Lesbianas asesinas en películas
Collage por Marta Parszeniew (más créditos al final del artículo) 
LGBTQ

La obsesión de la cultura pop por las lesbianas asesinas

Podríamos trazar una línea sociópata y sangrienta que fuera desde la Rebecca de Hitchcock a la nueva entrega de Killing Eve.
ilustración de Marta Parszeniew
traducido por Mario Abad
04 Mayo 2020, 6:25am

Advertencia: en este artículo se desvelan elementos de las tramas de las películas Un pequeño favor, Lizzie, Rebecca y La caja de Pandora.

Blake Lively no siempre ha sido un icono para las mujeres queer. Se erigió como tal en septiembre del año pasado, transcurridos unos 45 minutos del filme Un pequeño favor, en una escena en la que aparece con una chaquete de traje gris colgando desenfadadamente de los hombros. Junto a Emily ⎯el personaje de Lively⎯, en el sofá, Stephanie ⎯interpretada por Anna Kendrick⎯ le confiesa sus secretos más oscuros y, antes de que puedas darte cuenta, las dos se están liando. De repente, Stephanie se aparta, desconcertada. Emily no parece alterarse lo más mínimo. “Oh, ¿eso?”, señala, restando importancia a la incomodidad de Stephanie. “No pasa nada, cariño… No es nada del otro mundo”.

El magnetismo de Blake Lively en esta película no radica solo en su aspecto ⎯cualquier persona pudiente puede calzarse un traje caro, un sombrero y hacerse un tratamiento facial⎯, sino en la actitud. Emily se nos presenta como una mujer abierta de mente y a la vez desapasionada, carismática y abiertamente sexual. A medida que transcurre la cinta, sale a la luz su carácter calculador, desapegado, enigmático y, como se descubre posteriormente, asesino. En cuanto acabé la película, me faltó tiempo para mandarle un whatsapp a mi amiga. “Tienes que ver Un pequeño favor”, escribí, probablemente soltando una sonora carcajada porque soy así de horrible. “Sale Blake Lively. Y hace de queer. ¡Y de asesina!”. Al parecer es una combinación ganadora.

Emily no es la primera lesbiana asesina que nos regala el cine, ni siquiera en tiempos recientes. Antes que ella, la corona probablemente la luciera la malvada señora Danvers, protagonista de Rebecca, de Alfred Hitchcock (1940), película que a su vez es una adaptación de una novela de 1938 de Daphne du Maurier. Y antes incluso estaría Lulu, de La caja de Pandora (1929), un melodrama mudo cuya hermosa protagonista deja tras de sí un rastro de muerte y destrucción sin despeinarse un pelo de su brillante peinado bob (incluyo a este personaje por una sutil escena queer que aparece en la película).

A partir de ahí, la lista aumenta exponencialmente: desde los filmes de boyeras psicópatas como Instinto básico, Criaturas celestiales y Lazos ardientes hasta la más reciente retahíla de historias con elementos queer y tramas de asesinatos como Un pequeño favor, Lizzie, Women Who Kill y el inequívoco fenómeno en que se ha convertido la segunda temporada de Killing Eve, cuyo estreno en España está previsto para el 8 de abril. Pero ¿por qué ha perdurado este arquetipo? ¿Resulta perjudicial per se? ¿Es empoderador o, como ocurre con tantas otras cosas, depende del contexto?

Para Emma Smart, una de las responsables de la programación del festival de cine LGBT BFI Flare, la respuesta es compleja y polifacética. Hace poco ha celebrado Lethal Lesbians, un exitoso evento que profundiza en estas ideas. Smart coincide conmigo en que a veces el estereotipo de la “lesbiana asesina” puede ser divertido, afectado e incluso empoderador, sobre todo si va dirigido al público LGBT. Por otro lado, no siempre debería presentarse lo queer como algo “desviado”, especialmente si tenemos en cuenta que gran parte de los adolescentes queer buscan referentes en la cultura pop en su proceso de descubrirse a sí mismos. “No es fácil estar constantemente expuestos a retratos estereotipados de nosotros”, aduce. “Esto puede generar precepciones distorsionadas de nuestro colectivo. Eso no quita que te lo puedas pasar bien viendo esos personajes en la gran pantalla”.

Cabe señalar que no todos los retratos de mujeres lesbianas asesinas son iguales. Por una parte, están las películas como Ventanas (1980), cuya protagonista es una lesbiana obsesiva, depredadora y básicamente marginada. Sin embargo, este tipo de producciones no deberían meterse en el mismo saco que cintas como Lizzie, por ejemplo, en la que el personaje interpretado por Chloe Sevigny se nos muestra como una mujer fuerte y multidimensional, una foránea por algo más que su homosexualidad.

Emma cree que cada vez se producen más filmes de esta segunda categoría: “Yo sí que creo que hay algo distinto en las películas más recientes. Se reivindican estas historias y se analizan desde otra postura. Ya no tenemos esas figuras trágicas, sino mujeres que han tomado las riendas de sus vidas de una forma mortal y han logrado salir de la trampa en la que estaban”.

Esto no quiere decir que la imagen de la mujer queer asesina solo resulte atractiva si sus actos están de alguna forma justificados. Eso no explica nuestra fascinación por Villanelle en Killing Eve ni por tantos otros misteriosos personajes como ella. Pero también hay algo que decir respecto a cómo recibe el público LGBT este tipo de personajes. Villanelle no es ninguna Lara Croft vestida de gatita y con mirada de deseo. Ella es una cambiaformas. Lleva un anillo en el pulgar y siempre lleva encima un cuchillo diminuto. “Los personajes que mejor funcionan son, sin duda, aquellos en cuya creación se aprecia cierta ‘sensibilidad queer’, como ocurre con Breaking the Girls, película en la que tanto realizadora como guionista eran lesbianas”, opina Emma. “La razón por la que Killing Eve funciona es porque es una historia contada por mujeres; por eso la hemos recibido tan bien”.

Si me preguntaran por qué a mí, particularmente, me resulta fascinante el arquetipo de lesbiana letal, probablemente no podría dar una respuesta directa y sencilla. Requeriría una ingente labor de introspección, de indagar en mi psique y en la de la cultura pop. Quizá sea porque, subconscientemente, se me ha enseñado a ver mi sexualidad como una desviación (aunque al final yo no lo crea…).

Tal vez se reduzca a un tema de visibilidad, que prefiera ver a dos mujeres liarse en una pantalla, aunque ello implique que haya asesinatos de por medio (una explicación que me resulta demasiado simplista). A lo mejor a todo el mundo (al margen de su sexualidad) le gustan los personajes complejos, enigmáticos, de los cuales la asesina sería una encarnación muy representativa y tabú. Aunque posiblemente no sea ninguna de las razones mencionadas. Quizá es que simplemente creo que Blake Lively sabe cómo llevar un traje.

@daisythejones / @m.parszeniew

Collage: Villanelle in 'Killing Eve' (via); Emily Nelson in 'A Simple Favor' (via); Lizzie in 'Lizzie' (via); Catherine and Roxy in 'Basic Instinct' (via); Mrs Danvers in 'Rebecca' (via), Lulu in 'Pandora's Box' (via).

Este artículo se publicó originalmente en VICE UK.