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La PGR detiene a cinco personas acusadas de robo de petróleo

Un zeta nos explica por qué no importa ningún esfuerzo gubernamental para resguardar los oleoductos de Pemex, el robo de hidrocarburos continuará.
8.8.14

Sin dar nombres ni relacionar a ningún cártel, la Procuraduría General de la República (PGR) anunció el miércoles por la noche que atrapó a un grupo dedicado al robo de petróleo, delito que le cuesta diez mil barriles de crudo al día a México, y por el que se han perdido decenas de vidas humanas durante la expansión de un negocio que podría ser más rentable que el narcotráfico para el crimen organizado.

Según Tomás Zerón, quien dio la conferencia de prensa y que se encuentra a cargo de la Dirección de Investigación Criminal de la PGR, México está más seguro después de este golpe “contundente”, al evitar que esta banda continúe con el robo de hasta dos millones de litros de combustibles mensualmente. Entonces ahora Jalisco, Querétaro y el Distrito Federal son más seguros, que son los lugares en los que operaba el grupo de cinco personas a quienes después de 14 cateos les decomisaron diversas propiedades, vehículos, armas, joyas y hasta 250 mil litros de gasolina —que ya se encuentran de vuelta en las arcas de PEMEX.

Por otra parte, un miembro de los Zetas que se dedica a esta lucrativa fracción del crimen organizado, opina lo contrario: “Ellos pueden agarrar a unos, pero siempre habrá más. Mientras sigan pasando gasolina por tubos, esto va a continuar”, dijo durante la grabación del documental Drogas y Petróleo que el equipo de VICE México y VICE EU hicieron en colaboración para VICE News. “El gobierno trata de detenernos, pero como hay mucha gente que se dedica a esto. Inviertes muy poco, de 200 a 300 mil pesos para comprar un tráiler y eso lo recuperas en uno o dos días”.

La “ordeña” de oleoductos es tan rentable para el crimen organizado, que las cifras de Pemex indican un crecimiento de este delito en 1,548 por ciento en 14 años. Las tomas clandestinas ya están extendidas en estados que abarcan la mitad del territorio mexicano desde las primeras 155 tomas clandestinas reportadas en el año 2000, hasta un estimado de siete ductos perforados diariamente en 2013.

Aunque la venta de refinados como diesel se realiza principalmente en el mercado negro mexicano, Pemex Exploración y Producción (PEP) cree que también los gringos —en especial los texanos—, le meten bien duro a comprar petróleo robado. Pemex mantiene un proceso abierto en cortes de Estados Unidos en los que hay 85 compañías involucradas —entre demandados, demandantes, contrademandados y contrademandantes—, acusadas de participar en crimen organizado, al “vender en Estados Unidos gas natural condensado supuestamente robado de PEP".

No, éste no es un tiro al aire de Pemex.

En 2007 se demostró la participación de por lo menos ocho empresas relacionadas con recuperación, procesamiento o venta de hidrocarburos en Texas. Un ejemplo más reciente, es que el 2 de junio pasado una corte federal en Texas condenó a algunas del reciente proceso de Pemex a pagar a pagar 27 millones 410 mil dólares a la paraestatal. Las exigencias por las pérdidas estaban calculadas en hasta 300 millones de dólares.

En los últimos años, los cárteles mexicanos han diversificado sus actividades en busca de las más rentables. Picar un oleoducto, esperar que no revientes, recolectar millones de litros de cualquier combustible que salga de ahí y luego venderlos en una pipa de Pemex clonada es uno de estos negocios redituables. Los Zetas, que iniciaron como un grupo de sicarios para defender al Cártel del Golfo, son conocidos por dedicarse a esto y parece que no tienen planes de dejar el negocio pronto.