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Noisey

Escuchando a Los Chikos del Maíz, el grupo de rap al que cita Pablo Iglesias

Irreverentes, atrevidos, sin vergüenza, sin miedo y sin pelos en la lengua repasamos algunas de las canciones del último disco del grupo de rap que le flipa al jefe de Podemos.

por Gabriel Dela
26 Enero 2015, 3:33pm

"Soy un B-boy, el comunista que sodomizó a la niña de Rajoy"

"Como decían Los Chicos del Maíz..." es algo que le había escuchado decir ya varias veces al líder de Podemos, por lo que decidí ver quiénes eran esos chicos y qué tenían que ver con el maíz. Descubrí un grupo de rap valenciano con letras tan cañeras y atrevidas que me hicieron pensar cómo se atrevería cualquier líder político a citarlos públicamente. Escuchándoles se me revolvían las tripas y se me levantaban las cejas, pero al mismo tiempo no podía evitar alucinar con la música de muchos de sus temas.

Muertes de políticos, insultos descarados, guiños al terrorismo islámico, a ETA y a regímenes dictatoriales. Ni si quiera la Asociación de Víctimas del Terrorismo se libra de este grupo que le dispara a todo lo que huele a derechas y en ocasiones a la izquierda también. Radicalismo de verdad, público y orgulloso.

"Búscate una chica, una chica AVT, que tenga muchos hijos y que vote al PP, y con un novio engominado, concejal de UPyD, una chica AVT, una chica AVT, que se masturbe cuando salga Gallardón".

Su último trabajo "La Estanquera de Saigón" (Noviembre 2014) sigue la línea de su disco de referencia hasta ahora "Pasión de Talibanes", de 2011. Incluso han ido un paso más allá, produciéndolo y vendiéndolo junto a un libro en el que plasman su misma rebeldía e inconformismo a través de otras expresiones artísticas como la prosa y el diseño. Invitan a referentes políticos e ideológicos a escribir unas líneas para llenar las páginas entre fotos y montajes mordazmente políticos.

LCDM (Nega, Toni El Sucio y Bokah) son una muestra de que el rap en España ha cambiado, ya no es ese rap excéntrico y barroco de anillos y cadenas de oro, de colocarse y de chatis en ropa interior intentando vender un pelotazo, de pasar de la pobreza a la riqueza a través de la chulería. Este es un rap discreto y mordaz, que no pretende azotar más que con el látigo de su lírica y en el que todo lo que no sea letra y significado, longitud y profundidad, queda excluido absolutamente. Es un rap minimalista y a la vez letal, en el que solamente brilla aquello que lo hace con más fuerza. Constantemente encontramos referencias literarias y políticas, citas y alusiones que es posible que la mayoría del público no conozca, pero que seguramente hagan girar la cabeza a más de un politólogo o profesor de universidad. Quieren hacernos pensar, nos piden que los tomemos en serio. LCDM no deja a nadie indiferente.

Investigando su entorno me encontré con toda una ola de rimadores empapados de política izquierdista como Pablo Hasel, Ciniko o Mafalda, todos con un denominador común: La Tuerka, el programa de televisión que dirigen Pablo Iglesias y otros líderes de Podemos, que les presta su gran difusión en las redes sociales publicando sus temas en una plataforma llamada La Tuerka Rap.

"Y no, no todo vale, no existen atajos, yo no iba al parque, iba a la biblioteca cuando salía del tajo, y te sorprende que estemos arriba paleto, yo me crié en un gueto y no presumo de ello, pasé de cadenas al cuello, Los Chichos, los Levis, yo estaba hincando los codos mientras el resto trucaban sus Derbis"

Repasemos algunas de las canciones más interesantes de su nuevo disco.

No somos indies con flequillo es el tema que más nos recuerda a sus trabajos anteriores, es sin duda una carta de presentación para quien no les haya escuchado antes. "Lo siento mucho esto es Los Chikos del Maíz no un acto de Podemos". Quien escuche por primera vez a Los Chikos se sorprenderá con lo afiladas que son las rimas y con la cantidad de balas que disparan contra personajes del panorama político, intelectual y televisivo. Un buen entrante.

Revisionismo o Barbarie comienza con un extracto de la intervención de Sabino Cuadra (Amaiur) en el Congreso tras la abdicación de Juan Carlos I. Pero en cuanto empieza a hablar Nega notamos un sabor amargo, ácido si se quiere, muy ácido, y el paladar se nos estremece. Más sorpresa y sentimientos enfrentados. Versos negros, disparatados, impronunciables e irrepetibles, que atacan tanto a una derecha siempre enemiga como a una izquierda que decepciona. "Letras barbudas, con más ego que Pablo Iglesias no te quepa duda".

En Paraísos Artificiales escuchamos al principio las voces de Alfredo y Totó en la escena final de la película "Cinema Paradiso". "La vida no es como la has visto en el cine", dice el ciego Alfredo. Es una declaración de intenciones, un avance de la canción, un entrante dentro del postre. Canta Nega solo, sin guantes y a cara descubierta. De la misma manera que al principio del disco se quita la careta de rapero para enseñar que tiene algo más, que es un activista político y que además de disparar también soporta el dolor de mirarse al espejo, destapándose en un tema tan personal como trascendente. "Esta lívido longeva, que no acepta sobornos; por eso sueño con tu novio, una pala y cloroformo". El resultado, una emocionante canción de desencanto y desamor auténticos y a la vez una historia muy oscura.

En general, el disco es como una afición negra y escondida que no puedes contar, una canción que no le puedes mandar a tus compañeros de trabajo, que escuchas solo y sin hacer ruido.

En la película que danombre al grupo, un grupo de jóvenes realiza sacrificios humanos para garantizar la buena cosecha de maíz. De la misma forma, cada bala que disparan los Chikos parece una semilla en la cosecha de la nueva izquierda española que encabeza y ha traído a la primera línea política su padrino Pablo Iglesias.