Déjenme empezar diciendo que no hay forma de asegurar que un jugador que parece ser un prospecto perfecto para la NBA, destinado para ganar todos los campeonatos del mundo y traerle gloria a la ciudad que lo elija, en realidad lo sea. No existe esa fórmula infalible. Los equipos gastan cientos de miles de dólares en scouts cuya única misión es ver qué jugadores le convienen al equipo y en caso de estar interesados, convencerlos de jugar con ellos. Desafortunadamente, eso no siempre sale bien.
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El término bust es el que se le da a un jugador que jamás cumplió con sus expectativas ya sea por falta de talento, lesiones o actitud negativa. La historia de la liga está llena de ellos, Greg Oden, Darko Milicic, Christian Laettner, Adam Morrison, Kwame Brown, sólo por mencionar algunos. Sin embargo, hay uno que siempre estará en la cima de esta lista. Alguien que no cumplió con las expectativas debido a una serie interminable de lesiones pero de quien siempre se habla no tanto por todo lo que no logró, ya que hay muchos peores que él, sino por lo mucho que logró quien seguía en el Draft. Estoy hablando de Sam Bowie.
Foto: Brian Drake - NBA
El año era 1984 y las primeras tres selecciones del Draft las tenían Houston, Portland y Chicago, en ese orden. Con la número uno, los Rockets de Houston se llevaron al futuro miembro del Salón de la Fama y dos veces campeón, Hakeem "The Dream" Olajuwon. En el número dos, los Blazers de Portland tenían la mira en Sam Bowie, poste que venía de tener una muy decente carrera en la Universidad de Kentucky. Tomar a Bowie fue una decisión que por supuesto parecía lógica en ese momento, pero repasemos rapidamente, sabiendo todo lo que sabemos hoy porque soy un culero al que le gusta echarle sal a las heridas 32 años después, las otras opciones que tenía Portland en ese Draft con la segunda selección.Sam PerkinsCharles BarkleyOtis ThorpeKevin WillisMichael CageJohn Stockton
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Ah, y Michael Jeffrey Jordan.Chicago elegiría después y todos sabemos cómo acabó eso. La carrera de Bowie, por otro lado, no fue nada buena. Por presiones económicas, le mintió a los doctores de los Blazers que lo revisaron previo a firmarlo para que no se dieran cuenta que andaba mal de las piernas. Esto resultó en múltiples lesiones en las rodillas incluida una pierna rota durante un calentamiento y terminando con un total de tres facturas de piernas y un potencial que jamás se alcanzaría. Bowie jugaría 10 años en la NBA con los Blazers, los Nets y los Lakers pero sólo sería conocido como aquel jugador que fue elegido antes que Jordan.
Esto no implica que los Blazers no hayan hecho su tarea al elegirlo. Era un jugador muy sólido en Kentucky e insisto, no hay manera de garantizar el éxito de un jugador colegial. También cumplía el perfil de lo que estaban buscando; un centro capaz de pasar, taponar y correr la cancha. Se llegó a decir que, por fines de tener una comparación actual, Bowie era visto como un Tim Duncan. Por lo tanto, Jordan jamás entró en el radar de Portland. Cosa que hoy es inconcebible pero si estás buscando un poste, ¿por qué vas a voltear a ver a un base?El deporte es una eterna historia de "¿Qué hubiera pasado si…?" Y Bowie siempre estará en la discusión cuando salga el tema. ¿Habrían funcionado Jordan y Drexler juntos en Portland? Nunca lo sabremos y qué bueno, porque esta historia se desarrolló como tenía que hacerlo. Para mala fortuna de él, Bowie es el foco de todo esto porque Olajuwon también acabó revolucionando la posición de poste para siempre así que no puedes echarle la culpa a los Rockets por no llevarse a Jordan con el número uno.Simplemente fue estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Ni modo, shit happens.
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