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acertar o hundirse

Los Raptors quieren ser el Atlético de la NBA… y para eso necesitan a DeRozan

Los Toronto Raptors acaban de conseguir la mejor temporada de su historia, pero ahora están en una encrucijada: si quieren meterse entre los más grandes de la liga, deberán decidir qué hacer con su estrella.

por Eric Koreen
01 Junio 2016, 10:22am

Photo by Brian Spurlock-USA TODAY Sports

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DeMar DeRozan no tenía ninguna intención de comprometerse con los Toronto Raptors el pasado sábado, justo un día después de la eliminación de su equipo en los play-offs de la NBA; de haberlo hecho, se habría quedado sin la ventaja de la agencia libre, un privilegio del que disfrutará a partir del próximo 1 de julio.

DeRozan, no obstante, se acercó todo lo humanamente podía a ese compromiso al decir que para un jugador profesional, pasar toda la carrera en un solo club es uno de los mayores logros posibles.

"Soy una persona leal", dijo. "Así es como he vivido toda mi vida. En este punto, la cuestión es ganar".

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Dado que ninguno de los grandes equipos de la Conferencia Oeste parece interesado en invertir dinero en DeRozan, y que los Raptors podrán darle más dinero y años de contrato que ninguna otra franquicia, parece que Toronto va a tener mucho que decir en su agencia libre —siempre pensando, claro, que DeRozan dice la verdad y que no cambiará de idea en el próximo mes.

Esta situación pone a los Raptors en una posición extraña. Todos los grandes jugadores que han pasado por la franquicia durante su historia —Damon Stoudamire, Tracy McGrady, Vince Carter y Chris Bosh— han terminado ganándose la reputación de ser poco leales, a pesar de que todos tenían una buena mezcla de razones —personales, profesionales y económicas— para irse de Toronto.

Ahora, sin embargo, es la franquicia, y no los jugadores, quien se plantea separarse o no de su estrella. Extender el contrato de DeRozan hasta su valor máximo —algo así como 130 millones de euros en cinco años— probablemente aseguraría la continuidad del jugador en la ciudad canadiense y le abriría el camino para convertirse en el máximo anotador de la historia de los Raptors.

Dado que el equipo canadiense ha logrado la mejor temporada de su historia, y que la ambición de Toronto es colocar a su equipo entre la reducida élite de la franquicias de la NBA, no renovar a su gran estrella parece una tontería... ¿no?

Por qué quedarse con DeRozan

Primero de todo, el mercado de agentes libres estará lleno de jugadores corrientes con altos salarios debido al nuevo contrato de televisión, pero a la vez los jugadores que realmente justifiquen un macrocontrato —o al menos se acerquen— serán escasos. DeRozan, sin embargo, es uno de estos jugadores, así que lo más seguro es que reciba varias ofertas jugosas; si los Raptors quieren mantenerle, deberán pagarle... y no precisamente poco. No tiene sentido regatearle unos céntimos —aunque sean millones de céntimos, pero ya me entiendes— a DeMar.

Mirémoslo con perspectiva. Los Raptors se quedaron a solo dos partidos de las Finales de la NBA, y DeRozan tuvo mucho que ver con el logro. Toronto terminó entre los cinco equipos con mejor ratio ofensiva en las dos últimas temporadas... y de nuevo, DeMar tuvo mucho que ver con el logro. Deshacerse de DeRozan sería un golpe demasiado duro que además impediría utilizar el tremendo potencial que aún le queda a Kyle Lowry.

DeRozan es el segundo máximo anotador de la historia de los Raptors y el tercer jugador que más partidos ha disputado con los canadienses: merece un buen premio, ¿no?. Foto de Steve Mitchell, USA Today Sports

Oh, sí, Lowry: cumple los 31 el año que viene. A pesar de los movimientos en otras posiciones de la plantilla, DeRozan es el único jugador creativo de perímetro capaz de darle un descanso a Lowry. Cory Joseph aún no está a ese nivel; Terrence Ross no lo estará nunca; DeMarre Carroll es un tirador y poco más; Norman Powell es demasiado joven.

Se quede Lowry en los Raptors a partir de 2017 o se marche, lo cierto es que DeRozan seguirá siendo vital, sea para dar oxígeno a Kyle en los partidos o para llenar el vacío creativo que dejaría su marcha.

En otro orden de cosas, cabe destacar que nunca nadie ha cuestionado la ética de trabajo de DeRozan. El jugador californiano parece volver cada año con novedades. Si los Raptors dan peso al lituano Jonas Valančiūnas en el ataque, el juego desde fuera del perímetro ganará importancia; y casualmente, DeRozan logró subir la eficacia de sus triples hasta un 34% durante la temporada regular, una cifra correcta que, eso sí, ha ido creciendo a lo largo de su carrera. DeMar hará lo posible para seguir creciendo en ese aspecto, especialmente si el equipo lo requiere.

Si los Raptors dejan a DeRozan que se marche, no hay ninguna garantía de que puedan mejorar la plantilla en ninguna posición. Aunque pudieran traer a Al Horford o Nicolas Batum, habría otros muchos equipos con la flexibilidad de los Raptors: si quieren prescindir de DeMar, más les vale tener a otro jugador excelente bien apalabrado. El riesgo es enorme.

