la manera en la que puso la cruz celta frente a mi con las cartas, y me dijo qué vio: tenía poco dinero, estaba ansioso y sentía incertidumbre por el futuro, y no tenía el suficiente tiempo para amigos. Si continuaba de esta manera caería en repetitivos patrones materialistas de adicción, representados por la carta de un diablo . Vio a dos mujeres en mi futuro, pero después apareció un tipo boca abajo con un desmadre de espadas en su espalda: las cosas no terminarían bien con ninguna de las dos. Era mas psíquica que los gitanos o era mucho mejor para decir mentiras. Pero cual fuera el caso, cuando le planteé mis problemas, me recordó que estaba en mis veintes y que todo el mundo se siente así en sus veintes. No hay nada de malo. Su consejo fue que me divirtiera, disfrutara de la ciudad, creciera y me adaptara: las cosas que ya sé pero que necesito que me repitan una y otra vez, porque soy un idiota, y me lo dijo como esa tía con la que te sientes cómodo platicando sobre drogas. GALLETA DE LA FORTUNA
Esa noche, caminé a mi lugar de comida china de costumbre y pensé, ¿qué diablos? Después de atiborrarme una orden de pollo General Tso, abrí mi galleta de la fortuna y tenía el siguiente mensaje: "Ya casi llegas". Putamadre. Tal vez hay algo en todo esto, después de todo. Voy a guardar esos números de la suerte.