El kilo tal y como lo conocemos ha cambiado

El kilogramo es la última unidad de medida en desvincularse de un objeto artificial.

por Becky Ferreira; traducido por Mario Abad
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24 Mayo 2019, 3:30am

Imagen generada por ordenador de Le Grand K. Imagen: Greg L

La definición del kilogramo ha cambiado para siempre.

Desde 1889, esta unidad viene definida por un cilindro hecho de una aleación de platino e iridio al que llamaban Le Grand K y que se guarda en una cámara acoraza con triple cierre de seguridad en las profundidades del Pavillon de Breteuil, un edificio cerca de París inaugurado por el rey Luis XIV en 1672.

Sin embargo, el lunes pasado Le Grand K perdió su estatus especial de prototipo internacional del kilogramo (IPK, por sus siglos en inglés) y dejará de representar mundialmente esta unidad básica de masa.

A partir de ahora, el kilogramo ⎯junto con el amperio, el kelvin, el mole y la candela⎯ quedará definido por propiedades físicas y anatómicas fundamentales, en lugar de por objetos tangibles manufacturados.

“El sistema métrico se ideó para ser universal y atemporal”, señaló Barry Inglis, presidente del Comité Internacional de Pesos y Medidas en una declaración. “Desde el principio su objetivo ha sido garantizar la estabilidad a largo plazo definiendo las unidades a partir de ‘constantes de la naturaleza’ consensuadas internacionalmente, en lugar de una referencia arbitraria”.

Con ese fin, se ha abandonado la “arbitrariedad” de Le Grand K a favor de la constante de Planck, una cualidad fundamental relacionada con la energía de los fotones, las partículas elementales de las que está formada la luz. Definida como 6,626 x 10-34 joules por segundo, esta constante vincula el kilogramo a la velocidad de la luz y a una unidad de medida temporal, el segundo.

Ahora, el kilogramo equivale al peso de 1,4755214 x 10^40 fotones con frecuencias que coinciden con los ciclos de un reloj atómico de cesio. Posiblemente suene todo muy a chino, pero todo lo que este cambio pierde de familiar lo gana en precisión. Aunque Le Grand K es uno de los objetos mejor custodiados del planeta, no es inmune a condiciones físicas que pueden alterar su peso.


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El mero contacto con las manos de quienes lo manipulan ⎯o incluso con las partículas del aire⎯ puede añadir o sustraer minúsculas cantidades de masa del cilindro: eso altera funcionalmente el valor del kilogramo en todas partes. De hecho, las mediciones recientes de Le Grand K sugieren que es ligeramente más liviano que sus otras réplicas.

La vinculación del kilogramo a la constante de Planck, que está basada en propiedades naturales inalterables, permite obtener un grado muy elevado de precisión métrica.

De forma similar, según informa Cosmos Magazine, la definición del amperio se basará ahora en a carga elemental de un protón, el kelvin se fundamentará en la constante de Boltzmann, el mole se regirá por la constante de Avogadro y la candela se asociará a un concepto denominado eficacia luminosa espectral fotométrica.

Si bien estos nuevos valores representan un paso trascendental hacia la metrología universal, no tendrán mayores repercusiones en el ciudadano de a pie que vaya a comprar zanahorias a la verdulería.

Quienes sí notarán la diferencia entre Le Grand K y el nuevo kilo serán los científicos que utilicen mediciones hiperprecisas, como los farmacólogos, que deben manipular dosis exactas de fármacos. El influyente físico Max Planck, de quien la constante recibe su nombre, ya predijo que este cambio podría ayudarnos a entablar comunicación con alienígenas, si se presentara la oportunidad.

“Gracias a las constantes fundamentales, tenemos la posibilidad de establecer unidades de longitud, tiempo, masa y temperatura que mantienen necesariamente su significado en todas las culturas, tanto humanas como extraterrestres”, afirmó Planck en 1900.

Mientras tanto, Le Grand K seguirá en su sótano, encerrado bajo llave.

“Es un artefacto histórico que ha sido sujeto de estudio durante 140 años y conservará un mínimo de interés metrológico pese a que su masa haya dejado de definir el kilo”, anunciaron desde la Oficina Internacional de Pesos y Medidas.

Este artículo apareció originalmente en VICE US.