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por amor al fútbol

La Eurocopa con 24 equipos es sin duda el mejor invento de la historia

¿Vale la pena el nuevo formato de la Eurocopa con más equipos, o al final es un coñazo? El triunfo de las selecciones pequeñas demuestra que fue un acierto.

por Jack Harry
28 Junio 2016, 6:35am

EPA Images/Mast Irham

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Martin Škrtel había vuelto a parar un disparo desde fuera del área y no parecía que su selección fuera a encajar ningún gol. Esta situación dejaba a Inglaterra segunda de grupo, y lógicamente los aficionados ingleses estaban rojos de ira.

La quejas más recurrentes fueron las pretensiones con que el equipo había vivido después de ganar a Gales, la falta de ritmo de competición de Jack Wilshere... o mejor aún, la preocupante falta de juego de la selección de los Tres Leones. Todas estas quejas quedaron selladas cuando el equipo de Roy Hodgson cayó definitivamente frente a Islandia en la primera ronda eliminatoria.

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En cualquier caso, el nuevo formato de la fase de grupos permitió que Eslovaquia pueda pasar a octavos de final con solo 4 puntos; en el partido contra los ingleses, pues, jugaron a empatar y clasificarse. En cualquiera de las anteriores ediciones del torneo, los eslovacos hubieran quedado eliminados; en esta edición no, jugaron contra Alemania y los germanos les pasaron por encima, vale, pero mira, ya han jugado unos cuartos de una Eurocopa.

El experimento de la UEFA de permitir a 24 equipos jugar el torneo no afectó mucho a la fase de grupos, pero ahora que ya se están jugando los octavos, podemos reflexionar sobre quién ha ganado con esta decisión y a quien ha salido perjudicado. Porque, al final, si una cosa funciona, ¿por qué intentar arreglarla?

Piensa en como te sentías durante los primeros días de esta Euro. Cada día había un montón de partidos; no sentías la clásica depresión post-temporada porque cada día podías ver fútbol. Todo era muy divertido y además podías ver como selecciones como Islandia o Irlanda del Norte ponían en apuros a las grandes de Europa. Qué bonito todo, ¿verdad?

La clasificación final del grupo de Inglaterra es la mejor definición de lo que comporta una Eurocopa con 24 equipos. Foto de CJ Gunther, EPA Images

Ahora bien, analicemos los partidos. La mayoría han sido peores que las etapas completamente llanas y sin ninguna escapada de la Vuelta a España. Te has echado alguna siesta, sí, pero ese no es el objetivo de la Eurocopa. El hecho que se clasificasen 16 equipos ha provocado partidos soporíferos y conservadores en que a los dos equipos les iba bien el empate.

La teoría nos dice que las selecciones pequeñas deberían haberse mostrado más amarrateguis, pero la realidad no siempre es así. Tendríamos que preguntarnos cuál ha sido el nivel demostrado por las grandes selecciones que optan a ganar la Eurocopa y siempre están en las quinielas de los cuartos de final en los Mundiales. ¿Han aplastado a las pequeñas naciones? ¿Les han ganado al menos?

La respuesta es no... o no siempre, al menos. Nadie recordará el juego de Albania, pero los debutantes del este consiguieron su primera victoria en la Eurocopa. Portugal, en cambio, aún siendo una de las selecciones que siempre optan a hacer un buen papel, y más con Cristiano Ronaldo a la cabeza, se clasificó con tres empates y tres puntos —la misma puntuación que Albania, que no se clasificó— y con dos puntos menos que una debutante como Islandia.

El cambio de formato ha permitido que los aficionados sean testimonios de increíbles sorpresas. Foto de Khaled Elfiqi, EPA Images

Alemania solo anotó tres goles en toda la fase de grupos, los mismos que se llevó Eslovaquia en los cuartos. Francia ha vivido del descubrimiento de Payet y de su racha en los minutos finales de los partidos —en cuartos se pusieron las pilas y ya apareció Antoine Griezmann— e Inglaterra... bueno, hizo de Inglaterra y quedó fuera en la primera eliminatoria.

Hay quienes dicen que esta Euro no está siendo menos divertida que las otras, pero quizás quienes lo dicen están mirando más a las inmediaciones de los estadios que dentro del terreno de juego. A pesar que el legendario Annibale Frossi defendiera que el resultado perfecto es el 0-0, hay algo en los goles que hacen que todo el mundo se muera por el fútbol.

Hasta ahora, la verdadera emoción de la Euroa ha sido la imprevisibilidad del torneo y la falta de un equipo que destaque en las apuestas para erigirse como campeón —más allá de la tradicional Alemania, claro—. El cuadro que ha quedado en octavos demuestra las muchas opciones que hay de ver emparejamientos inéditos... y sobre todo, de que muchas selecciones con opciones al título vuelvan a casa antes de hora.

Croacia, que seguramente fue de las mejores en la fase de grupos, perdió contra Portugal en un partido más que aburrido. Ivan Rakitić y Luka Modrićverán desde el sofá cómo Cristiano Ronaldo puede llegar hasta al final con relativa facilidad. En la otra parte del cuadro veremos grandes partidos entre grandes selecciones: ¡qué bien! El resultado, sin embargo, es que algunas de estas grandes selecciones no estarán en semifinales. Decídselo a Vicente del Bosque si no.

Si después de todo esto aún crees que la fase de grupos no sirve para nada más que discutir sobre si las vuvuzelas deberían estar prohibidas o si la Jabulani bota raro, mejor alégrate: este sistema te ofrece ocho partidos más de eliminatorias. Esto es lo que ha conseguido la Eurocopa 2016. Más días de fútbol, más equipos, pero sobretodo más ocasiones de ver prórrogas y penaltis... y esto es de agradecer.

El partido entre Italia y España de octavos de final es el ejemplo que esta Euro es de locos: la actual campeona de Europa no ha llegado ni a cuartos este año. Foto de Andy Rain, EPA Images

El sistema no es perfecto —¿existe ese concepto más allá del mundo de las ideas de Platón?—, pero el hecho de que hayamos visto como pequeños países que nunca habían destacado en este deporte se hayan abierto camino y hayan logrado superar sus objetivos iniciales significa que este modelo se tiene que preservar.

Puede ser que sea solo el principio y que pronto lo veamos en el Mundial: si el nuevo presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se sale con la suya, veremos una Copa del Mundo con 40 equipos en 2026. La lógica que siguen los defensores de ampliar el número de equipos es bastante irrefutable: ¿cómo van a mejorar los países pequeños, si no es compitiendo al más alto nivel?

Aún no hemos analizado del todo como ha influenciado el participar en la Eurocopa a las selecciones más pequeñas, pero al final el motivo es fácil: más equipos conlleva más fútbol, y ese es el argumento más difícil de contrarrestar.

El autor de este artículo se muere por jugar una Eurocopa con el equipo de su bar, pero mientras no les dejen se apaña en Twitter: @JackHarry