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un trofeo para perdedores

Recordando la Intertoto, la copa más prescindible de la historia

La Copa Intertoto no tenía una final como tal, no daban trofeo y nadie era el ganador. ¿Cómo pudo esta competición sobrevivir casi medio siglo?

por Robert O'Connor
01 Agosto 2016, 5:00pm

Marseille were one of three Intertoto Cup "winners" in 2005 // PA Images

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"La Copa Intertoto de la UEFA es única en el mundo del deporte: no tiene final, trofeo ni ganador".

Así explicaba la propia web de la UEFA lo que era esta (muy poco) añorada competición; el problema es que dejaba un interrogante, porque... si nadie podía ganarla, ¿por qué molestarse en jugarla?

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La Copa Intertoto fue una competición de pretemporada que en los últimos tiempos servía de repesca para poder acceder a la antigua Copa de la UEFA. Su última edición se disputó en 2008, pero su cancelación no provocó demasiados lloros: realmente, la pobre Intertoto no le importaba a demasiada gente. Era más bien como cuando te invitan a una fiesta y no hay más remedio que ir a pesar de tener mil planes mejores.

En sus últimos años, la Intertoto era un torneo austero para clubes que nunca ganaban nada y que no parecía que fueran a hacerlo a corto plazo. Los orígenes de la competición, sin embargo, son extrañamente interesantes: su historia es una red de eventos que se entrecruzan con algunos de los momentos más memorables y de los personajes más increíbles del fútbol.

Mientras existió, además, la Copa Intertoto tuvo un mérito: ofreció la oportunidad de viajar por Europa a equipos cuya experiencia contra rivales extranjeros era nula.

El deportivista Diego Tristán pugna por un balón con Koji Nakata, del Olympique de Marsella, en la Copa Intertoto de 2005. Foto de Miguel Vidal, Reuters

La Intertoto acogió algunos episodios de intercambio cultural que solo de por sí valieron la pena. Fue una plataforma que, por ejemplo, permitió que el estadio del West Bromwich Albion albergara un partido entre el Celta de Vigo y el Aston Villa mientras los anfitriones se hundían hacía la segunda división; también fue el torneo en el que debutó como profesional un jovencísimo Andrey Arshavin.

La Intertoto nació formalmente en 1961. Décadas antes de que las apuestas online invadieran el deporte, la Copa Intertoto se diseñó para que hubiera partidos durante los meses de verano y los aficionados pudieran seguir apostando mientras las ligas de sus países descansaban. La ausencia de partidos competitivos durante tres meses al año era una espina clavada en una industria que no se podía permitir descansar.

La idea fue del histórico entrenador Karl Rappan, un técnico austríaco que dirigió la selección suiza en los años 30. Rappan necesitaba poder llevar a cabo una idea que desde hace tiempo tenía en mente: quería crear una liga europea —la Copa de Europa aún no existía—, pero primero necesitaba apoyo financiero para poder concretarla. Esto lo llevó a una inesperada asociación conformada por tres personas.

Eric Persson es reconocido por todo lo que ha hecho para el fútbol, sobre todo desde fuera de los terrenos de juego. Imagen vía WikiMedia Commons

El primer aliado de Rappan fue Ernst Thommen, tesorero de las autoridades suizas en 1932, durante el primer período de Rappan a cargo del equipo nacional. En la década de los 50, Thommen ascendió a director de operaciones de la Asociación Suiza de Fútbol (SFP).

El segundo aliado del entrenador austríaco fue Eric Persson, un hombre destacado en su Suecia natal. Durante la Segunda Guerra Mundial, Persson había formado parte de una organización que ayudó a los judíos daneses a escapar de la ocupación nazi, lo cual le valió ser condecorado con el mayor honor que ofrece el gobierno sueco: la Orden del Elefante.

En el mundo del fútbol, Persson dirigió el Malmö FF —el club de Zlatan Ibrahimović, para más señas— durante décadas. Desde su posición, el mandatario sueco fue una pieza clave en la creación de la Copa de Ferias, precursora de la Copa de la UEFA y de la actual Europa League.

Al principio de la década de los 60, Thommen estaba impaciente por conseguir que el fútbol competitivo continuara a lo largo de los meses de verano para ayudar a que la marca de la SFP creciera. Como Rappan y Persson tenían un gran conocimiento de finanzas y administración, los tres decidieron unirse para crear la Copa Intertoto —un nombre derivado del alemán toto, es decir "quiniela"—.

