Photo by Brandon Magnus/Zuffa LLC
Hace diecinueve años, Dan Henderson comenzó su viaje en el MMA de la misma manera en la que lo hacían los luchadores olímpicos: en un torneo en Brasil. Hace dos fines de semana en UFC 199, parecía que su carrera construida con derechas, defensa del derribo y adoración de los fans podría haber llegado a su final dos meses antes de su cumpleaños número 46. "No estoy seguro de lo que sucederá después de esta pelea", dijo Henderson después de derrotar a Hector Lombard con un codo. "Ya veré que pasa, pero pudo ser la última de mi carrera".La transmisión del evento cortó a Mike Goldberg. "Si es la última, qué buena manera de irse. ¿Pero sabes qué, Hendo? Esperemos que no, porque ese hombre aún tiene mucha pelea adentro". En ese momento, Goldberg sonó un poco perdido: deseando que el peleador de mayor edad en las listas de UFC, que ha caído 3-6 en sus últimas peleas desde 2013 y terminó su contrato con una buena nota pudiera recuperarse en lugar de retirarse. ¿Decir que debería regresar a la jaula incluso después de que el mismo Henderson declaró que tal vez se alejaría? Fue la cosa más estilo Mike Goldberg que pudo haber dicho.
Pero luego, después de que una de las víctimas de Henderson consiguiera el título de la división en la pelea estelar del evento, todo cambio. En el curso de una semana Henderson se preguntó si debería pelear de nuevo. Ahora los seguidores de las artes marciales mixtas se preguntó si debería ser el siguiente retador al título.La respuesta significa conciliar las circunstancias con las suposiciones sobre quién merece la siguiente oportunidad de título. Henderson no tiene una racha de victorias que lo convierta en una opción obvia ya que sólo ha ganado dos de sus últimas tres peleas. Y no está en una división de peso que necesite relajar sus estándares para mantener el título moviéndose: una vez presa de Anderson Silva, la división de peso mediano ahora es una de las más interesantes. Los excampeones Luke Rockhold y Chris Weidman, Yoel Romero (que actualmente está cumpliendo una suspensión de seis meses) y el excampeón de Strikeforce, Ronaldo "Jacaré" Souza están muy cerca de la cima.La razón más emocionante para darle a Henderson una oportunidad de título es porque el hombre que ahora está en el trono, Michael Bisping, es la víctima de más alto perfil en el récord de Henderson. En UFC 100, atrapó al británico circulando hacia el lado incorrecto. Fue el momento destacado de la segunda incursión de Hendo en UFC,y el peor en la carrera de Bisping.Ahora que Bisping está en la cima, es una oportunidad para que Henderson repita la historia con el cinturón en juego —ayer, le dijo a Brian Stann que estaría feliz si Bisping fuera su último oponente. Y debido a que sería la última oportunidad de Bisping para vengar esa derrota, es posible que el campeón le siga el juego a Henderson."Me encantaría vengarme de Henderson antes de que se retire", le dijo Bisping a Fox Sports Australia. "Es la única razón por la que me gustaría enfrentarlo a continuación ya que se retirará pronto y después de eso podrá dejar de usar esa imagen de él flotando encima de mí mientras estoy inconsciente.Sé que la gente me va a criticar y decir que estoy mal en aceptar por razones personales, pero esa derrota me ha acosado desde hace mucho tiempo".La otra razón para hacer de lado el ranking y darle a Henderson la pelea es como si fuera un bono por los logros de su carrera, por las peleas que nos ha dado. Si seguimos esa idea tal vez Henderson si merece la oportunidad. Su victoria sobre Mauricio "Shogun" Rua en 2011 fue una de las batallas más brutales y emocionantes que hemos visto en la jaula. Ese mismo año noqueó a Fedor Emelianenko —el mejor peso completo— y capturó el título de Strikeforce, todo siendo un peleador de 185 libras.Tampoco es que necesitemos saber todo eso, tan sólo veamos la cara de Henderson para notar que ha dedicado su vida al deporte. En 2009 la revista Real Figher Magazine publicó un artículo sobre las lesiones que Henderson había soportado durante su carrera en las peleas y la lucha, desde una fractura de quijada que requirió dos cirugías para sanar y lesiones en las rodillas. Se ha ganado el cariño de los fans en el camino como un californiano que parece más un amigo rudo de tu papá que un peleador profesional. Ya sabes, siempre y cuando no le veas las orejas.Hasta ahora, Henderson por lo general se ha quedado corto cuando ha necesitado más la victoria en UFC. Perdió sus peleas de unificación de título ante Quinton Jackson y Anderson Silva y ganó ante Rousimar Palhares y Rich Franklin en peleas poco memorables. Después de la primera pelea contra Rua, Henderson se lesionó la rodilla semanas antes de pelear contra Jon Jones en UFC 151 y nunca pudo recuperarse al cien por ciento. Su récord reciente es de 3-6 incluyendo un par de derrotas ante Vitor Belfort y Daniel Cormier. Detuvo a Tim Boetsch, Rua (en la revancha), y a Lombard, que son muy buenos peleadores. Y en momentos ha lucido menos como un luchador experto y más como una tortuga de espaldas, incapacitado por un dolor que nunca está dispuesto a admitir.¿Su historia llena de peleas increíbles y esperanzas es suficiente para darle a Henderson una pelea de título? Considerar seriamente la posibilidad significa ver a ls títulos no cómo una pelea entre los mejores de la división, sino como la copa de oro que obtienes después de una carrera larga y estar listo para el retiro. Significa olvidar lo que pasaría si Henderson lograra conseguir el cinturón, ya que tendría que defenderlo mientras se acerca a los 50 años de edad. Y significa elevar a un veterano que tendría que enfrentar a peleadores más jóvenes y que están en su mejor momento y a quienes Henderson había saltado para obtener la oportunidad en primer lugar.Como Souza, que le dijo a Porto do Vale Tudo (según la traducción de Bloody Elbow), "Esta campaña de Dan Henderson es completamente ridícula. En verdad es gracioso, ya que yo soy el siguiente en la fila y además hay otros arriba de él". Souza además comentó, que los espectadores "quieren ver a alguien que merezca pelear por el título", cómo él.Pero hay una dura realidad detrás de la idea de que Henderson podría pelear por el título: merecer no es una buena razón para obtener la oportunidad.
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