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Los Cavs saben cómo jugar de forma espectacular y sin mayor esfuerzo

El arranque de temporada de los Cavs ha sido fenomenal y ni siquiera parecen esforzarse.
16.11.16
"Hmm, that looks pretty cool." Photo credit: Ken Blaze-USA TODAY Sports

La temporada de la NBA ha estado plagada de nuevas cosas. Kevin Durant se está acoplando a los Warriors, Russell Westbrook tiene su espectáculo solitario en Oklahoma City, los Spurs se están ajustando a al vida después de Tim Duncan, y James Harden ha acumulado, hasta ahora, buenas estadísticas bajo Mike D'Antoni en Houston. Todos estos cambios le han dado un atractivo inquietante a la joven temporada. Los equipos favoritos aún no encuentran el modo de juego que los llevará al éxito más allá del invierno; sus primeros partidos no son sólo para acumular victorias, también para poner a prueba la versión de su equipo que tendrá que perdurar hasta el final.

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La excepción en todos estos cambios es el equipo de los Cavaliers de Cleveland, campeones de la campaña pasada y el mejor conjunto de este año. Tiene sentido que no hicieran ajustes —más allá de perder a Matthew Dellavedova en la baja de temporada— y se han mantenido intactos. La noche del martes se sobrepusieron a un déficit tardío contra los Raptors de Toronto por marcador de 121-117. La victoria incrementó su récord a 9-1, el mejor arranque para cualquier equipo donde LeBron James ha jugado. El equipo jugó tranquilo pero dominante.

Para derrotar a los Raptors, los Cavs jugaron más o menos como siempre lo hacen. James mantuvo un ritmo de juego y casi logra un triple-doble (10 de 15 para 28 puntos, 14 asistencias, y 9 rebotes), pero nunca se le vio hacer un solo sprint. Esquivó pantallas, dio pases por toda la duela, y se cansó de hacer fadeaways. Cuando James descansaba, ya sea en la banca o quedándose sobre el perímetro, Kyrie Irving se encargaba de la defensiva de Toronto, y Tristan Thompson se la pasaba cerca de aro.

Fue un despliegue de basquetbol brillante y reconfortante. Con medio minuto en el reloj y los Cavs arriba por dos puntos, Irving preparó una pantalla para James, y Love lo encontró con un pase diagonal para encestar un layup. La postal fue contundente: Cleveland no necesita descubrir algo nuevo, sólo los viejos protocolos aplican.

Además de la continuidad básica, una de las ventajas en la rutina de Cleveland, al no tener necesidad o inclinación alguna de armar un nuevo sistema, es que se les facilita hacer pequeños ajustes. Luego de aterrizar de Orlando la temporada pasada, Channing Frye se apegó a un papel secundario en general. Este año, Frye se ha incorporado al equipo completamente, y el día de ayer anotó siete triples para 21 puntos. Hace lo que tiene que hacer. Después de todo el trabajo realizado en verano, parece una tarea simple.

En realidad, el panorama luce tranquilo para Cleveland estas últimas semanas. Después de tres semanas desde el arranque de la campaña, los Cavs nos han mostrado lo que pretenden hacer todo el año. No tienen que cambiar; el resto de la liga tendrá que alcanzarlos.