Guía para empezar a ver 'La vida moderna'

Te ayudamos a entender algunos de los conceptos clave del programa presentado por David Broncano, Ignatius Farray y Quequé.

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may. 11 2018, 4:00am

Foto vía el YouTube de La vida moderna

El programa de referencia millennial ha generado un lenguaje propio dentro de un universo extenso que, si te pones a verlo de cero o hace un tiempo que no estás al tanto, seguramente estés completamente descontextualizado y no entiendas por qué tu amigo, el graciosillo, no para de recomendarte el programa de David Broncano, Quequé e Ignatius Farray.

Un programa en el que se sobrepasan los límites del humor convencional, la llamada coMMedia (esta referencia la entenderás más tarde), conforma una amalgama de mainstream y humor no convencional con destellos de alta cultura, que da lugar a un ambiente de comunidad donde lo absurdo puede hacerse con las riendas de tus risas con bromas de Franco, bádminton o llamadas a Huelva.

Para que no estés descontextualizado, he hecho una lista con algunos de los principales conceptos o situaciones a los que a menudo los protagonistas hacen referencia para que lo goces fuerte.

Si no has visto La vida moderna antes, es posible que alguno de los términos de esta guía te parezcan salvajadas o aberraciones. No te preocupes, todo depende del canal y el contexto, como bien explica Ignatius en el vídeo de abajo, que es una gran metáfora sobre los límites del humor, un tema recurrente del programa. Si eres de UPyD, déjalo aquí. En serio, no sigas leyendo, que lo mismo fuerzas un ictus.

Moderdonia

Es un país ficticio creado de camino a un espectáculo. Después de atisbar un presunto éxito, tiraron unas coordenadas de un pueblo abandonado de Guadalajara, Valdelagua, y se presentaron más de 500 personas para presenciar la fundación del estado en el programa 3x135. La improvisación ha dado lugar nada más y nada menos que a un territorio donde reina el libertinaje, la coMMedia y los huevos de Broncano, ya que Moderdonia está gobernada por el propio cómico. El público ha diseñado desde la bandera, hasta el himno y cada vez tiene más adeptos, incluido un servidor.

Fascismo del bueno

Como van a saco, tildan de fascismo del bueno las decisiones políticas —o declaraciones— en las que la inquina, la sevicia o la mala intención intentan ser tapadas por una imagen digna. Ellos ponen de ejemplos a Bertín Osborne, Álvaro de Marichalar, Álvaro Ojeda, Ciudadanos o los de la calle Génova, por no hablar del siempre certero Paquito y su Valle de los Caídos, donde hicieron un programa especial.

Cancaneo

“Cancaneo: el baile, juerga, jarana”, suelta una de las protagonistas de Amar es para siempre, ambientada en 1970. Resulta que este término acuñado por Quequé se ha vuelto tan famoso que los guionistas de esta serie lo han utilizado para lo minutos de relleno. Así que cada vez que te líes como una persiana sin quererlo y acabes en una rave o practicando un glory hole improvisado en los baños de Atocha, podrás decir que te has ido de cancaneo.

Amochar

Esta palabra, simple y llanamente, quiere decir palmarla. La misma referencia se ha dado previamente de forma similar tanto en el Counter-Strike como en Soziedad Alkoholika.

Bádminton, el deporte maldito en la ciudad innombrable

“Si el pádel es el tenis de los discapacitados, ¿en qué lugar deja eso al bádminton?”, soltó Quequé, a lo que Ignatius respondió con una bomba que ni en el polígrafo de Ortega Cano en un especial de Mongolia, el Musical: “El bádminton es más difícil, pero también más gilipollas. Es decir, el bádminton serían los Asperger, los Messis de la vida, que solo saben hacer una cosa bien”. BUUUUM.

