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Esta zona residencial que ejerce de límite entre Sheik Maqsoud y el complejo residencial de Bani Zeid. En la actualidad, es zona de duros combates entre grupos islamistas y las YPG. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
A finales de 2012 la guerra ya se había encarnizado con Alepo. Las YPG establecieron decenas de puntos de control para mantener alejados los combates entre régimen sirio y la oposición. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Sheikh Maqsoud está situado sobre una colina al norte de la ciudad. Durante los primeros meses de la guerra, los jóvenes acudían a este mirador para observar la guerra en vivo y en directo. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
En la actualidad, cerca de 30.000 personas resisten los bombardeos de los grupos islamistas en Sheikh Maqsoud. Desde que la guerra llegará a Alepo en julio de 2012, miles de personas de este barrio han abandonado su casa rumbo a la región de Afrin o se han refugiado en otros países. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Desde el inicio de las hostilidades, decenas de milicianas kurdas se han alistado a las YPG para mantener el "Pequeño Kurdistán de Alepo" blindado frente al régimen y los grupos opositores. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Durante los primeros meses de guerra, los comercios de Sheikh Maqsoud estuvieron bien abastecidos de víveres y provisiones. Ahora la situación es totalmente opuesta. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Un desayuno típico sirio en una vivienda particular de Sheikh Maqsoud. En la actualidad, el barrio está prácticamente asediado en su totalidad y la entrada de productos de primera necesidad es cada vez más complicada. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Un joven miliciano de las YPG prepara té en un frente situado en el perímetro de Sheikh Maqsoud. (Imagen por David Meseguer)
Pese a la guerra, a finales de 2012 el tráfico rodado entre Sheikh Maqsoud y las zonas controladas por el régimen y oposición era bastante fluido. (Imagen por David Meseguer)
Como en toda Siria, la vida de este barrio de mayoría kurda también transcurre en la calle. La lluvia de proyectiles ha provocado que los 30.000 residentes que aún resisten deban permanecer en lugares seguros. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Las YPG registran a fondo todos los vehículos que acceden al barrio para evitar cualquier tipo de infiltración. (Imagen por David Meseguer/VICE News)
Tres niños se calientan en plena calle mientras esperan que alguien compre cigarrillos en su improvisado puesto. (Imagen por David Meseguer/VICE News)