Por más extraño que nos parezca hoy día, la UEFA se distanció del nuevo torneo debido a su objetivo claramente comercial y sus vínculos con el mundo de las apuestas. El organismo dio luz verde al torneo, pero la labor de dirigir y financiar recayó en Rappan, Persson y Thommen con el apoyo del periódico suizo Sport. Un poco como ocurrió con France Football y el Balón de Oro, el Sport suizo se dedicó a organizar los partidos y a atraer patrocinios.

Ian Taylor, jugador del Aston Villa, marca en un partido contra el 1.FK Příbram en el año 2000. El ingente (?) número de aficionados en las gradas da una idea clara del interés que generaba la Intertoto. Foto vía PA Images

La Intertoto pronto se dio a conocer como 'la copa de los sin copas': al fin y al cabo, los clubes que se clasificaban para los torneos grandes, como la Copa de Europa y la Recopa, estaba excluidos de la competición. Una metáfora bastante iluminadora.

Es un poco triste que un torneo tan menospreciado fuera creado por dos hombres tan prominentes en el mundo del fútbol. Igual que por sus hazañas durante la guerra, a Persson se le venera como un dios del balompié en su nativa Suecia. Suyo es el mérito de que el Malmö, un equipo de segunda división, acabara en la cúspide de la gloria continental.

Rappan, por su lado, es uno de los entrenadores más laureados de la historia de Suiza y ostenta un lugar de privilegio en los anales del fútbol. A principios de los años 30, mientras trabajaba como entrenador de los equipos suizos Servette FC y Grasshopper Club Zürich, Rappan desarrolló un sistema defensivo conocido como verrou o cerrojo.

El verrou posteriormente fue exportado a Italia, donde el influyente entrenador Nereo Rocco lo aplicó con gran éxito primero en el Padova Calcio y después en el AC Milan que capitaneaba Cesare Maldini —el padre de Paolo, por supuesto—. Simplificando mucho —el proceso fue bastante más complejo que una simple copia—, esta fue la génesis del cerrojo a la italiana, el célebre catenaccio, una de las concepciones tácticas más relevantes del siglo XX.

El valencianista Gaizka Mendieta controla un balón en un partido de Intertoto entre el Valencia CF y el Salzburg. Imagen vía Reuters

Pero volvamos a la Intertoto. Quizás no estuviera destinada a conquistar los corazones del público europeo, pero la 'copa de los afligidos' al menos permitió que varios equipos modestos sumaran un título.

Al principio, el torneo debía haber una fase de grupos y una ronda de eliminación directa hasta llegar a la final, pero pronto los organizadores empezaron a tener problemas para cuadrar el calendario; los clubes y jugadores no querían sacrificar los días de sus preciadas vacaciones de verano. Por ello el formato se acortó.

Cualquiera hubiese esperado cambios drásticos en la estructura, pero entre 1967 y 1995 la Copa Intertoto no fue más que un premio de consolación bastante regulero para los participantes: no tenía final, ni premio, ni propósito. No fue hasta la década de los 90 que la UEFA flexibilizó sus objeciones y respaldó el torneo. El premio de una plaza para jugar la primera fase de la Copa de Europa le dio a la Intertoto un sentido renovado y ofreció a los clubes un incentivo para jugarla.

El nuevo formato representó una renovación instantánea, como puede verse en el calibre de los ganadores antes y después de 1995. Antes del cambio, los vencedores solían proceder de países futbolísticamente pequeños como Suecia, la República Checa, Suiza, Austria, Hungría, Eslovaquia, Dinamarca y Bulgaria.

Los malaguistas más acérrimos recordarán el gol de Mikel Roteta al Villarreal CF en la final de la Intertoto del año 2002

Cuando la UEFA convirtió la Intertoto en una vía hacia sus torneos, en cambio, los países que más aparecieron en el casillero de vencedores fueron Inglaterra, Alemania, España, Italia y Francia. A excepción de Alemania, ninguna de las naciones listadas había tenido un campeón desde 1972; en cambio, entre 1995 y 2005, estas cinco federaciones se aseguraron los 33 lugares disponibles.

Irónicamente, los cambios que la UEFA ha hecho en las competiciones europeas —cambios que terminaron por hacer desaparecer la Copa Intertoto— han conseguido eternizar muchos de los problemas que el torneo ocasionaba a los clubes desamparados del continente. La ruta hacia la Europa League se ha convertido en una farsa enrevesada: algunos equipos tienen que jugar hasta ocho partidos... solo para alcanzar la fase de grupos.

En este sentido, el legado más triste de la Copa Intertoto ha sobrevivido a la desaparición del torneo. Quizás ya va siendo hora de arreglar el desaguisado, ¿no?

El autor de este artículo asegura no haberse tragado nunca un partido de la Intertoto, aunque probablemente miente: @hoovesonfire