A Leila Yasnari Banera le amputaron la pierna después de que un hombre entrara a la tienda donde trabajaba para matar a otra dependiente y cuatro balas le alcanzaron a ella. Foto por Alejandra Sánchez.
Helga estaba embarazada de cinco meses y medio. En medio de un tiroteo disparan al padre de la criatura y una bala la alcanza a ella por la espalda. El bebé nace se llama Ángel. Ella conserva la bala en su espalda. Foto por Alejandra Sánchez.
“TODO EL MUNDO SE QUITÓ LA CARETA”
Melania Reyes, izquierda, lideresa que denuncia la violencia contra las mujeres en su comunidad. Foto por Alejandra Sánchez.
A través de los casos que ha llevado —ha perdido la cuenta de cuántos— explica el aumento de feminicidios en Choloma por el efecto que la devastadora crisis política del país ha tenido en las dinámicas locales de la comunidad. El Observatorio de la Violencia de la Universidad Autónoma de Honduras, dijo Migdonia Ayestas, su directora, no tiene equipo técnico en Cortés, el departamento donde se encuentra Choloma y el más violento para las mujeres en el país. La fiscalía rehusó a dar entrevistas por “cuestiones de seguridad para los fiscales”. Pero la teoría la comparten las habitantes y lideresas sociales entrevistadas, “Lo que pasó aquí es que todo el mundo se quitó la careta. A veces tenías buen concepto de alguien y era el mismo diablo”, dice Reyes.Yo ya pisé, ya chupé, ya fumé, divertí, bailé, gocé, viví, broté y luché. Si me pegan un vergazo, me voy con las patas bien lindas.
María Luisa Regalado, fundadora y coordinadora de la asociación feminista CODEMUH. Foto por Alejandra Sánchez.
Suami Castillo tiene una regla: cuando anochece, ninguno de sus tres hijos caminan solos a casa. Foto por Alejandra Sánchez.