El verano de verdad de Mònica Figueras
Fotos

El verano de verdad de Mònica Figueras

Una de nuestras fotógrafas de cabecera nos cuenta cómo es su verano.
24.7.18

Las fotos de verano son un género en sí mismo. Desde aquellas fotos familiares de la infancia que todos recordamos y que duermen en una caja en el armario de casa de tus padres, hasta las que hoy subimos a nuestras redes sociales. Todos buscamos capturar en imágenes ese momento de libertad y diversión que es el verano. Para celebrar el lanzamiento de la nueva cámara instantánea Instax Square SQ6, que utiliza un nuevo formato cuadrado perfecto para capturar los momentos cotidianos de nuestra vida diaria y convertirlos en especiales, les pedimos a dos de nuestras fotógrafas favoritas que retrataran con ella su parte favorita del verano, esa que no siempre muestran en redes sociales.

Aquí tenéis las fotos que ha hecho para nosotros Mònica Figueras. Seguramente habéis visto este nombre anteriormente. Mònica es una de nuestras colaboradoras más habituales, nos encanta y por eso quisimos que estrenara el verano con esta nueva cámara instantánea. Mònica nació en Palamós, Girona, en una familia de pescadores, pero vive en Barcelona. Por suerte para nosotros, no siguió su sueño infantil de seguir con la tradición familiar y se vino a Barcelona a estudiar diseño gráfico. Poco a poco, fue dejando de lado el diseño para centrarse en lo que realmente le interesaba, la fotografía. Sus fotos suelen ocurrir casi siempre cerca del mar, por lo que tampoco se ha alejado tanto de sus raíces.

En las fotos que estáis viendo, Mònica nos quiere mostrar su visión del verano, un verano muy personal y alejado de los filtros de las redes sociales.

VICE: ¿Nos puedes explicar cómo es el verano que has retratado en estas fotos?
Mònica Figueras: Son horas tomando el sol con amigas en la Costa Brava. Fruta de temporada, una de las mejores cosas del verano. Atardeceres con copa de vino. Remojadas en la azotea de mi piso en Barcelona y alguna selfie en mi estudio cuando estoy saturada de trabajar. Así es mi vida en verano y sin filtros la he retratado.

¿Que tipo de fotos te sugiere el verano?
Agua, cuerpos con poca ropa, reflejos a la luz del sol, tonos cálidos que transmiten buena vibra, el turismo y sus curiosidades.
Imágenes que evidencian que todos somos un poco niños. Las que transmiten sensualidad, amor y ganas de vivir, aire libre, helados y mucho color vivo.

Como fotógrafa, ¿hasta qué punto tu mundo íntimo aparece en tu obra?
Me gusta el hecho de poder explicar sentimientos, conceptos, ideas… No concibo una foto que no lleve un mensaje, aunque sea implícito y no se vea a simple vista. Y esto es siempre algo que llevo dentro, descubrir mi obra es descubrir parte de mi realidad y de mis pensamientos. Además nunca he sido mucho de hablar y esa es la manera con la cual escupo todo lo que tengo dentro. De alguna manera, es cómo una especie de terapia personal para mí.
Aun así, dejo espacio para que cada uno interprete la imagen a su manera. Prefiero insinuar que enseñar, así que tendrás una intuición de mi intimidad pero nunca la enseño por completo, o casi nunca ;)

¿Qué importancia tiene para ti el tener una foto en papel?
Tiene este punto poético, mágico y romántico que se pierde con las imágenes digitales.

Con las cámaras analógicas es vital elegir el momento adecuado para hacer cada fotografía, ¿cómo seleccionas el momento perfecto para disparar?
Cuando tengo una cámara analógica en mis manos, me transporto a otro mundo, como si no estuviera en el real. Es difícil de explicar pero noto que está a punto de llegar el momento del disparo y cuando llega lo hago cómo acto reflejo. Creo que por eso soy tan fan de la fotografía y sobretodo del film. Este punto de teletransportarse a otra realidad no está mal, esta es mi droga y me tiene enganchada.