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el lado mental

El hombre debajo de la dorada cabellera: Noah Syndergaard y su ventaja en el juego mental

El novato de los Mets, Noah Syndergaard, tiene mucho que dar en estos playoffs, pero tiene que hacer mucho más efectivo su pitcheo si quiere sacar a su equipo de la lona.
30.10.15
Robert Deutsch-USA TODAY Sports

El jueves, el día después de que los Royals parecieron descifrar al as de los Mets Jacob deGrom para tomar la ventaja de 2-0 en la Serie Mundial, es abridor de Nueva York Noah Syndergaard atendió a la prensa en el Citi Field en Queens. El novato, quien abrirá el Juego 3, se vio bastante confiado al hablar de su plan en contra de la alineación de los Royals a prueba de ponches.

"Tengo unos cuantos trucos bajo la manga que seré capaz de exhibir mañana por la noche", declaró con una sonrisa confiada y fanfarrona.

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Syndergaard obtuvo el apodo "Thor" por su físico de superhéroe y sus rizos dorados. Pero sus habilidades físicas no son lo único que lo han llevado a octubre como el abridor de los Mets tal vez menos desgastado. Syndergaard es una persona y un pitcher pensativo. Cuando escribía mi libro, Baseball Maverick: How Sandy Alderson Revolutionized Baseball and Revived the Mets, hablé con él después de un partido de Triple-A en Sacramento, California, en una noche donde no había lanzado y nadie más estaba disponible. Estaba oscuro, más allá del jardín central, y se atrevió a hacer algo que pocos jóvenes atletas harían con un reportero: me hizo una pregunta, una pregunta que no era retórica, y esperó por una respuesta con sus ojos atentos.

"¿Sabes quién fue Harvey Dorfman?" preguntó.

Desde luego que sí: Mientras describía la escena en el libro, "Tuve que asegurarme dos veces, esperando que al voltear vería a algún viejo amigo escritor de deportes sonriendo a la distancia quien había aconsejado a Syndergaard. Pero no, solo estábamos los dos allá afuera. 'Claro', le dije, sin querer romper el flujo de la conversación al decir que fue Sandy Alderson quien contrato a Dorfman para trabajar en el béisbol de las grandes ligas."

Syndergaard me explicó en Sacramento: "Tengo las bases del pitcheo por él, y antes de arrancar, tengo la rutina de leer unos cuantos episodios para tener todo en orden en mi cabeza. Ha sido algo muy importante para mi, me puedo concentrar por siete u ocho entradas de un sentón. Esto me ayuda con la concentración cuando se trata ejecutar lanzamientos."

Syndergaard no me habló como un atleta le hablaría a un reportero, con el léxico familiar y aprobado en torno a un tema en específico. Él me habló de una forma honesta, y lo que me impresionó fue que se veía curioso por ver mi reacción aunque no me conocía y, estoy seguro, jamás había escuchado de mi.

Lo que ese momento me mostró fue que ese jovencito tenía una habilidad inusual para absorber lecciones de las personas que conocía. Era un joven que solo disfrutaba hablar de pitcheo.

"Lo que amo de él es que es como un imán", declaró su entrenador de lanzamiento en la Triple A, Frank Viola. "Le dices algo y todo lo absorbe."

Paul DePodesta, el teniente de Alderson y aparente heredero de los Mets, supervisa el sistema del equipo, y describe de manera similar al joven pitcher.

Syndergaard ha ponchado a 20 y permitido solo 4 carreras en 13 entradas hasta el momento en postemporada. Robert Deutsch-USA TODAY Sports.

"Noah es muy tipo muy pensativo", me confesó DePodesta. "A principios de su último año de preparatoria, no era catalogado como la gran estrella proveniente de Texas. No fue hasta el final del mismo que su status cambió. Los Blue Jays sorprendieron a todos por la ronda en que lo seleccionaron como opción suplementaria. Creo que tiene más condiciones que el típico prospecto. Es un tipo que se ha convertido en un gran prospecto. Creo que no se le ha subido a la cabeza como a los demás."

Estas palabras que describen el esfuerzo de Syndergaard hacia la cima de las grandes ligas, también aplican para su progreso continuo. Debutó en las mayores a principios de mayo en el Wrigley Field, en ese tiempo era un joven emocionante pero errático. Se adaptó rápidamente, y experimentó su rutina antes de cada juego bajo el entrenador de pitcheo de los Mets, Dan Warthen, y pronto se encontraba lanzando más fuerte que nunca.

"Trabajar con Dan ha sido un gran placer: Es todo un gurú del pitcheo", Syndergaard dijo la tarde del jueves. "Siento que realmente ha mejorado mi carrera y mi estado en el montículo. La cantidad de confianza que he ganado en toda esta temporada ha sido una increíble experiencia para mi."

Los Royals, como lo dicta su compromiso para recorrer toda la alienación y realizar swings cortos y compactos para poner la bola en juego, son excepcionales en contra de lanzamientos fuertes, conectando el .284 de bolas rápidas de 95 mph o más. Pero es diferente conectar 99 comparado con 95, como vimos en la Serie Divisional de la Liga Americana cuando Justin Turner lidero a los Dodgers, pero aún se vio aventajado por Syndergaard.

La plática del jueves sobre cómo los Royals habían descifrado cómo adivinar los lanzamientos de deGrom, basándose en información secreta, destapó una verdad más profunda: el departamento profesional de caza talentos de Kansas City había estudiado cada uno de los pitchers de los Mets. Pero es probable que hayan puesto más atención en Harvey y deGrom que en los novatos Syndergaard y Steven Matz. Siendo sinceros, Syndergaard es un jugador con demasiado progreso como para ser estudiado —esto aplica para los scouts de los Royals, el cuerpo técnico de los Mets, e incluso para sus compañeros—.

De todos modos, nadie es capaz de leer la parte más importante de Syndergaard: su mente.