Retratos eléctricos de la escena Punk en San Francisco
 Amigos en un coche dorado, 1978.  
Juventud Sónica

Retratos eléctricos de la escena Punk en San Francisco

Jim Jocoy recuerda sus retratos en Bay Area, 40 años después de documentarla.
13.7.17

Jim Jocoy era una estudiante en la UC Santa Cruz cuando vio por primera vez a The Ramones tocando en el Teatro Savoy Tivoli en San Francisco durante 1976. Ese abril, la banda nativa de Nueva York había publicado su álbum debut, y partió en una gira nacional que cambió la música y cultura estadounidense para siempre. "The Ramones eran como Johnny Appleseeds en todas las ciudades a las que iban; bandas formadas, la gente creaba revistas que hablaban sobre un cierto tipo de moda", Jocoy recuerda. "Juntos, se creó esta energía increíble en la que me adentré".

Rico cortándole el pelo a Jonnie, 1977. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books.

Para el siguiente año, ya había dejado la escuela y estaba fotografiando la escena punk de San Francisco. Jocoy tomó fotos mientras se preparaban para una noche en un show o un club, fotografiaba bandas como X y The Nuns tocando en vivo, e hizo retratos documentales de la nueva cultura de personajes nocturnos.

Sharon alistándose, 1979. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Mientras que otros fotógrafos del país capturaron las escenas punks locales, Jocoy hizo imágenes en color. Si sus tonos te recuerdan al tipo de saturación, luz y sombra que se encuentran en el trabajo de Nan Goldin y William Eggleston de ese mismo periodo, es porque el cronista de Nueva York y el maestro de Memphis también trabajaron el mismo tipo de herramientas. En cada caso, incluso el objeto más cotidiano, toma vida con un color vibrante.

Tony con chamarra roja, 1978. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Jocoy fue capaz de hacer muchas diapositivas a finales de los 70s gracias a su trabajo en una tienda de copias en South Bay, en San Francisco. Esa tienda fue el hogar de la primera máquina de color Xerox. "Así que hice un acuerdo con mi manager que si no hubiéramos alcanzado cierta cantidad de número de copias, podría usar el resto", explica Jocoy. "Así es como he generado cientos y cientos de imágenes, y es lo que me guió a tomar fotografías. ¡Después de dejar de trabajar ahí, no podía seguir haciéndolas!"

Javier Escovedo de the Zeros, 1979. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Las fotografías fueron exhibidas sólo dos veces durante el periodo en que fueron tomadas: en un show en la Universidad Estatal de San Francisco, que incluyó las impresiones que había hecho en la tienda de copias; y en la fiesta de cumpleaños de William Burroughs, donde se presentaron como diapositivas. Ahora, estas fotografías forman parte del Order of Appearence, un nuevo libro publicado por TBW Books. Este viernes, una exposición de las fotografías se presentará en la Galería Casemore Kirkeby de San Francisco. Hablamos con Jocoy para aprender más sobre cómo la escena punk de San Francisco reaccionó contra la época hippie, y por qué es critica que las personas creativas se unan.

Robert Lee estrellándose con una ambulancia, 1977. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

¿Cómo empezaste a tomar fotografías?

Mi padre siempre tenía cámaras alrededor de la casa, y yo las usaba. Así que siempre he estado cómodo con una cámara en la mano. Cuando estaba en la secundaria, tomé algunos cursos sobre cómo desarrollar fotografías en blanco y negro en un cuarto oscuro. Pero nunca estudié fotografía. Soy autodidacta, y me gusta pensar en mí como un artista en lugar de un fotógrafo profesional. La cámara es una herramienta en otros medios, incluyendo dibujos y collages.

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En los años 70, cuando The Ramones estaba de gira, pensé que sería divertido ir a una tienda de antigüedades a comprar una cámara de juguete para llevar al concierto. Así que después de eso, cuando salía a tomar fotografías de cosas que me interesaban, la mayor parte del tiempo, estaba usando esas cámaras de juguete. Tuve la visión sobre lo que quería hacer.

Siempre he estado interesado en la música, es algo que es fundamental, por lo que empecé a tomar fotografías en los shows. Escuchaba rock en estaciones de radio cuando era más joven, y debí tener 11 o 12 años cuando vi a Little Richard, The Everly Brothers, y The Beatles a principios de los 60. Recuerdo haberme salido un día de la escuela para ver a James Brown en El Paso en 1967.

Mary Monday de Mary Monday and the Bitches, 1977. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

¿Qué te llevó a San Francisco?