Esto fue la introducción a una noticia sobre Carolina Marín antes de afrontar el europeo que acabaría ganando. Broncano googleó una noticia en la que la campeona olímpica era de Huelva y comenzó un repaso de personas ilustres onubenses pegando zascas sobre la ciudad, algo así como hacen de Murcia. Como supieron que se pasaron, llamaron al Diario de Huelva y, sorpresa, LA LIARON PARDA. Desde entonces el bádminton y Huelva son dos elementos tan prohibidos como una feminista en un plató de 13TV. Incluso la SER tuvo que pedir disculpas.

Pachacho

Ser pachacho es una forma de ser que habla también de los límites del humor promovido por Broncano, quien lo tomó prestado de La hora chanante. La palabra deriva de payaso y es la forma de hablar de estos humoristas de antaño. ¡¿Pero qué ha pachao’?!

Refundar UPyD

Dentro de la escabechina política que hacen a diario, en la que no dejan títere con cabeza —o sin silla de ruedas, si te apellidas Echenique (este sería uno de sus chistes que he soltado como si la responsabilidad fuera compartida)—, han hecho varias llamadas para volver a impulsar UPyD y así tener más argumentos para hundirlo desde el programa.

La casualidad

La casualidad comienza en un monólogo de Ignatius donde habla, entre otras cosas, acerca de que, por ejemplo, Sierra Nevada, la casualidad, es una sierra y está nevada. LA CASUALIDAD.

!Spontiak!

Esta palabra inventada por Ignatius es una onomatopeya que vendría a ser algo así como un zasca, pero con más superficie de acción.

Mochillo

“Ay, la mochillo,… ay, la mochicllo, ay, la mochillo, la mochillo, la mochi-llo-llo”. Esta canción que suelen repetir de tanto en cuanto es una de los politonos que te podrías descargar de La vida moderna si estuviéramos en 2002 y el programa lo presentara, no sé, Mayra Gómez Kemp.

El caso es que Broncano va por Madrid en una de esas motos eléctricas de alquiler, las denominadas motos de Carmena —no quiere decir que la alcaldesa sea la Tommy Shelby de las motillos, sino que impulsó la iniciativa de transporte sostenible—, y estas motos, pasaron a llamarse motillos y luego mochillos por el síndrome del pachacho. Es un referente constante.

La risa de los ecuatorianos

Es indescriptible. Cuando escuches algo así como una risa que no entiendas y te esté a punto de estallar la cabeza, bingo.

El repetidor de wifi

Lo suelen nombrar porque hace un tiempo algún ser mandó una caja de un repetidor de wifi acompañada de un sobre. Hasta aquí todo correcto. El caso es que cuando la abrieron se encontraron con, literalmente, una mierda en un tarro. ¡SPONTIAK!

La cosa no terminó ahí, ya que en el siguiente programa Ignatius abrió el tarro y dibujó una flor con esa caca —supuestamente humana— en un folio con las iniciales del programa. Obra titulada como “El máster de Cifuentes”. Épico.

El viaje a Colombia

Dice la leyenda que Netflix anda detrás de las aventuras de Quequé en Colombia para una nueva temporada de Narcos.

Mr. Chaman

Es un personaje de Ignatius que habla en inglés con frases de los compañeros de habitación negros con los que compartía habitación en Londres. Este chamán practica las artes místicas de la importunidad, como cuando una chica se desvaneció en un avión y preguntaron si había un médico. Imagínate el resto.

Cartelas en catalán

Broncano de pequeño tuvo la suerte de ver Bola de Dragón en catalán porque su padre puso una parabólica en Orcera, Jaén. Como era un chavalillo jacarandoso y vivaracho, y sabía que el anime venía del país del sol naciente, le soltó a su padre tras ver los dibujos en catalán: “Papá, sé japonés”. Viendo la serie, aprendió força català i va parlotejant paraules de l’idioma polèmic de moda, com "la Promoció".

Murcia, la comunidad ELEGIDA

La Comunidad Autónoma con más sentido del humor de España es también la diana preferida de La vida moderna. Tanto es así, que con el lío que tienen allí abajo para soterrar el Ave, Broncano y compañía hicieron una campaña para soterrar directamente toda la región de Murcia. Tuvo un grandísimo apoyo nacional.

