"Ahora sé de cierto que puedo regresar y pelear si mis equipo y la UFC llegan a un acuerdo", fue la respuesta textual de Georges St. Pierre. Hagamos una pausa. Procesémoslo. El welter canadiense que dominó su categoría durante más de cinco años está listo. Para volver, para reanudar su carrera. Le confirmó a Ariel Helwani que completó un campamento de prueba, que está en forma para pelear, y que quiere hacerlo. Respiremos; sí está pasando.Sí, parece que termina la desastrosa espera: por su parte no queda, es lo que dice: sólo hace falta que se dirima el jiujitsu de las negociaciones entre agentes y abogados. No hay fecha, no hay nada oficial de parte de la empresa, pero la noticia es que hay voluntad.La última vez que se le vio sobre el octágono, en noviembre de 2013, St. Pierre sufrió por derrotar por dividida al barbado Johny Hendricks.En la conferencia de prensa posterior, afectado y con el rostro marcado, mencionó que se tomaría un descanso para lidiar con "asuntos serios" que, por lo demás, nunca especificó. Semanas después y, no obstante el enfado de Dana White, St. Pierre dejó vacante el título, entregó el cinturón e hibernó.Ahora confiesa que recuperó el ánimo y está consciente de que la carrera también es contra el reloj. "No me hago más joven. Estoy en el cenit de mi carrera y hay una oportunidad, tengo un nuevo objetivo".Sobre sus posibles rivales, St. Pierre no se escabulló: Michael Bisping es el mejor candidato. Quizá sea más grande que yo, dijo el de Quebec, pero "creo que yo soy más hábil, más atlético, y tengo un IQ de combate mucho más alto que él". Aún así no se negó a la posibilidad de una pelea con Conor MacGregor o Nate Díaz. "Como peleador, confío en que soy mejor".Por lo pronto, lo que tendrá que quedar en suspenso es su carrera como paleontólogo aficionado.
Publicidad