Mi padre estaba en el ejército y se retiró aquí, así que hemos vivido en Bay Area desde finales de los 60. Cuando nos mudamos aquí, la era hippie estaba muriendo. Creo que el verano del amor contribuye más a la imaginación popular sobre cómo era la ciudad, pero San Francisco era más bien oscuro y pesado. Y cuando nos mudamos aquí, el punk rock estaba en lo más alto. Mis amigos me preguntaron si quería ir a ver a The Ramones en 1976. Eso fue lo que comenzó mi interés en el punk rock, y la moda y la cultura con la que estaba enganchada. Estaba muy interesado en estar alrededor de personas creativas y experimentar todo.

Allen Ginsberg y amigo, 1979. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

¿Cómo viste que la escena punk se cristalizó después del Summer of Love?

Estoy abierto a estilos de vida alternativos en varias manifestaciones, incluyendo los hippies. Aunque yo no era de esa generación, todavía lo respetaba. Y en ese momento, pienso que reaccioné de la manera que muchos otros lo hicieron en cuanto a las ideas que surgieron sobre la contracultura. La sensación, en general, era que todo se movía en una dirección donde todo era demasiado falso y predecible. Necesitaba algo nuevo. El punk era un poco como Dada; estaba levantando cosas –rompió todo para reconstruirlo. Yo decía: "Limpiemos lo que vemos ahora". La gente estaba motivada a salir y crear.

Mujer reclinada sobre auto, 1977. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Cuándo estabas en un show o club punk, ¿qué atraía tu atención para fotografiar algo en particular?

En ese momento, dividí mi fotografía en tres áreas. La primera era una especie de retrato de alguien delante de una pared. Yo lo llamo mi colección de bichos, porque lo pensé como si fuera a salir y capturar estas criaturas exóticas por la noche. Quería ver lo que parecían y los vestidos que usaban. El segundo tipo de imágenes eran fotos en vivo. Me encantaba entrar a un lugar y estar al frene para capturar las bandas de música. El tercero –que es más de lo que Paul y Lester coleccionaron en este libro– fueron tomas ocasionales. Antes de salir por la noche, estaba preparándome en las casas de mis amigos, vistiéndonos, y tomando fotos.

Jennifer Miro de the Nuns, 1977. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Cuando Paul y Lester me contactaron para hacer el libro, les di casi todas mis fotografías de la época. Después de dos meses, me dijeron que tenían algo y me preguntaron si lo quería ver. Lo vi, y fue como ir a un cuarto de niños. Conté los cinco dedos de mis manos y de mis pies, y les dije: "¡No quiero tocar esto!" No hubo ediciones –antes, durante o después. Me encantó la secuencia, todo. Y la razón por la cual es que eliminaron una especie de vulnerabilidad de mis imágenes. Crearon esta energía íntima que ni siquiera yo había visto en mis imágenes –esta belleza tranquila que veo de jóvenes comprometidos con la cultura. Para ellos, tomar eso de mis imágenes, es magistral. Realmente les doy mucho crédito; estoy impresionado por lo que hicieron.

Sarah Lee en mi baño, 1978. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Hay que hablar sobre la relación del punk con el clima político de la época.

En California, vimos lo que estaba pasando con el gobernador que teníamos, quien eventualmente se convirtió en el presidente y creó una atmósfera –y afectó a la crisis de salud– que muchas personas en la música y el mundo creativo estaban rebelándose en contra. Nunca perdonaré a Reagan por todas las cosas que pudo haber hecho para prevenir el sufrimiento de personas que conocía personalmente.

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Históricamente, pienso en las personas que murieron de una enfermedad que podía haberse curado. Ahora, estamos en un punto crítico donde estamos en algo muy enfermo. Realmente no quieres volver a ver estas consecuencias catastróficas, donde debería haber dicho: "Protege eso. Esto es precioso". Estamos en el mismo lugar otra vez.

Tana Emmolo-Smith, 1980. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Y he empezado a sentir ese mismo tipo de energía –como si tuviera que reaccionar por lo que veo a mi alrededor. Quiero pensar que la gente es buena, pero es difícil cuando este ambiente ha sido y está siendo fertilizado. Es similar a lo que experimenté hace 40 años, y tiene consecuencias horribles. Las cosas no se ven bien, pero se ven mejor cuando uno reacciona. Se pone bien.

Tipo desmayado, 1979. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

Claudia Summers en mi Chevy Nova, 1978. Imagen cortesía de Casemore Kirkeby Gallery, San Francisco / TBW Books

"Jim Jocoy: Order of Appearance" estará en la Casemore Kirkeby Gallery hasta el 29 de julio. La exhibición coincide con el lanzamiento del libro de Jocoy homónimo publicado por TBW Books.

Este artículo apareció originalmente enI-D Estados Unidos.

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