Autogestión musical para 'dummies'

Ainara LeGardón optó por la autoedición hace años. Tiene nuevo disco, 'Every Minute', y organiza cursos en los que explica el D.I.Y. como opción ética.

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15 Octubre 2014, 1:12pm

Parte del material utilizado en los talleres y charlas. Foto de Dani Arrizabalaga vía

Ainara LeGardón está metida de lleno en los ensayos de la gira de presentación de su nuevo disco, 'Every Minute' (con sus colaboradores habituales y Karlos Osinaga de Lisabö en las mezclas y masterización), que “arranca el 1 de noviembre y espero que se extienda hasta donde de momento no alcanza mi calendario”. Ya hay ocho fechas confirmadas”. Un paso más en el proceso de autogestión que comenzó hace años, desencantada de algunas experiencias que vivió en los 90.

“El disco ya ha sido publicado en Aloud Music y Bandcamp. Las copias físicas, serigrafiadas y numeradas a mano, serán enviadas a sus destinatarios en menos de una semana. Hemos optado por una tirada muy limitada (250 unidades), a disposición del público mediante pre-venta, y con la intención de que solo esté disponible para comprar en la web de Aloud Music, los conciertos y alguna tienda de discos especializada”.

Esa es la parte práctica, la teórica la desarrolla a través de charlas y talleres en los que explica el proceso de autoedición, habla del hazlo-tú-mismo y ayuda a los que quieran seguir sus pasos. La localizamos ensayando con su banda y nos explica en qué consiste este proyecto tan personal, fruto de un proceso que experimenta desde hace años. “A menudo me recuerdo a mí misma que esta es la vida que un día deseé llevar, y que tengo la suerte de dedicarme a lo que más me apasiona”.

VICE: Enseguida tiraste por la autogestión y autoedición, ¿por qué?

Ainara LeGardón: En los 90, años de efervescencia discográfica, tuve varias experiencias negativas que me pusieron los pies en la tierra respecto a lo que significa formar parte de eso que llaman negocio musical. Después de ocho años lamentándome constantemente de las consecuencias que acarreaban las decisiones que otros tomaban por mí, decidí tomar el control. Mi responsabilidad como artista, como ciudadana, no acaba en un contrato discográfico. Mi objetivo no es solo sacar discos; es hacer sentir, pensar, emocionar y emocionarme, y eso sólo se consigue haciendo el trabajo con cariño y creyendo profundamente en ello. Y yo no encontré la manera de defender un proyecto con esa convicción de la que te hablo hasta que comencé a autoeditarme.

Ainara LeGardón también experimenta con su voz y con la improvisación. Foto por Caixa Fosca.

¿En algún momento te arrepientes de haber tomado este camino?

En ningún momento. La autogestión requiere mucha voluntad y valentía. A veces da vértigo estar al mando, ya que las decisiones son tuyas, y la responsabilidad de las consecuencias también. Pero la recompensa que se obtiene, a nivel artístico y humano (¡como si fueran dos niveles diferentes!), merece, y mucho, la pena.

¿Qué le cuentas a tus alumnos?

Esto que te estoy contando a ti, por ejemplo. Les hablo de estos aspectos más filosóficos del hazlo-tú-mismo pero a la vez les explico lo que dice la ley, lo que implica usar o no un tipo de licencias, cómo llevar a cabo la gestión de sus derechos y un montón de aspectos técnicos que han de conocer para después poder tomar sus decisiones conscientemente. Romper la ley si quieren, trabajar al margen, pero conocer las consecuencias de unas y otras alternativas. Lo más bonito de los talleres, y sé que va a sonar a tópico, es cuánto me enseñan los alumnos a mí. Hay personas increíbles en este mundo, y tengo la suerte de toparme con algunas de ellas bastante a menudo.

¿Es el D.I.Y. una solución para sacar adelante la cultura en medio de la crisis?

El D.I.Y. no debe entenderse como una solución que responda a una coyuntura concreta. Debe entenderse como una opción ética, una postura vital. Una manera de tener la conciencia tranquila y mantener la cabeza bien alta.

¿Cómo ves la situación de la industria musical aquí?

Afortunadamente, he logrado ser casi impermeable a la industria, sus tentáculos y sus mecanismos. No me voy a manchar ahora hablando de lo que queda de ella…

Supongo que las leyes tampoco ayudan, ¿qué se podría cambiar?

Muchísimos aspectos, comenzando por el actual modelo de gestión de derechos de Propiedad Intelectual. Mientras en las entidades convivan intereses contrapuestos (el de los autores y el de las grandes editoriales), los más débiles siempre tendremos las de perder. Yo lo he vivido en primera persona. La SGAE sigue sin dar respuesta a las necesidades de los autores que desean usar licencias libres y continúa recaudando los derechos de gestión colectiva obligatoria que la ley impone (siendo algunos de ellos, además, de carácter irrenunciable por parte del autor).

Cinco claves en el mundo de la autogestión musical.

¿Y esto en qué se traduce?

En que en la práctica hay miles de creadores que ven cómo en su nombre se están recaudando derechos que jamás podrán cobrar, bien porque por voluntad propia no desean adherirse a SGAE, o bien porque esta entidad no les permite asociarse (SGAE no admite autores que licencien sus obras con Creative Commons, contrariamente al mito urbano). Habría que reflexionar sobre la necesidad de reformular ciertos aspectos de ley, y después mirar hacia los países de nuestro entorno (que se rigen por nuestro mismo marco legal) que ya están avanzando en ese sentido. Holanda, Suecia, Dinamarca y Francia son un ejemplo. También lo es la iniciativa surgida en Alemania (C3S) como alternativa a la entidad de gestión que actualmente monopoliza el ámbito musical.

Estamos a años luz, ¿no?

España va por detrás de toda una realidad que ya está aconteciendo. La nueva Directiva comunitaria que regula la gestión colectiva de derechos, afortunadamente armonizará los estándares europeos y facilitará el surgimiento de operadores independientes que acaben con el injusto monopolio actual. Justamente de estos temas trata mi proyecto final de Propiedad Intelectual, que pronto publicaré.

¿Qué le dirías a un grupo que empieza, quiere sacar un disco y buscarse conciertos?

Que tenga mucha paciencia y audacia, y que recuerde que ninguna oportunidad merece la pena si implica perder el mínimo ápice de dignidad.

Llevas también un tiempo volcada en la improvisación, experimentación y el trabajo con tu voz, ¿se ha notado en tu nuevo disco?

De manera totalmente natural he incorporado a mis canciones hallazgos y formas de hacer propias de la improvisación y la experimentación, en las que, como dices, me he volcado en los últimos años. Esa dedicación no ha impedido que haya continuado dando conciertos y escribiendo canciones con la guitarra, aunque no de manera tan asidua como antes. Me ha servido para replantearme mi relación con el instrumento que antes consideraba principal, la guitarra. Nos hemos dado un tiempo la una a la otra, y creo que ahora nos tomamos con más pasión, si cabe.