Si este es de los últimos tiros en suspensión de DeRozan con los Raptors... ¿quién los va a tirar a partir de este verano? Foto de Ken Blaze, USA Today Sports

Finalmente, si el debate es la construcción de una identidad para los Raptors... bueno, DeRozan es la cultura de los Raptors —y que Drake me perdone—. DeMar lleva en el equipo desde 2009 y ha ido mejorando con el bloque. Los novatos le miran con admiración y siguen su cultura del baloncesto-antes-que-todo. Mira si no cómo ha mejorado Powell durante el año, o cómo Lowry se ha centrado en el juego.

Los jugadores siguen a DeRozan. Eso no tiene precio.

En la NBA, a DeMar se le admira y respeta. La liga —y el mundo del baloncesto entero— tendrá muy en cuenta cómo los Raptors tratan a uno de sus grandes líderes. Gran parte del efecto positivo que generó Toronto con el partido del All-Star y con su buen papel en los play-offs desaparecerá si dejan que DeRozan se marche. Los Raptors parecían querer establecerse como una franquicia de referencia: si dejan que DeMar se marche, todo este proceso desaparecerá.

¿Por qué, pues, plantearse la marcha de DeRozan?

Primero de todo, por pasta. DeRozan lleva una gran carrera como Raptor y ha sido una pieza clave en la construcción de los éxitos de esta franquicia. Sin embargo, destinarle el 30% del tope salarial sería un paso erróneo que coartaría las opciones del equipo en el futuro.

A nivel táctico, además, para los Raptors no sería tan difícil sustituir a DeRozan como podría parecer. Aunque no tienen en plantilla a un tirador del nivel de DeMar, no está claro que necesiten uno forzosamente. Valančiūnas está listo para dar mucho más que los 12,4 tiros a canasta cada 36 minutos que ha dado en esta campaña; DeRozan absorbe gran parte de la cuota ofensiva que el lituano podría asumir. Para más inri, si los porcentajes de DeMar desde fuera del perímetro no siguieran creciendo, ello dejaría sin espacio y tiempo a Valančiūnas en la pintura.

Más allá de esto, una posible marcha de DeRozan dejaría con más minutos a Ross y Powell, que potencialmente parecen mejores anotadores desde el perímetro que DeMar. A todo ello cabe unirle el pick en el draft del que disponen: bien usado, podría ayudarles a mejorar su juego exterior.

¿Nos quedamos con DeRozan o le dejamos marchar? ¯\_(ツ)_/¯ Foto de Dan Hamilton, USA Today

A todo esto cabe añadirle un dato vital: DeRozan es un gran jugador, pero seguramente no es el jugador franquicia que necesitan los equipos campeones. Los Raptors, de hecho, se mostraron muy sólidos cuando Lowry jugaba sin DeRozan; el centro de su ataque debería ser la conexión de Valančiūnas con Kyle, especialmente mediante bloqueos y continuaciones... y las fortalezas de DeRozan no parecen encajar en esto.

DeRozan entrará en su octavo año en la liga: lo que es hoy es probablemente lo que será siempre. Puede mejorar, como decíamos antes, pero difícilmente dará ya un gran salto. No es un súper-defensor: lleva cinco años trabajando con un entrenador defensivo y sin embargo aún suele perderse en su mitad de campo.

¿Qué hacer?

Visto esto... ¿qué pasará ahora?

El pasado lunes, el presidente de los Raptors Masai Ujiri se mostró evasivo en lo referente al futuro de DeRozan. A pesar de que aseguró que la continuidad de DeRozan era la máxima prioridad de la franquicia durante el período de agencia libre, Ujiri no quiso concretar nada cuando le preguntaron por la posibilidad de ofrecerle un contrato de máximo valor.

"Creo que esta cuestión es para más tarde", aseguró Ujiri. "Tendremos todos estos debates. Nuestra organización, creo, ha demostrado que queremos ganar. Estas negociaciones, creo, las tendremos con DeMar y su agente, y veremos cómo acaba".

Al final, Ujiri decidirá que es mejor malo conocido que bueno por conocer —y eh, que el juego de DeRozan tampoco es tan malo que dijéramos. Si se queda DeRozan y cobra un salario estelar, parecerá muy difícil que los Raptors logren incorporar a jugadores que mejoren sensiblemente la plantilla; retener al mismo tiempo a otro jugador importante como Bismarck Biyombo suena prácticamente imposible. No obstante, tanto en la pista como fuera, DeRozan es una parte clave de la identidad de los Raptors.

Si los Raptors pierden a DeRozan y Biyombo... ¿qué quedará de ellos? Foto de Brian Spurlock, USA Today

"Dije que creía en este equipo antes de que nos metiéramos en las famosas series contra Indiana...", dijo Ujiri. "He estado en luchas y batallas con ellos, pero no sé cómo irá la cosa a partir de ahora".

"En cualquier caso, sé que podemos confiar en ellos. Honestamente os digo que ya lo sabíamos el año pasado. De hecho, nos lo llevan demostrando tres temporadas", prosiguió Ujiri. "Esta es la razón por la cual nos esforzamos tanto en darles todas las herramientas posibles".

El núcleo de los Raptors finalistas de Conferencia está formado por Dwane Casey en el banquillo y el trío Lowry, Valančiūnas y DeRozan en la pista: si la franquicia de Toronto pretende convertirse en una especie de Atlético de Madrid de la NBA y establecerse como equipo de élite, necesitarán a los tres... o, al menos, a un Monchi que elija sus sustitutos con una precisión matemática: ¿os suena si hay alguno libre...?

Si te mola DeRozan, el Twitter del autor te molará aún más: @ekoreen

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