José Mota, enemigo público número uno (solo para un padre 'especial')

Juan Ignacio Delgado Alemany, aka Ignatius Farray, se define como el líder de los padres separados tinerfeños miopes. Su hijo, un rayo de esperanza en su día a día, es más fan de José Mota que del propio Ignatius. El humorista de La vida moderna siempre se bate en duelo con el humorista de TVE1 —un duelo que solo presenta él mismo— porque le está apartado de su hijo.

Zorroooooo

Ser un zorro es una actitud que amplía tus sentidos para pasar inadvertido o hacerte el sueco, como aquella vez que Broncano movió hilos para organizar una actuación de La vida moderna en Londres el mismo finde que era el Masters de Masters de tenis porque él es muy fan. LA CASUALIDAD.

Sir Archibald Percival

Es un personaje que creó Ignatius a partir de afeitarse la cabeza y la barba que le hizo perder 50.000 € por un contrato que había firmado para una campaña de publicidad. Sir Archibald es un inglés filántropo de la campiña que quiere contactar con los extraterrestres provocando arcadas.

La coMMedia

“La comedia tiene siete tentáculos y te puede tocar con uno de ellos, que es la que utiliza la comedia estándar”, explicó Ignatius en una de sus muchas grandes explicaciones que intentan definir la coMMedia.

La comedia no es una herramienta para hacer reír o conseguir empatía, como hizo Donald Trump en 2016. El propio padre separado tinerfeño miope utiliza la coMMedia como Shiva, impredecible y destructor, por lo tanto, la coMMedia podría definirse como todos los demás tentáculos que se alejan del mainstream, algo así como la comedia alternativa que debe borrar las fronteras de convencional para ahondar desde la crítica social o tener la licencia de hacer humor de prácticamente cualquier cosa.

El Elvis canario

Ignatius, en una de sus benditas enajenaciones, se disfrazó de Elvis y comenzó a cantar sin ton ni son intercalando un sórdido “¡NIÑOOO, NIÑOOO!” entre tema y tema. Repasó algunos de los éxitos de la estrella de Memphis —y alguna que otra canción que al parecer Elvis cantaba mientras hacía “no sé qué” (¡QUÉ HA PACHAO!) con derivados de opio— para luego deslumbrar con un plot twist sobre el drama del Elvis canario cuando le viene el flashes de su hijo fallecido.

Así que cada vez que Ignatius grita “¡NIÑOOO, NIÑOOO!” recuerda al Elvis canario marcando huevada gritando por un niño muerto despeñado en el despeñadero de los frailes (¡QUÉ HA VUELTO A PACHAR!). Demancialmente divertido.

Ir Lacasito, piruleta, mecedora

Cuando rozas la calcificación de la banda posterior del ligamento colateral cubital por la reiteración del movimiento barra-boca sosteniendo una bebida cuyo contenido, o parte de él, ha sido objeto de una fermentación o destilación alcohólica, o lo que es lo mismo, empinar el codo, tu cuerpo sufre el balanceo de una mecedora y te has puesto Lacasito o piruleta. Es algo que Broncano repite a menudo.

La ingeniería

Dentro del pensamiento millennial tampoco va mal algo de ciencia. La ingeniería es una sección donde los presentadores practican el onanismo mental repasando obras portentosas de la humanidad y admiran desde la tuneladora más grande del mundo hasta la entrada de cables del Bernabéu y exclaman un sórdido “¡fuaaaaa!”. De hecho, el inicio de su Instagram está conformado por fotografías de obras de ingeniería que Pedro Lucha, un amigo tendero de Broncano de Orcera, subía.

Jaén, paraíso interior

“Igual le queda algo grande el término”, dice Quequé. Broncano lo negaba rotundamente antes de explicar que su hermano y él ganaron el premio “Jaén, Paraíso Interior 2017”. Zorrooooooooo. Están haciendo bromas constantemente lo absurdo o lo acertado del claim.

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