FYI.

This story is over 5 years old.

Fotos

Una morra en el NRMAL

Documenté la experiencia de mi amiga en la versión chilanga del festival.
4.3.14

Carmiña muy contenta después de que le di su boleto.

Me gustan los conciertos. Puede ser que ya no me causen el mismo impacto que cuando tenía 18 años o ya no me estimulen de la misma manera, pero no es porque ya no me guste la música en vivo ni me emocione tanto ver a una banda tocar en un escenario. Lo que pasa es que hay un montón de factores que pueden arruinar la diversión a una chica de 1.58 de estatura en un festival de música.

Publicidad

Si quieres alcanzar a ver un poco de la acción del escenario tienes que aventarte hasta adelante, pero es muy probable que salgas con algunos moretones y un poco de asfixia. En una ocasión me tuvieron que sacar dos paramédicos de entre un montón de personas después de desmayarme porque no podía respirar (les juro que no me drogué ese día).

En fin, hay un montón de factores que deben ser considerados al ir a cualquier concierto, desde escoger la ropa adecuada (por eso de la comodidad) hasta desear al universo que ese día no te vaya a bajar.

Si bien es cierto que ser chica no es fácil, también es cierto que nos convertimos en guerreras capaces de vencer todas las desventajas a las que nos enfrentamos, para poder disfrutar de un buen concierto.

Cuando vi que Blood Orange venía al NRMAL 2014 en DF, empecé a preguntar quiénes de mis amigos irían para poder ir todos juntos. No eran muchos, pero entre ellos estaba mi amiga Carmiña. Le pregunté si podía tomarle fotos durante el concierto y documentar su "experiencia", en el Festival. A pesar de que el NRMAL no es tan salvaje como el Vive Latino, por ejemplo, es un concierto y definitivamente quería registrar una parte de él.

En nuestro plan original, Carmiña y yo nos veríamos en casa de otra amiga y nos iríamos juntas al Campo Deportivo del Estado Mayor Presidencial, donde fue el NRMAL. Mientras la esperaba, Carmiña llamó y dijo que llegaría aparte, con su novio y otro amigo, que primero iría a comprar cosas (sí, drogas). Cuando llegamos ahí me saludó de lejos, y como yo tenía su boleto entonces pues… no podía entrar.

Carmiña con su novio. Tengo un montón de fotos de ellos así. De verdad, muchas.

Todos teníamos hambre y fuimos a ver qué podíamos comer. Carmiña decidió comer una hamburguesa, la cual describió como "comida de campeones".

Me fui a tomar unas fotos y perdí a Carmiña un rato. Cuando la volví a encontrar me dijo que había visto a No Zu y que "estaba chido". Luego fuimos a ver qué había en el otro escenario.

Carmiña decidió que era momento de tomar el LSD que consiguió antes de llegar.

Aquí está Carmiña siendo una persona social, en este momento yo me sentía como esas mamás que le toman fotos a sus hijos a cada movimiento.

"No mamen, esto es lo más divertida que he estado desde que llegué".

Carmiña decidió que ir por otro trago más, aquí está con su ginebra.

Carmiña viendo a Wolf Eyes. Dijo que fue de lo que más le gustó.

Seguimos haciendo básicamente lo mismo: viendo bandas, bebiendo y caminando. A Carmiña le pareció buena idea sentarse bajo esta lámpara, porque tenía una igual.

Fuimos a ver a Hidrogenesse, pero a Carmiña no le gustó y decidió acostarse encima de su novio.

Carmiña unos minutos antes de que empezara a llorar. No sabía si había sido Hidrogenesse, la mezcla de alcohol y LSD, o un conjunto de todo, pero se malviajó y dijo que sentía la necesidad de salir de ahí, que ya no podía más. La acompañé a la salida.

Al día siguiente hablé con ella para preguntarle cómo había seguido su noche. Me platicó que después de ahí fue a comerse unos tacos, que todo mejoró y decidió acompañar a su novio a una tocada. Volvió a ver a Wolf Eyes. Me preguntó cómo había estado Blood Orange; increíble, fue mi respuesta.

Carmiña sintió muy diferente el NRMAL en DF, y le hubiera gustado que pusieran el escenario negro, más punk, porque ése es su favorito. Se la pasó muy bien a pesar de todo, porque los festivales siempre son divertidos y aunque tiene varias historias fabulosas de cuando se ha perdido y se queda sola, prefiere ir con sus amigos.