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canal de youtube de la semana

Canal de YouTube de la semana #1: la Dra. Revientagranos

La Doctora Sandra Lee es capaz de convertir el petar granos en una pequeña película gore que mantiene a más de un millón de seguidores en vilo.

por Joe Bish
13 Abril 2016, 3:00am

Probablemente YouTube sea el mayor proyecto antropológico jamás creado. Ha sabido exponer las facetas de la condición humana mejor que cualquier otro medio, permitiendo a sus usuarios expresarse de formas más diversas que en ningún otro momento de la historia. Aprovecho esta columna semanal para compartir con vosotros algunas joyas ignotas y otras más trilladas de esta plataforma y analizar qué hace que algunos de estos canales provoquen tanta curiosidad.

Quién: La Dra. Pimple Popper (que en español vendría a ser como "la Dra. Revientagranos")

Qué: Una asquerosa colección de vídeos en los que se ven granos reventando.

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Por qué debería interesarme: La Dra. Sandra Lee es una dermatóloga muy guapa cuyo canal de YouTube tiene más de un millón de suscriptores. En la página de información de su cuenta afirma que es "dermatóloga acreditada, cirujana estética y especialista en cáncer de piel e invitada habitual en diversos programas de televisión". Está al corriente de cualquier tema relacionado con la piel y su canal tiene el título "Dr. Pimple Popper".

La Dra. Sandra Lee ofrece un servicio. En algún punto entre los frikis que ven vídeos de decapitaciones en LiveLeak y los que se tragan tutoriales de maquillaje hehcos por niñas de 14 años se encuentran los amantes de los vídeos de granos purulentos, y —a juzgar por el increíble número de seguidores— la Dra. Lee parece haberse erigido en la reina del pus.


Haciendo memoria, el primer ejemplo que recuerdo de esta obsesión por el gore dermatológico fue con un caballo. El animal tenía un absceso enorme en una pata y los granjeros capturaron el momento de la punción con las cámaras de sus teléfonos móviles .El caballo se removió un poco mientras un líquido amarillento y rojizo supuraba de la pata a medida que iban haciendo presión en torno a la pústula.

Aquello ocurrió hace tiempo, antes de que los vídeos se valoraran por el número de visitas que recibían. Pero todo el mundo lo vio. YouTube estaba —y está— repleto de cientos de vídeos de gente reventando granos, una práctica que las mujeres parecen no tener reparo alguno en compartir alegremente, dejando atrás sus inhibiciones con tal de convertirse en celebridades de los puntos negros.


La Dra. Sandra Lee es consciente de esto y se sirve de su sabiduría y poder mediático para presentarnos sus vídeos de creación propia. Todas las grabaciones son de sus pacientes, aquejados con distintos tipos de afecciones cutáneas: narices hinchadas, quistes gigantescos, espinillas y bultos de todos los tamaños y formas. Algunos encuentran cierta satisfacción simiesca en eso de reventar granos, y la Dra. Lee lo hace por la satisfacción del trabajo bien hecho. Atiende a sus pacientes de forma exquisita, preguntándoles cada cierto tiempo si sienten las diminutas incisiones que les está practicando en la piel. Pero sus vídeos también tienen una faceta educativa. Al parecer, las espinillas son fragmentos de piel que se han doblado sobre sí mismos y cuya superficie se oxida, lo que le confiere ese color negruzco que hace que parezca una mezcla de mierda de pájaro y regaliz.


Tengo la impresión de que la mayoría de los que ven estos vídeos obtienen cierto alivio mezclado con un asco desmesurado. En muchos aspectos, reventar un grano tiene todo el drama de las mejores películas de terror: el enjambre de criaturas ocultas bajo la cama (de piel), los desafortunados adolescentes, armados con lo que tenían más a mano (pinzas, palillos y similares) para hacer frente a esa caverna purulenta en sus dermis, cubiertos de una sustancia blanquecina que seguramente acabará manchando la ropa de las víctimas. Un baile repugnante de toallitas húmedas, pústulas y risas y gritos. Ya no se hacen pelis así.

Ese es el atractivo de la Dra. Sandra Lee: no solo es una excelente profesional y ayuda a la gente, sino que es una cineasta a la altura de Spielberg que alimenta a las masas con lo que piden: vídeos de infecciones cutáneas horribles extraídas en un entorno clínico. La suciedad derrotada por la asepsia. ¡Maravilloso!

@joe_bish

Traducción por Mario Abad.