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Los acentos españoles que ponen más cachonda a la gente

El ranking definitivo.

por Pol Rodellar; ilustración de Carla Sánchez
17 Enero 2019, 5:00am

En este mundo precioso y vasto hay muchas cosas que nos excitan. El brillo de las manzanas de Girona reflejando el sol menguante del atardecer; la forma en la que están empaquetados los noodles instantáneos de la marca Master Kong; un universitario corriendo muy agobiado con las gafas muy caídas sobre la punta de la nariz o inaugurar una buena rueda de queso curado de oveja con un cuchillo afiladísimo.

Y en este mismo mundo también existen las palabras y los sonidos y los países que están llenos de gente que vive hacinada en distintas ciudades y villas, y estas ciudades y villas moldean los acentos de esta gente de una forma particular, haciendo que se expresen en un mismo idioma pero de forma muy distinta. Y a veces, algunos de estos acentos resultan especialmente curiosos, de ese tipo de curiosidad que hace que las personas se exciten y quieran practicar sexo.

En España tenemos una ensalada bastante variada de acentos, alimentada sobre todo por la existencia de varios idiomas y dialectos. Algunos de estos excitan a la gente y otros resultan francamente desagradables. Para intentar ser lo más objetivo posible, pregunté a Nuria Polo (profesora de lingüística en la UNED, fonóloga y fonetista) del Instituto Español de la Voz qué es exactamente lo que hace que una voz sea sensual y nos ponga cachondos.


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“Las voces femeninas consideradas más atractivas son las que tienen un componente aéreo, que quiere decir que las cuerdas vocales de las mujeres no se cierran del todo y se escapa un poco de aire, cuando en ese momento de la fonación las cuerdas vocales deberían estar completamente cerradas. Y con un tono de voz en torno a los 220 Hz, que es la voz prototípica de las mujeres, sin superar los 260 Hz, ya que podría considerarse infantilizada”, me comenta. En el caso de las voces masculinas, tienden a resultar más atractivas aquellas con tonos más graves y que muestren una mayor modulación.

Según el Instituto Español de la Voz, cuando existe un interés sexual, las personas tienden a modificar la forma de hablar para sonar más agradables y sensuales, así las mujeres intentan impostar un tono más soplado, la conocida como breathy voice (la voz aérea, más ronca y rasgada), que hace como si alguien hablara al exhalar, y los hombres apuestan por tonos más graves. Aun así, este tipo de fonación funcionan independientemente de la lengua que se hable, por lo que no debería ser una característica concreta del habla de una comunidad autónoma concreta. “No existen estudios científicos que analicen cuál es el dialecto más sexy”, me dice Nuria.

Para compensar este vacío en la ciencia e iluminar este punto, pregunté a varias personas cuáles eran los acentos españoles que más atractivos les parecían y elaboré un ranking de popularidad erótica, acompañado por algunas declaraciones de peña.

GALLEGO

[Este acento quedó en primer puesto, con muchísima diferencia de los demás].

“El gallego y el canario me gustan porque son melódicos y suaves y la gente de ahí es muy maja. El vasco me gusta pero por las razones opuestas, tiene un punto como durillo que me pone, y los vascos están buenos. El gallego me da como ternura”.
—María, 30 años

“Porque a las tías heteros les gustan los tíos de acento rudo y varonil, RURAL, y a los tíos les gusta la melosidad del gallego en tías, quizás Igual el gallego es el equivalente a los argentinos o algo así”.
—Amaia, 26 años

“Yo creo que viene un poco por cómo arrastran las palabras o cómo gestionan los labios cuando hacen las vocales abiertas. A los valencianos nos pasa un poco esto también. Ahora que lo pienso también me parece un acento muy dulce porque me recuerdan a ciertas personas, es probable que si nos gusta un acento es porque igual tenemos de manera inconsciente a una persona asociada con él, por eso nos puede gustar más o menos o que nos ponga cachondos”. —Fernando, 30 años

“¡Buah, no sé! Porque son sexys sin quererlo, no es como el acento canario, que se creen la puta hostia y NO. El acento gallego es humilde y hace mucha gracia, inspira ternura y es pegadizo. Sí, porque van de frente, los canarios ya saben que tienen un acento sexual, los gallegos son un poco como la vecina de al lado”.
—Alexandra, 23 años

“Pues lo del gallego vino a raíz de estar con una chica gallega, del pueblo de Ortigueira (famoso por el festival pero también hay gente que nace y crece allí), con acento cerradísimo, y me di cuenta de que era con diferencia el acento más distinto del resto de la península. Quizá porque a mí es el que me suena más diferente y exótico, o quizá porque mi favorito de todos los acentos mundiales es el portugués, y tienen algunas cosas en común”.
—David, 28 años

ASTURIANO

“La razones principales son Nacho Vegas, las montañas, la música popular asturiana y todo ese rollito de las canciones mineras, digamos que hay algo político en todo esto. También parece que hablen muy poco y como que cierran mucho la boca al hablar, y eso me gusta. Y, bueno, realmente el bable me parece que tiene mucha belleza. Básicamente para mí todos los asturianos son Nacho Vegas, eso también es verdad”.
—Marta, 26 años

