A pesar de que la dirección de la liga y los dueños llevaban tiempo —hay noticias que se remontan a 2009— flirteando con abrir el espacio sagrado de las camisetas a las empresas, no fue hasta el pasado abril que se confirmó la tragedia.A partir de la temporada 2017-18, cuando Nike tome el relevo de Adidas como proveedor oficial, la camisetas de la NBA llevarán publicidad: como en el fútbol o el baloncesto europeo, las corporaciones lograrán penetrar hasta el alma de la imagen de los equipos.Más baloncesto: Larry Bird, el rubio que se cagaba en tu árbol genealógico
La primera reacción podría ilustrarse con el tuit anterior, pero la realidad es que el impacto que puedan tener los anunciantes en las equipaciones no será tan exagerado como en los equipos de fútbol… al menos durante la aplicación del programa piloto de tres años que anunció el comisionado Adam Silver.La publicidad en las camisetas estará restringida a parches de 6,35 x 6,35 centímetros, lo que equivale a lo que ya vimos —y algunos casi sin darnos cuenta— durante el fin de semana del All Star 2016.NBA Nothin' But Advertising pic.twitter.com/47bD7Ao7bk
— Anton Rubaclini (@AntonRubaclini) April 16, 2016
Para los despistados, las grandes estrellas de la liga ya ensayaron —y por lo visto con éxito— el uso de parches publicitarios en las camisetas del All Star Game. Foto de Bob Donnan, USA Today Sports
Today on Brand New (Linked): @robbharskamp draws NBA logos as if sponsored by companies https://t.co/zvzqWsRCwu pic.twitter.com/67E4ccthQw
— UnderConsideration (@ucllc) April 26, 2016
¿Que tal se nos ve en el pecho de LeBron James? No todos los mercados de la NBA son igual de suculentos, lo que podría crear ingresos muy variados según la franquicia. Imagen vía Reuters, edición VICE Sports
En el fondo, las camisetas de la NBA son el último reducto de la pureza de las franquicias, que en los últimos años han vendido el nombre de los pabellones siguiendo un proceso inverso a los clubes de fútbol europeos. Foto de Katie Haughland, Flickr
Publicidad presidencial: seguro que la clínica que patrocina a las campeonas de la WNBA, las Minnesota Lynx, quedó muy satisfecha con el habitual posado junto al presidente de los Estados Unidos de América. Foto de Larry Downing, Reuters
