FYI.

This story is over 5 years old.

Los abogados son una bola de borrachos

Un estudio reciente, publicado en Journal of Addiction Medicine, encontró una tasa significativamente mayor de abuso de alcohol entre los abogados que entre la población general.

El estereotipo del abogado trabajador y bebedor es forraje para innumerables chistes de abogados, pero no es cosa de risa para los expertos de abuso de sustancias que estudian la prevalencia de problemas de salud mental entre una de las profesiones más respetadas y vilipendiadas de América.

Un estudio reciente, publicado en Journal of Addiction Medicine y financiado por la Hazelden Betty Ford Foundation y la American Bar Association Commission on Lawyer Assistance Programs, encontró una tasa significativamente mayor de abuso de alcohol entre los abogados que entre la población general.

Publicidad

Basados en una muestra de 12 mil 825 abogados estadounidenses con licencia y empleados los investigadores encontraron que más de uno de cada cinco dieron positivo en "consumo arriesgado perjudicial y potencialmente dependiente de alcohol".

LEE: Estar borracho y enamorado son básicamente el mismo sentimiento.

El estudio también encontró que los abogados jóvenes son particularmente susceptibles a las trampas del alcohol, puesto que los asociados junior tienen las tasas más altas de uso problemático, seguidos por los asociados senior, los socios junior, y los socios senior.

"Es razonable suponer con estos resultados que el estar en las primeras etapas de la carrera de abogado está fuertemente correlacionado con un alto riesgo de desarrollar un trastorno de consumo de alcohol", escribieron los investigadores.

"Éste es un problema dominante en la profesión legal", le dijo Patrick Krill, autor principal del estudio, a The Chicago Tribune. "No he visto a un profesional de la población con mayor nivel de problemas con la bebida".

Sin embargo, el abuso de sustancias no es el único problema de salud mental que sufre la profesión legal. Otras condiciones de salud reportadas por los participantes fueron la ansiedad (61.1 por ciento), la depresión (45 por ciento), la ansiedad social (16.1 por ciento), y el trastorno de pánico (8 por ciento).

Esta nueva investigación demuestra cómo las presiones sentidas por muchos abogados se manifiestan en riesgos para la salud.

En respuesta a lo que llama un "estudio de referencia", la American Bar Association reconoció las tasas desproporcionadamente altas de consumo problemático entre los abogados, algo que se acumuló, en gran parte, con el ambiente de alta tensión de la profesión legal.

"Esta nueva investigación demuestra cómo las presiones sentidas por muchos abogados se manifiestan en riesgos para la salud", dijo en un comunicado la presidenta de ABA, Paulette Brown, y agregó que el estudio de Krill también sería útil en el establecimiento de un tratamiento eficaz para los abogados. "Estos resultados innovadores proporcionan una guía importante al tiempo que la comisión ABA trabaja con programas de asistencia para abogados a nivel nacional para hacer frente a los riesgos para la salud mental y necesidades de los abogados".