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Me drogué gratis y de calidad gracias al bitcoin

Juan Ignacio compró droga durante un año entero con la moneda virtual.

por Iago Fernández
19 Diciembre 2013, 12:21pm

Se ve que esto del bitcoin es como buscar oro pero, en lugar de pepitas, aquí lo que buscas es la solución a una gran ecuación. Una ecuación con 12 (?) millones de soluciones diferentes. Cada solución es un bitcoin y para encontrar una de esas soluciones en lugar de trabajar en la mina, pones uno (o muchos) ordenadores a trabajar. A día de hoy minar/encontrar un bitcoin es prácticamente inviable. Pero puedes hacer otras cosas. Puedes comprar droga con bitcoins. O al menos podías hasta hace muy poco. Juan Ignacio se estuvo drogando gratis y de calidad durante un año entero.

VICE: ¿Cómo descubriste el mundo bitcoin?

Juan Ignacio: Supongo que mi fuente de información fue hacker news. Mi primera compra en el mercado fue de 200 euros, 20 bitcoins aproximadamente, en mayo de 2011, si no recuerdo mal. No quería especular sino apoyar el bitcoin como concepto.

Y enseguida encontraste ese eBay de la droga que era Silk Road.

Sí, básicamente eran vendedores y compradores, cada uno con su reputación y sus opiniones. Las principales diferencias con eBay eran el anonimato (evidentemente te podías registrar sin un email) y que el acceso se realizaba a través de la red Tor, que es como una capa por encima de internet que se utiliza para navegar evitando la censura de algunos países.

Entraste de cabeza, claro.

Claro, ya tenía mis bitcoins y o los gastaba en comprar productos informáticos que no necesitaba o acudía al mercado de la droga que si necesitaba. Jajaja. Mis tíos siempre dicen que la juventud de ahora es la que más y peor se droga. Yo siempre he estado de acuerdo con eso, por lo que se me abría una posibilidad interesante.

¿Recuerdas tu primer encargo?

Un par de gramos de M para la boda de un amigo. Fui conservador, busqué un vendedor español aunque no tuviese excesivas buenas críticas. El pedido llegó rápido. Provenía de Madrid así que en 24 horas estaba en casa. El precio era como en la calle, sobre 40 el gramo. Y cuando lo recibí apareció una sorpresa inesperada.

Parecía un preservativo de esos que dan gratis. Pero los preservativos que dan gratis no llevan dentro una bolsa al vacío.

¿Un juguete para montar?

No. La sorpresa inesperada fue un packaging perfecto y creativo. El paquete llegó el día de la boda y me lo olvidé en casa de mi madre, que es donde me acicalé para el convite. Llamé a mi madre y le dije que por favor me lo trajera. No sospechó nada. El packaging estaba tan currado que parecía un inofensivo producto de herbolario. Esto con un trapicheo normal jamás hubiese podido hacerlo.

¿Cómo puntuaste a aquel dealer?

Fui generoso y le di un 5 (sobre 5). Bueno es lo que se estila. Cincos o unos. Los drogatas no nos andamos con hostias. De hecho, después de aquella primera experiencia opté por subir la apuesta y busqué el M con mejores opiniones: 80% 90% de pureza, como los de antes.

¿Y bien?

Muy bien. La calidad era notable. No sé, igual nunca me moví en los mejores ambientes en el mundo real, pero nada que ver con lo que solía tomar. Unos cristales de aupa y efectos muy positivos. Yo sobre todo lo noto a la hora de dormir. A poca anfetamina con que la corten ya me arruinan y hasta el descubrimiento del Silk Road lo pasaba mal.

¿A qué países pedías la droga?

Principalmente Bélgica, Holanda, Reino Unido… Y los packaging siempre seguían la misma línea ingeniosa y creativa. Como un pedido disfrazado de comunicado de la universidad de Rotterdam, con su sobre real y todo. O uno que siempre mandaba una baraja de cartas con el premio escondido entre ellas. El camello solidario de hachís merece una mención especial.

¿El camello solidario de hachís?

Uno que vendía hachís nepalí y que garantizaba que el 50% de sus ganancias iban destinadas a un orfanato del pueblo donde producían el material. El tío metía los porros en una bolsita al vacío de las que son plateadas por fuera y negras por dentro, pero es que además de esa bolsita que ya de por si es bastante segura (perros, rayos-x...) la metía en una caja de dvd de una peli que después precintaba con pegatina con precio y todo. Había compradores de países chungos para esto de la importación de drogas, tipo Australia, que recibían el paquete ¡tras haber sido inspeccionado por aduanas! Una cosa que descubrí con Silk Road es de que el hachís en España es bueno y barato.

¿Y la coca?

En la coca el precio estancado que tenemos en España desde los años 90 es algo raro. Cualquier cosa que se acercase a los 50/60 euros gramo la gente daba por hecho que pillaba placebo. Encontré a un tipo que la traía directamente de Perú o de Bolivia. Te contaba todo el proceso, porque si tú vas allí no es tan fácil conseguir coca limpia, pero el tío tenia pequeños batch (lotes) y solo daba acceso a compradores con más de 20 compras. Justo cuando consiguió un nuevo lote y yo conseguí mi compra número 20 pillaron al capullo del pirata rober (el admin de silk road) y le cerraron el chiringuito. Lo que más me jodió fue perder mi veteranía.

Los dealers que enviaban esta fariña se hacían llamar ItalianBrusselsMafia ¡OJITO!

¿Cómo pillaron al creador de Silk Road?

Por un error infantil. Utilizó el mismo nick el dia que lanzó la web que cuando buscó desarrolladores web para tienda online. En el segundo caso también salía su nombre real. La relación fue sencilla, y si a eso le sumas que no se escondía sino que vivía en San francisco pues... Como siempre un error humano, generalmente el eslabón más débil en temas de seguridad tecnológica.

¿Qué más compraste antes de que te cerraran el súper? ¿Tripis?

Sí pillé tripis pero en principio no hicieron efecto. Lo bueno es que aún los guarda un colega, así que igual algún día nos dan una alegría

¿Había ofertas 3 x 2 y cosas así?

Una vez compré 4 gramos al precio de 3 y 2 pastillas de 2cb de regalo. Fue el verano pasado y le pillé varias veces. La verdad que con esas cantidades te puedes imaginar. En el Primavera Sound de Oporto desde primera hora toda bebida que ingeríamos llevaba unos bonitos cristales. Tres días completos. El forfait le decíamos a la bolsita.

¿Te ves capaz de hacer un balance de todo lo adquirido?

Mmm… pues habré pillado como M diez veces, a 3 gramos de media. Coca unas cinco veces, siempre de uno en uno para dar con el bueno que nunca llegó. Hachís una vez. Tripis una vez. Bastantes encargos de terceros, generalmente M también. No sé lo importante es que todo esto fue sólo una inversión de 200 euros y aún me quedan 3 bitcopins (1.500 € a día de hoy).

Wow.

La ventaja del pionero. Pillé 20 bitcoins a 200€ (10€ x BTC) y ya en la segunda burbuja (ahora estamos viviendo la tercera) esos se conviertieron en 3.000-4.000€. Si hubiese querido especular, esos 20 bitcoins podrían haber sido hasta 18.000€. Pero mira, mucho mejor así. Más a gusto.

A gusto esperando a que abran otro eBay de drogaínas, supongo.

Sí, el foro oficial de Silk Road sigue funcionando, así que de ahí seguro que sale algo. Mientras tanto, tengo un camello que me trata bien.

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