Cultura

Tomé MDMA con mi familia para hablar de nuestros sentimientos

El MDMA es egolítico y la lucha de poder es entre dos egos. Mientras más separados se sientan esos dos egos, más polarizada se vuelve la lucha de poder. Con el MDMA puedes sentir empatía y alternar entre tu perspectiva y la de los demás.

por Roc Morin
06 Febrero 2015, 11:40am

Annie Lalla. Foto por el autor.

La edición más reciente de Horizons, la conferencia anual sobre psicodélicos, tuvo lugar en una iglesia de Nueva York. Había vitrales en las ventanas, columnas y ángeles de mármol. El decorado era ideal para la ponencia sobre la relación entre lo divino y los estados de consciencia místicos producidos por drogas que presentó un grupo de eminentes investigadores de distintas nacionalidades especializados en los psicodélicos.

La mayoría de los ponentes se protegen de la ley con sus estudios gracias a una exención de la ley antidrogas otorgada por el gobierno. La profesional de la terapia de parejas Annie Lalla no cuenta con esta protección.

Lalla leyó que había casos de éxito de psicoterapia asistida con MDMA y decidió experimentar con ella misma. La droga, también conocida como éxtasis, provoca una sensación de euforia y empatía en el que la consume, además de que reduce la actitud defensiva. Los individuos bajo la influencia del MDMA a menudo muestran mayor avidez y capacidad de crear lazos afectivos. La droga hace que todo el mundo te caiga bien, por eso es tan popular.

Algunos estudios han revelado que las sesiones terapéuticas en las que se ha utilizado la droga pueden seguir ayudando al paciente durante ocho años. "El MDMA le da un patrón a las personas que les sirve como guía para cuestionar sus emociones", me dijo por teléfono el investigador Michael Mithoefer. "Y pueden remitirse a este análisis después de que se termina el efecto de la medicina".

Lalla supo que la droga podría ayudarle a resolver sus propios problemas personales y familiares. Decidió probar sola el MDMA antes de dárselo a su madre, a su padre, a su hermano y a su hermana para intentar la terapia familiar asistida por MDMA. "El amor se queda grabado en tu corazón", dijo Lalla. "Se queda en tu corazón y puedes recurrir a él siempre que lo necesites".

Me reuní con Lalla para hablar de lo que aprendió sobre cómo mejorar una relación tras su experiencia con el MDMA.

VICE:¿Podrías describir tu trabajo como terapeuta?
Annie Lalla:
Trabajo con parejas y con clientes solteros. Las parejas sufren porque en su relación hay dramas y conflictos constantemente. No saben cómo superar la lucha de poder. Soy experta en esa materia. Creo que el 90 por ciento de las parejas nunca logran superar esa lucha de poder.

¿Y cómo lo abordas?
Por ejemplo, cada vez que hay un conflicto entre mi esposo y yo, lo que hacemos es delimitar nuestro espacio y hacer un mapa del conflicto. Sacamos nuestro portátil y hablamos: "Ok, a ti te molesta tal cosa y a mi me molesta esta otra cosa. ¿Pero eso qué tiene que ver con el sexo, la reproducción y el dinero?" Siempre tratamos de identificar en qué parte del conflicto estamos. Creo que la gente discute de la misma forma por las mismas cosas. Trato de encontrar los motivos recurrentes y los utilizo para ayudar a las parejas con las que trabajo.

¿La lucha de poder se llega a resolver?
Nunca. Lo mejor que puedes hacer es ser consciente de ella y controlarla. No puedes dejar de luchar pero sí puedes decir "Estoy luchando deliberadamente por algo que creo y no lo hago de forma impulsiva sin pensar". En vez de dejar que tu animal use tus funciones cognitivas para que haga lo que quiera, te alineas con lo que tu animal quiere hacer y con lo que crees que te puede ser útil ahora y en el futuro. El punto donde las dos cosas se conectan es el lugar desde donde controlas la lucha de poder.

¿A qué te refieres cuando dices "animal"?
Somos animales. Mientras más inseguros nos sentimos, más tratamos de controlar nuestro ambiente. Todos los animales hacen lo mismo, desde las amebas hasta nosotros. Por lo tanto, creo que la relación con nuestras parejas consiste en reproducir rutinas de antiguas luchas de poder inconclusas que tuvimos con las primeras personas hacia las que sentimos apego, o sea, nuestros padres.

¿Tu experiencia con el MDMA cambió tu forma de enfrentarte a este conflicto?
Por supuesto. El MDMA es egolítico [que anula el ego] y la lucha de poder es entre dos egos. Entonces, mientras más separados se sientan esos dos egos, más polarizada se vuelve la lucha de poder. Con el MDMA puedes sentir empatía y alternar entre tu perspectiva y la de los demás.

¿Cómo utilizas la perspectiva de los demás?
Si quieres meterte a una casa, puedes hacerlo, pero es más fácil si primero la analizas desde dentro. Así puedes crear un mapa para saber cómo infiltrarte.

