En el Deportivo Stase, de Culiacán, Sinaloa, Sandra, una de las buscadoras, se prepara para salir a rastrear durante la última semana de la tercera Brigada de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa.
Una de las buscadoras limpia el salón en donde duermen los integrantes de la tercera Brigada de Búsqueda de Personas Desaparecidas y los periodistas, la más concurrida de las tres que se han realizado.
Miguel, uno de los buscadores experimentados, durante el rastreo en el ejido El Potrero de Sataya, en Navolato, Sinaloa. En ese lugar se encontró una fosa en la que se halló uno de los tres cuerpos recuperados por la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa.
Simón, uno de los buscadores experimentados, comienza a cavar en uno de los puntos señalados por informantes anónimos, en el ejido El Potrero de Sataya, en Navolato, Sinaloa, donde fue hallada una fosa con restos humanos.
Buscadores se coordinan para rastrear de manera eficiente en los grandes predios ya que sólo cuentan con las horas de luz solar para la tarea.
Cráneo humano hallado en una fosa en el ejido El Potrero de Sataya, en Navolato, Sinaloa, durante la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que recuperó otros dos cuerpos en diferentes puntos del estado. Durante el primer mes del 2017, 54 personas fueron desaparecidos en Sinaloa y 117 fueron asesinadas.
Cuatro de las buscadoras se abrazan tras encontrar restos humanos en El Potrero de Sataya, en Navolato, Sinaloa.
Una de las buscadoras durante la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa.
Elementos de la División Científica de la Policía Federal y observadores de la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas tras ocho horas de trabajo retirando los restos de una cadáver hallado en el ejido El Potrero de Sataya, en Navolato, Sinaloa.
Atardecer en las costas de Sinaloa, el estado en que se han denunciado más de 2400 casos de personas desaparecidas desde el año 2006, y dónde 117 personas fueron asesinadas y otras 54 desaparecidas durante el primer mes de este año.
Participantes de la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas cenan al terminar uno de los días de búsqueda en Sinaloa
La exhumación de un cuerpo no identificado en el Panteón de El Quelite, en Mazatlán. Juan Carlos Carreón, del Ministerio Público de Homicidios Dolosos fue el encargado del expediente en que se entregó equivocadamente un cuerpo, sin protocolos de identificación genética, a los familiares de un joven desaparecido, que luego se reportó vivo en Estados Unidos.
Los colchones utilizados para dormir durante la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa. Son los participantes de organizaciones locales los encargados de terminar de recoger el lugar que alojó a la Brigada, así como armar despensas para donar a centros de rehabilitación lo que restó de los donativos que recibieron.
Nancy cocina en su casa, tras la retirada de la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa.
Nancy y su madre ven las fotos de Luis Ángel Carriel y Jesús Eduardo Nieblas desparecidos en junio del 2011 en Aguaruto, Sinaloa.
Marta, una de las brigadistas locales, integrante de Voces Unidas por la Vida, en Sinaloa, tiende ropa en su casa tras el final de la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
El parabrisas trasero de un auto en el ejido El Potrero de Sataya, en Navolato, Sinaloa donde la tercera Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas recuperó tres cuerpos en diferentes puntos del estado.