¿Qué es lo más descabellado que un fanático estaría dispuesto a hacer con tal de ver a su jugador universitario favorito triunfar en el profesionalismo? Erica Schaeffer de 11 años y aficionada al basquetbol tiene la respuesta.La pequeña fan de los Hawks, equipo de basquetbol de la Universidad de Monmouth, redactó una carta —mejor dicho 30 cartas— para todos y cada uno de los equipos de la NBA para que le prestaran atención a Justin Robison, su jugador favorito de los Hawks, y lo seleccionaran en el próximo Draft de la NBA a celebrarse en junio.Erica se vio motivada a escribir las cartas luego de enterarse que Robinson podría irse a jugar al extranjero una vez que termine su estancia universitaria. "Mi papá me dijo que Justin podría ir al extranjero, y me hizo pensar que podría ayudarle a quedarse aquí porque quiero verlo jugar de nuevo. Es una buena persona, y quiero que se convierta en jugador de la NBA. Sólo quiero decirle a los equipos lo amable que es como persona, como jugador y lo mucho que puede aportar a los equipos", comentó Erica para Asbury Park Press.La Universidad de Monmouth no se caracteriza por ser una potencia en el basquetbol, y por ello es que Robinson buscaría oportunidades en Europa o en otros destinos que puedan prepararle para regresar a la NBA en un futuro. A pesar de las buenas intenciones de Erica es muy poco probable que los equipos lean su carta y, mucho menos, se toquen el corazón para hacer feliz a una pequeña aficionada.
Publicidad
Gracias por tu carta e interés en los Pistons de Detroit. Estamos familiarizados con Justin Robinson y sus logros en la Universidad de Monmouth. Robinson ha sido parte importante de su crecimiento y mejoría. Eres una increíble fan de Monmouth y el basquetbol universitarioSin embargo, los Pistons de Detroit se tomaron la molestia de contestarle y anunciarle que saben perfectamente de la existencia de Robinson, y aunque no se comprometieron a nada, la respuesta se puede tomar como un gesto de amabilidad de parte de la franquicia.Nos queda esperar al Draft en junio para ver si las buenas intenciones de Erica rinden frutos.