De forma sigilosa.
Ser sigiloso es importante. Mi atención es la razón por la que no me incomoda ser sigilosa. Si lo que tratas de robar es tu presencia y la de la otra persona, entonces estoy dispuesta a ayudar. La mayoría de la gente no se mete con cosas sagradas.

¿Qué otros conocimientos adquiriste gracias al MDMA?
Hablando de un plano metafísico, me gustaría comentar que creo que existe otro paso en cada estado psicodélico intenso. Es un estado de comunión que va más allá de la separación del ser. Tu ser y mi ser dejan de estar separados. Nos unimos. Me parece que eso solo es posible en estados místicos muy intensos, pero creo que la mayoría de la gente no llega a esos estados muy habitualmente.

¿Puedes usar este conocimiento para fortalecer las relaciones?
En mi experiencia personal —no necesariamente con mi familia sino con mis relaciones amorosas— cuando estoy bajo el efecto del MDMA puedo saber donde está la barrera que me separa de la persona que amo. Y sé cuando la barrera es obsoleta porque el ego que creó esa barrera deja de necesitarla. Cuando el ego es más abierto, necesita menos defensas.

¿Qué es lo que defiende?
Creo que nuestra personalidad es un conjunto de defensas contra las inseguridades que padecimos en la infancia. Por eso desarrollamos una defensa que se vuelve nuestro carácter y nuestra personalidad. De cierta forma, lo agradezco. Me recuerda a un bonsái. Es una obra de arte hermosa. Un árbol mal desarrollado pero con estilo. En mi opinión, las condiciones ambientales de tu vida te forman y te convierten en este sabor específico de Dios.

¿Cómo equilibras la necesidad de defensa con la necesidad de vulnerabilidad?
Con frecuencia nuestras defensas están hechas para cosas que ya no necesitamos. Por ejemplo, las estrategias de la infancia que utilizamos en situaciones actuales son obsoletas porque ahora ya dispones de más recursos y eres más inteligente. Son como polillas volando hacia la luz. Se mueven hacia la luz porque cuando evolucionaron, lo único que existía eran las estrellas. Antes las ayudaba a seguir vivas, ahora las mata. La estrategia que antes era útil, ahora es dañina.

He estado recopilando sueños de todo el mundo para un proyecto, y me he dado cuenta de que hay temas de la infancia que son recurrentes. ¿Utilizas los sueños en tu trabajo?
Los sueños pueden ser de mucha ayuda. Muchas veces trato de contarle mis sueños a alguien más porque suelen ver un patrón que yo no veo. El sueño me indica que hay un punto ciego. Por eso, [el problema] entra a escondidas a mi espacio de sueños. Otro truco es identificarme con cada personaje y objeto en el sueño. Si sueño con un gato que cruza una puerta y se cae de un barranco, soy el gato, soy la puerta y soy el barranco. Me pongo en el lugar de cada uno y pienso: "¿Qué puedo aprender de esto?".


Mira: Charlamos con el maestro del LSD Michael Randall


¿Podrías contarme algunos problemas específicos que trataste de resolver con tu familia? 
Al principio teníamos muchos problemas. La opinión de mi madre era irrelevante en la familia y mi padre era un tirano sutil. Quería que la sesión con MDMA ayudara a que mi padre se diera cuenta de que su convivencia con mi madre no era en condiciones igualitarias. Al ser consciente, se daría cuenta de que esta inequidad no era congruente con su forma de ser. No era el clásico patriarca indio. No dejó que sus hijas aprendieran a cocinar o a hacer la limpieza porque no quería que nos convirtiéramos en esposas hogareñas. Quería que fuéramos mujeres poderosas.

¿A qué te refieres con "tirano sutil"?
Su tiranía se hacia evidente al momento en que levantaba la voz o se cerraba por completo al mantener una conversación. Solo repetía lo mismo y nadie podía convencerlo de lo contrario.

¿Cómo lograste que se diera cuenta de lo que estaba haciendo?
Una vez nos reunimos todos y explicamos situaciones en las que su forma de actuar nos hizo sentir mal. Al estar bajo el efecto del MDMA, el ego de mi padre dejó de estar a la defensiva y no tomó nuestras anécdotas como un ataque. Las escuchó y reflexionó acerca de este comportamiento que no era congruente con su forma de ser. Incluso hicimos que escribiera sus compromisos para que no los olvidara. Eran como notas para recordarse a sí mismo el tipo de esposo y padre que quería ser. Como las notas estaban escritas con su letra y tenían su firma, era imposible que evadiera la responsabilidad de las epifanías a las que se iba a enfrentar. En el transcurso de los últimos cinco años, mi padre se ha vuelto cada vez menos tiránico.

Es interesante que menciones la idea de que existen dos personajes, el personaje con MDMA y el personaje sobrio. ¿Cuál es la diferencia?
Pues el personaje sobrio se defiende más y el personaje bajo el efecto del MDMA es el ser más real.

¿Qué lo hace más real?
No tiene tanto miedo. Dicen que existen muchas emociones; yo creo que solo existe el amor y el miedo. Es más, no creo que exista el miedo. Creo que solo existe el amor y el miedo es la sombra cuando olvidas por un momento que el amor es la naturaleza de la realidad. No existe la sombra por sí misma, solo es la falta de luz. Cualquiera podría argumentar que la sombra es tan real como el árbol y el sol pero de alguna forma el árbol es más real. Si mi vida dependiera de escoger lo que es más real, escogería lo que más me inspira. Otorgo deliberadamente más realismo a las cosas que me inspiran.

Volviendo al tema del MDMA, ¿cómo fue tu primera experiencia?
Fue como estar en casa. Había pasado toda mi vida tratando de interactuar con personas que compartieran mi perspectiva. Hasta donde recuerdo, cada que conocía a alguien nuevo, buscaba alcanzar mayor un nivel de intimidad en cada momento de nuestra comunicación.

¿Y cómo resultaba?
A veces era muy entrometida o hacía preguntas muy íntimas que no son bien vistas ante la sociedad. Simplemente quería entender la complejidad de los sentimientos y los pensamientos detrás de cada afirmación. ¿No deberíamos hablar de eso?

¿Tú también te exponías o el intercambio era unidireccional?
Hace unos años era más unidireccional. Me lo dijeron cuando iba al instituto. Me di cuenta poco a poco de que todos se sentían expuestos conmigo pero en realidad nadie me conocía. Más tarde supe que era un mecanismo de defensa. El MDMA me mostró que la intimidad es un lugar al que llegan juntas dos personas, y llegan desnudas. Bajo el efecto del MDMA, pude interactuar con un ser humano al cual acababa de conocer, además de que fue el mayor nivel de conexión y de alineamiento que había sentido en un primer encuentro.

¿Eres capaz de recrear ese sentimiento sin MDMA?
Gracias la investigación supe que no necesitaba hacer uso del MDMA para poner en práctica lo que me enseñó. El MDMA solo me facilitó el conocimiento. Supongamos que justo ahora estoy bajo el efecto del MDMA y corro a hablar con la primera mujer que veo. Sentiría que puedo hablarle sin tener alguna excusa. Conozco a mucha gente que dice: "Es el MDMA. Pude hablarle gracias al MDMA". Pero yo sabía que las cosas que hacía bajo el efecto del MDMA eran cosas que podía hacer en cualquier momento. El MDMA solo me mostró lo que era capaz de hacer. Si tomaba nota de lo que hacía bajo el efecto del MDMA, podría parecerme más a mi otro yo sin necesidad de consumir la droga. Ya llegué al punto en el que mis amigos no saben si consumí MDMA o no.

Después tu experiencia con esta droga, ¿consideras que la realidad es menos interesante?
Hace que la realidad estándar sea como un sudoku fascinante. Como si fuera un misterio. Me parece muy entretenido. Me encanta estar bajo el efecto del MDMA y también me encanta estar sobria. La primera droga que consumí fue el LSD, cuyo efecto dura entre seis y ocho horas. Es como estar en una montaña rusa. ¿Acaso odiamos nuestra vida cuando no estamos en una montaña rusa? No, más bien disfrutamos el resto del parque.

¿Por qué decidiste usar el MDMA con tu familia en lugar de hongos o LSD?
Escogí el MDMA porque es la droga que tiene menos probabilidades de causar efectos secundarios o un mal viaje. Además de que se han hecho numerosas investigaciones al respecto y está comprobado que sirve como herramienta terapéutica.

¿Qué es lo que más le preocupaba a tu familia sobre el MDMA?
A mi madre le preocupaba que la droga fuera ilegal o adictiva. No sabe mucho sobre drogas. Para ella, el crack, la cocaína y la heroína son lo mismo que el MDMA. Así que tuve que explicarle las diferencias entre cada una. Tuve que mostrarle datos para probar que las "drogas" no son una sola cosa sino que existen varios tipos de drogas. Antes que nada, separé las que provocan adicción y las que no. Le mostré que el alcohol en realidad es más peligroso que muchas drogas. A ella no le molesta tomarse un copa de vino de vez en cuando. Sin embargo, el alcohol produce más efectos negativos fisiológicos en el cuerpo y es más adictivo. Le preocupaba que el MDMA fuera ilegal y le dije: 'sí, es ilegal'. Es ilegal porque no se adapta a la condición actual de los poderes en el mundo".

Mi hermana creía que se iba a volver loca o que le iba a causar un daño físico. Entonces tuve que sentarme con ella a investigar en internet para explicarle cómo funciona la bioquímica. Tomamos 5-Hidroxitriptófano. Tomamos todos los precursores de serotonina. Hicimos todo lo necesario para mitigar cualquier neurotoxicidad.

¿A qué quieres llegar con todo esto?
Quiero que tanto yo como la gente a mi alrededor se sientan más vivos que nunca. Lo que quiero decir es que, cada emoción es un mensaje importante que nos manda nuestro subconsciente. Todas las emociones reprimidas se vuelven una patología, una adicción o una neurosis. Quiero enseñarle a mi familia, a mis amigos y a todo el mundo cómo tener un rango más amplio de experiencias emocionales y, para lograrlo, tengo que seguir practicando conmigo misma. La medida de tus emociones es la medida en que te puedes desarrollar y actualizar.