“La respuesta a todas la preguntas casi siempre es Nacho Vegas. Ni Levi se ha podido resistir al acento de Xixón. Y ahora que pienso, mi follamigo de siempre también era asturiano. Es como que tienen el castellano limpio, como que igual te están metiendo una chapa de si el Spiderman negro es mejor que el rojo y aun así piensas "qué bien habla oye”. Tiene ‘el tonito’ y son súper cultos hablando, usan palabros de nivel cervantino, que es lo que le da esa pureza, ¿sabes? No sé ni qué digo, pero está ahí, funciona. Pezones de punta siempre”.
—Andrea, 25 años

CANARIO

“Supongo que es por la sensualidad del deje que tiene el acento, la forma de pronunciar la ‘C’. Es como si le hicieran una mamada a cada letra ‘C’. La ‘C’ se sesea parecido a los acentos sudamericanos y la ‘CH’ la pronuncian como ‘Y’: ‘Chaqueta’ es ‘Yaqueta’ fonéticamente. Y reviento por debajo.
—Simón, 32 años

MADRILEÑO

“Me gusta la chulería, me hace gracia, aunque me chirríe el “ejque” y el laísmo que yo misma cometo. Tiene cierto encanto el acento de barrio, siempre que no se fuerce demasiado el rollo ‘canallita’ que mira, eso no me pone pero nada. Una cosa sutil sí”.
—Greta, 28 años

VASCO

“Su manera de hablar es muy agresiva, las entonaciones un poco violentas y parece que tenga mucho carácter. Además, no tienen filtro lingüístico e incluso la intención es un poco bestia. A veces esto no ocurre pero en general cuando hablan de temas concretos, parece que lo tengan muy claro y da seguridad a los receptores”.
—Félix, 35 años

CATALÁN

“Pues mira, concretamente me gusta el catalán de Barcelona, que no es muy cerrado, pero tiene un deje sutil que a mí me resulta muy dulce. Es un acento que tengo muy calado como madrileña que visita con frecuencia Barcelona. Por ejemplo, acaban las frases con un tono ligeramente ascendente, y las coletillas, como intercalar el “tú”, o aunque hablen en castellano, que metan un ‘clar’, o un ‘no fotis’. Y por alguna razón me ponen los verbos, yo prefiero decir ‘parlarem’ que ‘ya hablaremos’, por WhatsApp, aunque hable con madrileños. Sin embargo otros catalanes más cerrados, como el de Girona por ejemplo, no me gusta mucho, las ‘L’ finales se me atragantan bastante”.
—Carmen, 32 años

EXTREMEÑO

“Viví en Salamanca durante medio año y estuve liado con un pibón de Extremadura. Y también conocí a varias personas de ahí, y no sé, es gente muy humilde y muy amigable, así que el acento me trae buenos recuerdos Y teniendo en cuenta que me monté un trío súper épico con la chavala aquella y otro extremeño, bisexual, no puedo evitar verlo como tremendamente sexy además, jejeje”.
— Jaime, 21 años

ANDALUZ

“Siempre me han gustado los acentos así vacilones y chulitos. Y el acento sevillano lo tiene. También me gusta el madrileño por lo mismo. No le encuentro mucha más explicación”.
—Jesús, 40 años

“Los andaluces tienen su punto, y el sevillano es más suave, que como decía el de Granada, que es terriblemente feo, y se parece al murciano en terminar las vocales muy abiertas que a mí, personalmente, me suena muy rudo y muy garrulo”.
—Luis, 28 años

MURCIANO

“'Acho', 'pijo'. Porque los murcianos son los seres humanos más divertidos de la faz de la tierra y creo que bastante cochinos. Su ausencia de compromiso con las 'S' me hace creer en su libertad. Imagino porrones y sol y tierra cuando lo oigo. Polvo en la huerta. Gachamiga, animalitos y amor por la música. Quizá los gallegos podrían competir con ellos, pero el clima del Levante es más mi onda. El clima nos lo guardamos en los sobacos y en las ingles. Me gustan los acentos. Pero alguien que me guste un poco, un poco eh, no hace falta ni mucho, si habla murciano, me lo quiero follar”.
—Marta, 39 años

***

Y, bueno, las otras comunidades autónomas que faltan ni me las mencionaron (ni acentos más concretos dentro de estas comunidades). Aquí están los parias del erotismo: aragoneses, leoneses, valencianos, navarros (aunque supongo que los meterán en el saco de los vascos), baleares, manchegos, riojanos y cántabros.

Como habréis visto, muchos de los motivos por los que la peña considera atrayente un acento es por una experiencia propia que han tenido con una persona de esa comunidad autónoma o por una especie de cliché sobre ese cúmulo de gente. Como me dice Nuria del Instituto Español de la Voz, “creo que puede haber otra cosa: más que la cualidad de voz y prosodia, lo que puede jugar un papel en la percepción puede ser el estereotipo de la persona. Por ejemplo, si pensamos que determinado acento se corresponde con ruralidad o provincianismo, nunca lo percibiremos como sexy”. En todo caso, le pregunto por qué diablos el gallego está coronando el podio. “Imagino que en el caso del gallego o asturiano pueden ser los contornos ascendentes finales que harán que suene más melodioso, pero ya te digo, no hay ningún estudio publicado al respecto”.

Así que no sabemos exactamente por qué, pero el gallego es de los acentos que más cachondas ponen a las personas. Eso sí, intentad evitar convertir el mundo en un sitio en el que todas las personas hablan gallego y son deseados por su acento. Es importante comprender que el rechazo y la tristeza existen y que, a veces, está bien pasar por ellas.

Sigue a Pol en @rodellaroficial.

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