Pero al día siguiente esa sensación de vacío en el estómago prosigue y buscas en todos los bolsillos de tu maleta a ver si hay residuos de tortitas integrales que hayan quedado desintegradas. Tu boca está pastosa, masticas aire para no olvidarte de masticar. Hace horas que no lo haces y te parecen siglos. Necesitas poner fin a tu huelga de hambre obligada, así que por necesidad haces algo que jamás habías hecho:

