FYI.

This story is over 5 years old.

samsung nfl

​Primero el Aficionado: Cómo la televisión revolucionó a la NFL

Con ayuda de la tecnología, de un deporte, el futbol americano pasó a ser un ritual social y un fenómeno cultural.
Fotografía por Moe Epsilon vía Wikicommons

Este artículo es presentado por Samsung.

Es un ritual. Una vez que llega el lunes, no faltará quién arme la noche para ver el Monday Night Football. Es un bálsamo; es olvidarse que es lunes, es sentir que el fin de semana se ha extendido un poco más. Es encontrar el pretexto perfecto para volver a reunirse con los amigos, sacar el televisor, destapar cervezas y prender el asador. Esa es la esencia del Monday Night Football, una jornada que semana tras semana, rebasa al deporte mismo para convertirse en un ritual social.

Publicidad

Y es que no hay deporte más exitoso que la NFL para ritualizar una fecha. Ya sea el Monday Night Football, el Día de Acción de Gracias o el Super Bowl, son días para agendarlos con familia y amigos. No importa quién juegue, pues gracias a la televisión, la National Football League ha encontrado la fórmula exitosa para estandarizar un nivel de espectáculo, por encima de los equipos que actúen en él. Desde la cortinilla inicial en la transmisión televisiva —antes en ABC y hoy en ESPN—, el aficionado asume que el Monday Night Football es algo que no debe perderse.

Fotografía por Bill Hofheimer vía ESPN

El Monday Night Football: de deporte a espectáculo

La NFL ha sido la liga más exitosa para aprovechar las posibilidades de la televisión. Entendió la pantalla y creció con ella. La primera emisión del Monday Night Football se transmitió el 21 de septiembre de 1970 en un juego en que los Jets de Nueva York visitaban a los Browns de Cleveland. Ese día, la televisión cambió para siempre a la NFL, o igual podría decirse que la NFL cambió para siempre a la televisión. El objetivo de ABC, y su productor Roone Arledge era ambicioso: más que transmitir un partido, había que transmitir un espectáculo.

La primera transmisión de un partido de NFL se dio en 1939, cuando la radio todavía era el medio dominante para seguir los deportes. Para 1950 los Rams y los Redskins ya tenían todos sus juegos televisados, y con los años, la cobertura por televisión se fue ampliando. Sin embargo, fue la llegada del Monday Night Football lo que revolucionó a la NFL.

Publicidad

Para el Monday Night Football se emplazaron el doble de cámaras, se revolucionaron los gráficos y se entregaba información clave del partido durante la transmisión. Además, la emisión logró posicionar a sus narradores y comentaristas como personajes de la cultura popular, una fórmula que hasta la fecha se sigue buscando replicar en todas partes del mundo. La acidez de Howard Cosell, contrapunteada por la agudeza sureña del ex mariscal de campo, Don Meredith, divirtieron y cautivaron a las audiencias en los comentarios de color de las transmisiones, mientras que la narración jugada a jugada la llevó primero Keith Jackson y luego Frank Gifford. Incluso, se llegó a tener al comediante Dennis Miller de planta en la transmisión para darle un tono más sarcástico a las transmisiones. "Anotó, ¡qué gran cosa! La última vez que vi a alguien bailar así tuve que pagarle a la chica 20 dólares y llevar mis pantalones a la tintorería al día siguiente", llegó a decir Dennis Miller en una de sus memorables intervenciones cómicas al aire.

La visión de Roone Arledge, productor del Monday Night Football era incrustar al espectador en la acción, darle el mejor acceso a las imágenes y al sonido del juego, escuchar el choque de los cascos, los gruñidos de las tacleadas, los gritos, las órdenes, y las arengas desde el terreno. La emisión innovó con repeticiones en cámara lenta, y en tener reporteo desde la banca que incluía entrevistas con los jugadores. Los tiempos muertos eran cubiertos con efectos de sonido, y técnicas narrativas para mantener siempre un ritmo de acción.

Publicidad

"Aunque esas técnicas hoy son un estándar en cualquier transmisión deportiva, el Monday Night Football introdujo la gramática visual, tecnológica y narrativa para una producción de ese tipo", asegura Victoria Johnson en el capítulo dedicado al Monday Night Football del libro How to Watch Television.

La emisión de los lunes había puesto al televidente como prioridad, y fue un éxito rotundo. Las demás cadenas televisivas comenzaron a replicar el modelo en el resto de los juegos y a implementar sus propias innovaciones. En 1998, ESPN y CBS salieron, casi al mismo tiempo, con la línea amarilla que marcaba el primero y diez, una novedad que fascinó al televidente que intentaba discernir cómo en la pantalla sí se veía la línea y en el estadio no, cómo los jugadores parecían traspasar la franja amarilla en forma casi fantasmagórica.

Adentro de la camioneta de producción de Monday Night Football. Fotogravía vía ESPN

El Monday Night Football fue un parteaguas que llevó el futbol americano de la NFL a un nivel masivo, que lo amplió más allá de las audiencias cautivas para llegar a las audiencias casuales. La receta se replicaría con éxito para el Super Bowl, haciéndolo uno de los eventos deportivos más vistos cada año, con cientos de millones de personas reuniéndose para ver el juego. La televisión terminó por elevar al Super Bowl, de ser un evento deportivo, a ser un auténtico día festivo.

La experiencia que hoy llega a vivir un seguidor de la NFL, se ha vuelto casi tridimensional. Mientras veía a los Bills de Buffalo jugar bajo una tupida nevada, el aficionado sentía como si estuviera ahí, aunque estuviera en México. Su experiencia al ver el juego era tal, que en el calor de su sala se ponía a salvo de la nevada, se abrigaba, se ponía cómodo, se preparaba café para disfrutar el juego. A través de la televisión se compadecía de los embravecidos aficionados de los Bills que se quitaban hasta la camisa para solidarizarse con sus jugadores. Aunque en la banqueta brillara un sol radiante.

Publicidad

El internet: inmersión total

La proliferación del internet generó una inmersión aún mayor, casi obsesiva, por parte del aficionado, que hoy tiene un panorama total, de 360 grados sobre todo lo que pasa en el emparrillado. Puede ver en línea cualquier juego de la temporada en el portal NFL Game Pass en alta definición, pero además utiliza el internet como segunda pantalla, esa segunda o hasta tercera pantalla en la que busca información complementaria sobre el juego.

Durante la semana, cualquier portal informativo de deportes le tendrá un apartado especial dedicado a su equipo donde se registra cualquier noticia, movimiento o video viral. Gracias al internet, un aficionado mexicano de hueso colorado a los Cowboys podrá ingresar a los portales del Star-Telegram o el Morning News, principales diarios de Dallas, para informarse del día a día de su equipo. Y si no le es suficiente para colmar su pasión, podrá ingresar en línea a escuchar la estación 105.3 The Fan de Dallas, donde a diario, todo el día, se discute la actualidad del equipo.

Ese mismo aficionado de los Cowboys de Dallas sigue hoy el juego en la televisión, mientras que en su laptop monitorea el Game Cast de ESPN, donde cada incidencia del juego se registra en tiempo real. Al tiempo que ve a Dak Prescott completar un pase en la televisión, revisa en el Game Cast para ver si ya rebasó la cifra de 200 yardas. En su smartphone, un instante después, le dará un vistazo a Twitter para ver las reacciones inmediatas al gran desempeño de Dak Prescott y ver memes, en tiempo real, de cualquier gesto que haga Tony Romo desde la banca.

El aficionado a la NFL en el siglo XXI es un aficionado en inmersión total, de 360 grados. Como ningún otro deporte, la NFL, mediante el Monday Night Football, puso al aficionado primero, lo llevó al terreno, y con ello llevó también a la liga al imaginario popular. A convertir sus principales fechas, en días festivos, días de reunión. De un deporte, pasó a ser un ritual social y un fenómeno cultural.