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Sí, hay un “Uber para la bareta”

Eaze se hace llamar el "Uber de la bareta", una aplicación móvil que te lleva marihuana a la puerta de tu casa.
11.8.14

Al principio, había una aplicación llamada Leafly, que recolectaba información y reseñas públicas de 650 variedades únicas de cannabis. Algo parecido a Grindr pero para la bareta. Ahora, hay una aplicación que promete llevarte marihuana a domicilio. Obvio.

Se llama Eaze, y se lanzó en San Francisco la semana pasada. La aplicación móvil se llama a sí misma el ‘Uber de la marihuana’ y ha conseguido una cantidad saludable de gente interesada y por buenas razones: uno de los CEO del Silicon Valley, Keith McCarty, quien está forrado en billete después de que Microsoft comprara su compañía por $1.2 mil millones de dólares, está irrumpiendo y explotando una industria no regulada y que es una suerte de sueño erótico para las empresas de capital de riesgo.

Claro está, la marihuana llevada a tu puerta no es nada nuevo, es lo mismo que correo o los domicilios de alcohol, mercado o cualquier otra cosa que se pueda llevar de un almacén a tu casa. Solo ahora, que la marihuana medicinal está siendo despenalizada a nivel estatal, cientos de servicios alrededor de los Estados Unidos han surgido, la gran mayoría de los cuales están radicados en California, según lo retrata Weedmaps. Entonces solo era cuestión de tiempo antes de que alguien mirando hacia el futuro de semejante negocio que puede llegar a ser la marihuana, creara una aplicación móvil para facilitar la entrega del producto.

“Estas ideas salen de nuestra sociedad moderna y tecnológica ya que la marihuana se está volviendo una industria en vía de desarrollo, y dada la tecnología que tenemos en las manos, no es sorprendente que haya tanto interés en el desarrollo de aplicaciones móviles”, me dijo Matt Kumin, un abogado de California con experiencia en el sector del cannabis. “He hablado con varios grupos diferentes que están interesados en desarrollar aplicaciones centradas en el cannabis”.

Al principio pensé que Eaze era una trampa de la Administración de Control de Drogas (DEA) que les había salido terriblemente mal después de que los medios le empezaran a poner atención. Después de todo, no es tan descabellado considerar que los federales estaban esperando pillarse empresas que trabajan con marihuana que no estuvieran cumpliendo con las ocho normas del manejo de la marihuana que impuso el Departamento de Justicia. Entonces, si lograban agarrar a todos los involucrados con tráfico de drogas y extorsión, sin duda el plan podría haber llegado a darle una buena reputación al agente de la DEA que se ingenió el plan.

Pero la representante de Eaze, Caroline Vespi, me aseguró que ese no era el caso. “No estamos vinculados con el Gobierno de ninguna manera” me dijo.

La DEA  se rehusó a comentar.

Actualmente la aplicación solo funciona en San Francisco, a pesar de que es muy fácil de utilizar y está bien diseñada. Optimizada para dispositivos móviles, le permite a cualquier persona en San Francisco pedir marihuana a domicilio, con un tiempo de espera cercano a los 20 minutos. Eaze básicamente conecta a los dispensarios con los pacientes, siendo algo así como un puente electrónico.

La gran innovación que Eaze tiene por encima de sus competidores, además de que la encontré en iTunes como en 10 segundos y de que ya no está disponible en el Google Play Store, es que conecta a cualquiera con una prescripción de marihuana, con un montón de dispensarios, no solamente con aquellos que operan a través de un único dueño. Eso es importante porque en este momento, ir a comprarle a varios vendedores diferentes, requiere que te unas a cada colectivo para poder ir a inspeccionar los inventarios de mercancía.

Pero otras de las especificaciones que la compañía promociona no son para nada revolucionarias. La verificación rápida de los pacientes no es algo muy complicado, se trata solo de hacer una rápida llamada por teléfono. Esto último según el dueño de una compañía  de despacho de marihuana que solamente se quiso identificar como Ganesh.

En general, Ganesh no estaba demasiado impresionado con Eaze. Explicó que su propia página web, al igual que lo hace Eaze, ofrece imágenes de alta resolución de las matas que están a la venta, además de la opción de envío al cliente. Tampoco le sonó la idea de aliarse con ellos, aunque Eaze ya se ha alidado con un número no revelado de dispensarios en San Francisco.

Igualmente, en la superficie, Eaze suena como una buena idea –quiero decir, hace que el envío de marihuana se vuelva tan fácil como pedir una pizza a través de una aplicación– y también es muy útil para aquellos pacientes que sufren de cáncer, o aquellos que tienen poca movilidad o recursos.

Vale la pena recordar, sin embargo, que como todo en la rápidamente creciente industria verde, hay muchas áreas grises en términos de legalidad y Eaze y sus aliados tendrán que navegar las aguas turbulentas de la burocracia.

Los compradores probablemente están a salvo. Eso me quedó claro cuando llamé al cuartel general de la DEA en Washington, un portavoz se molestó cuando tuvo que recordarme que la agencia se enfoca en las organizaciones criminales que trafican droga y no en los usuarios.

Eaze y sus derivados, son otra historia. Aunque la DEA se rehusó a comentar acerca de la aplicación, además de redirigirme al memo del Departamento de Justica, le pregunté a un policía local de San Francisco acerca de los riesgos que corren quienes conducen los carros con domicilios de yerba, aun así estén cargando el máximo permitido por la ley, que son ocho onzas, alrededor de 230 gramos. (los conductores de Eaze cumplen esta norma).

“Técnicamente es como si estuvieran traficando y distribuyendo marihuana” dijo, hablando desde la condición de anonimato porque no es un portavoz oficial del Departamento de Policía de San Francisco. “E irónicamente, cualquier papeleo que les hagan firmar a los conductores, de hecho puede hacer que para el policía sea aun más fácil acusarlos”.

Como me lo describió, suena como si ser fastidiado por un policía local, realmente dependiera del oficial mismo.

También existe el problema de tener que estar cargando con mucho dinero en efectivo, ya que la mayoría de los bancos no tienen negocio con la industria de la marihuana medicinal. Como mínimo, los conductores están cargando un promedio de $3.200 dólares en efectivo –asumiendo que el precio promedio de Eaze para 1/8 de onza sea $50 dólares– que potencialmente podría resultar en muchos robos, por más esfuerzos que hagan los directivos de Eaze para prevenirlos, me dijo el policía.

Y en términos de regulación, la posesión de marihuana para pacientes ha sido descriminalizada en California, me explicó Kumin, el abogado.

“¿Hacer un domicilio de ganja esta, necesariamente, violando las leyes estatales? No. ¿Está violando la ley federal? Sí”, dijo. “Típicamente, regular el negocio del cannabis es algo mucho más municipal, pero no hay una dirección legal clara”.

A pesar de los obstáculos, Eaze está armando sus planes, buscando más financiación de emprendedores de riesgo –ya hay muchos involucrados en la inversión de capital en marihuana– y tienen planes de expansión muy agresivos, que empiezan con trasladarse al sur de California. “Keith [el CEO y fundador] está yendo a Los Ángles, buscando financiamiento para ayudar la expansión”, dijo Vespi, la representante de Eaze. La empresa también planea tratar de hacer que su aplicación aparezca en las tiendas móviles de Apple y Google.